Denunció abusos

Torbe ofreció a la menor del Aupa Athletic grabar 'bukakes' y 'glory holes'

La chica, de 17 años, denunció que el director porno la coaccionó y forzó para grabar escenas sexuales con él.

El director de cine porno durante la grabación de una escena.

El director de cine porno durante la grabación de una escena. torbeo.es

La Policía sigue investigando las presuntas extorsiones del director de cine porno Ignacio Allende, alias Torbe. Una de las ramas de la investigación es el caso de una menor, a quien grabó una escena levantándose una camiseta del club de fútbol Athletic de Bilbao y enseñando los pechos mientras decía “Aupa Athletic”.

Después de que ese vídeo corriera por las redes sociales, los padres de la chica denunciaron los hechos pero no fue lo único que hizo Torbe con ella. Denunció ante la Policía cómo le forzó a mantener relaciones sexuales con él en contra de su voluntad y le ofreció grabar un vídeo con su novio, además de unbukake y un glory hole, a lo que la menor se negó.

Precisamente, los agentes de la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos de la Policía Nacional detuvieron la semana pasada a un sevillano de 47 años por ofrecer a Torbe difundir el vídeo de la menor. Los agentes registraron además dos domicilios relacionados con el arrestado en los que se incautaron de un teléfono móvil y de varios discos duros, que están siendo analizados.

El detenido, José M.L., cuenta con antecedentes por corrupción de menores, según la Policía, y tenía relación con el Rey del porno español desde hace años. Se había ofrecido a Torbe para difundir otros vídeos inéditos a través de páginas web de venta de material pornográfico amateur a las que tenía acceso.

“Captada” con chupitos

La chica denunció ante la Policía cómo fue “captada” por medio de otra mujer, quien se le acercó en un bar de la capital madrileña el 12 de septiembre de 2015 y le dijo que si quería ganar dinero rápido que ella sabía cómo hacerlo, invitándola a una copa y unos chupitos. Tras este encuentro, la menor decidió entrar en la página de Torbe, y en el apartado “casting” colgó tres fotografías suyas, desnuda integral, junto con su nombre completo, correo electrónico y número de teléfono.

A la mañana siguiente recibió una llamada, y un hombre le preguntó qué quería hacer. La chica señaló que “no le importaría hacer vídeos de webcams siempre y cuando no se viera su cara y no aparecieran sus datos personales en ningún sitio”.

Le citaron en un lugar para verla pero ella se arrepintió y no acudió. Bloqueó el teléfono desde el que le habían llamado pero recibió una llamada de otro número, identificado por la Policía como el utilizado por Torbe y sus colaboradores. Le volvieron a ofrecer grabar un vídeo, aunque en esa ocasión las escenas serían con el propio director de cine aunque le propusieron que si ella no quería podía hacerlo con otra persona, como su novio.

“Tienes mucho potencial”

“La dicente dijo que no quería seguir con eso y que no la llamaran más”, recoge uno de los informes policiales incorporados en la causa por la que Torbe se encuentra en prisión preventiva desde el pasado mes de abril.

Sin embargo, no cesaron las presiones sobre ella. El mismo día de la última conversación recibió un mensaje de texto: “Hola. Nos gustaría que hicieras escenas con nosotros y que ganases mucho dinero pero si no podemos hablar contigo no sé realmente cómo hacerlo. Si el problema es que no quieres rodar con Torbe no pasa nada, no ruedas con él. Si el problema es que no quieres siquiera que Torbe ruede vuestras escenas no pasada nada, que tampoco las rueda él. Pero de verdad dejarnos hablar con vosotros porque sabéis que tenéis mucho potencial y que podéis ganar mucho dinero con nosotros”.

Al no contestar este mensaje, siguió recibiendo llamadas desde ese mismo número de teléfono hasta que finalmente contestó a una llamada, identificándose el interlocutor como el propio Torbe. Le ofreció 200 euros sólo por quedar con él y comentarle lo que quería de ella. Ante este ofrecimiento, la menor decidió acudir al encuentro. Le trasladaron hasta un piso donde estaba Torbe.

“Le dijo que tenía fotos de ella desnuda y que si no se acostaba con él las enseñaría en Internet y redes sociales ya que conocía su instagram y facebook”, recoge el informe. Entonces, según su versión de los hechos, fue agredida sexualmente por Torbe, ya que la obligó a hacerle una felación para posteriormente penetrarla con sus dedos y su pene, y todo eso quedó grabado. Por eso, le dio 200 euros y le dijo que el viernes tenía que volver para grabar otra escena, esa vez con una chica más.

Amenazó con publicarlo

Tras ese primer encuentro, Torbe le dijo que no le pagaba más porque habían estado menos de una hora. “Le ofreció hacer un bukake y un glory hole (explicándole esas prácticas sexuales), a lo que la menor se negó, pero accediendo a ir el viernes con tal de que no hiciera públicos los vídeos ni las fotos”, señalan los agentes.

Un bukake consiste en que varios hombres eyaculen en el mismo acto sexual (En los que organizaba Torbe podía haber hasta cien varones) sobre una o varias mujeres. Tiene su origen en el Japón antiguo en el que se usaba este procedimiento para castigar a mujeres acusadas de adulterio.

Por su parte, la práctica sexual conocida como glory hole (agujero glorioso) consiste en practicar sexo con una pared entre medias de los dos protagonistas. En el muro hay uno o varios agujeros por los que sobresalen los órganos genitales masculinos. Se trata de una categoría muy popular en las webs pornográficas como la que dirigía Torbe.

'Aupa Athletic' drogada

La joven volvió a otro encuentro. Una vez allí, éste la obligó a consumir porros, marihuana y una “botella de agua en la que había un líquido transparente similar al agua pero que no sabía a agua”, aseguró la joven. Entonces, le ataron las manos, y la otra chica, de unos 18 años años, que estaba allí, la penetró con un consolador, “llegando a hacerle bastante daño”. Torbe se metió en la grabación y le penetró con su pene igualmente, queriendo eyacular en su boca aunque ella se negó. “Cuando finalizaron, Torbe le dijo que tenía que acceder a que eyaculara en su boca, y que si no enviaría los vídeos por correo a sus padres”, recoge el documento policial.

En esa ocasión le pagó 250 euros y le grabó varios vídeos con el móvil, que dijo que enviaba a sus amigos, los jugadores del Athletic de Bilbao, como ya contó EL ESPAÑOL. Para uno le puso la camiseta del Athletic y le hizo levantársela para enseñar los pechos a la vez que gritaba “Aupa Athletic”. Ella vio como enviaba el vídeo. Además, grabó otro vídeo para enviárselo, según le dijo Torbe, al jugador del Manchester United David de Gea. Le llegó a grabar un tercer vídeo.

Tras estas grabaciones, una amiga de la joven le dijo que había un vídeo suyo circulando por whatsapp y Twitter, y ella pidió explicaciones al director de cine porno. A raíz de la difusión de ese vídeo, los padres de la menor se enteraron de lo que había ocurrido y lo denunciaron ante la Policía.