Reyerta en Ciudad Real

Una menor recién casada, una guerra de clanes gitanos y siete guardias civiles heridos

La familia de una joven que abandonó el domicilio conyugal recibió a tiros a los agentes en Argamasilla de Calatrava.

Coche de la Guardia Civil en Argamasilla de Calatrava. / Europa Press.

Coche de la Guardia Civil en Argamasilla de Calatrava. / Europa Press.

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Un desamor ha sido el detonante del suceso acaecido este jueves en la localidad ciudadrealeña de Argamasilla de Calatrava. Concretamente la riña entre un joven matrimonio desembocó hace días en un enfrentamiento entre dos clanes gitanos que provocó la intervención de la Guardia Civil resultando heridos al menos siete agentes por disparos y varios detenidos. La operación continúa abierta.

Según ha relatado a EL ESPAÑOL la alcaldesa del pueblo, Jacinta Monrroy Torrico, una vecina menor de edad de Argamasilla de Calatrava contrajo matrimonio con otro joven de Puertollano. La joven pertenece a la familia de los García de Cádiz, una familia “singular”, según la edil del municipio, que cuenta con unos 6.000 habitantes.

El clima ya era tenso

Tras el casamiento, ella se fue a vivir a casa de la familia del chico, pero hace 15 días abandonó el domicilio conyugal y se refugió de nuevo con los suyos en Argamasilla de Calatrava, negándose a regresar. Según la alcaldesa, este rechazo generó un enfrentamiento entre las dos familias, dos clanes gitanos. El conflicto había derivado los últimos días en una escalada de violencia en las que se habían llegado a emplear armas de fuego. Había amenazas y se registraron disparos sobre algunos vehículos, según las fuentes consultadas.

El clima era tenso en el pequeño municipio ciudadrealeño según la edil, que se ha mostrado aliviada porque la Guardia Civil haya intervenido en el caso. Siguiendo las órdenes de un juez, un equipo de la Unidad de Seguridad Ciudadana del Instituto Armado se personó esta mañana en el domicilio de los García de Cádiz con intención de realizar un registro, pero fueron recibidos con disparos de una escopeta de caza.  

Según la Dirección General de la Guardia Civil hay al menos siete agentes heridos leves, tres de ellos por arma de fuego. Fueron trasladados rápidamente al Hospital Santa Bárbara de Puertollano. Además, se han practicado al menos cuatro detenciones y no se descartan más en las próximas horas. La alcaldesa ha mantenido un encuentro con el subdelegado del Gobierno en Ciudad Real este jueves en su despacho para informarle de lo sucedido.

Estado de los heridos

En total han resultados heridas ocho personas, que han sido trasladadas al Hospital Santa Bárbara de Puertollano. Uno de los guardias heridos tiene 43 años y ha sido alcanzado con un impacto de perdigón en la pierna izquierda y dos en la derecha. El octavo herido, que no es miembro del cuerpo, tiene una herida por arma de fuego en una pierna y múltiples lesiones por plomillo en el abdomen. Los otros agentes damnificados por la reyerta presentan un pronóstico leve y han sido dados de alta, según el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam).

El suceso ha tenido lugar a las 8.56 horas de este jueves en la calle Cantarranas de la localidad ciudarealeña. El tiroteo ha ocurrido a raíz de un operativo montado por la Guardia Civil en las localidades de Argamasilla de Calatrava y Puertollano, en los domicilios de las dos familias gitanas enfrentadas, y con el objetivo de intervenirles las armas de fuego que pudieran guardar en casa.

Los García de Cádiz son una familia gitana que se instaló en el pueblo hace más de 30 años procedentes de la localidad de Los Pozuelos de Calatrava, a unos 30 kilómetros de distancia. Fruto de la desindustrialización llegaron primero dos hermanos y después más miembros de la familia. En los últimos años han ido abandonando el pueblo, pero aun tenían presencia en el barrio de Cantarranas, donde se ha producido la reyerta. Se hacían notar y protagonizaron diversos incidentes y problemas, según las vecinos consultados. "Son muy tiraos p'alante", relata una habitante del pueblo que les conoce. Según dice, no se les conoce oficio y aún viven dos o tres familias en la localidad.