Caso Nóos

Urdangarin involucra a la Casa Real: “No daba un paso sin consultar a García Revenga"

El exduque de Palma sostiene que el secretario de las infantas era constantemente informado.

Urdangarin durante el interrogatorio del fiscal Anticorrupción Pedro Horrach

Urdangarin durante el interrogatorio del fiscal Anticorrupción Pedro Horrach Efe

Iñaki Urdangarin ha apostado en su declaración por dejar constancia de su relación constante con la Casa Real en lo que al Instituto Nóos se refiere. De esta manera, sigue la misma línea que su ex socio Diego Torres, quien aseguró al tribunal que el control de la Monarquía en los negocios del yerno de Juan Carlos I era "total". Así, el propio Urdangarin ha señalado durante su declaración como acusado en el juicio por el caso Nóos que "no daba un paso en mi vida sin consultar a Carlos García Revenga".

García Revenga fue durante años asignado por la Casa Real como secretario de las infantas. Según Urdangarin, estaba informado de todo. Además, el marido de la infanta Cristina de Borbón también quiso dejar claro la implicación del asesor de su suegro, José Manuel Moreno Romero, conde de Fontao. Fue éste quien le recomendó que debía abandonar la presidencia y la junta directiva de Nóos después de que en sede parlamentaria saliera a relucir los convenios de colaboración aprobados por el Gobierno balear a esta asociación. Además, en esa misma decisión se optó por sacar de la junta a la infanta y al propio García Revenga.

"La recomendación era que me alejara de los formalismos de Nóos y me centrase más en asesorías de empresas privadas", ha explicado. La recomendación que recibió del asesor de la Casa del Rey era que debía dedicarse a asesorías de empresas privadas. Así, convino con Torres que dejaría la presidencia y la junta directiva del Instituto Nóos y abandonaba la sociedad Nóos Consultoría, vendiendo su mitad de la sociedad a Torres.

A su “señora” le hacía la declaración la Casa Real

Urdangarin, para quien el fiscal solicita 19 años y medio de cárcel, ha querido dejar claro la desvinculación de su mujer con el Instituto Nóos y con la sociedad que tenían a medias, Aizoon. Así, mientras que tanto en Nóos como en su sociedad, los temas fiscales los llevaba Miguel Tejeiro, a la infanta le cubría la Casa Real. Por eso, su declaración de la renta se la hacía el asesor fiscal de la familia rea, Federico Rubio Carvajal. "En la presentación de impuestos de mi señora siempre ha estado Federico Rubio al cargo. Es un asesor que venía por parte de la Casa Real", ha indicado. En su declaración, Diego Torres ya explicó que Rubio se reunía una vez al año con Miguel Tejeiro para que revisar los datos fiscales del Instituto Nóos.

Iñaki Urdangarin defiende que su mujer, la también acusada Cristina de Borbón, ejerciera como socia en la sociedad Aizoon, de la que ella aparece como propietaria del 50%. Ha explicado que metió a su mujer en la empresa por una cuestión "personal", pero en ningún caso para implicarla en sus negocios ni formaba parte del "día a día". Era una manera de que formara parte de su trabajo, ha señalado.

Carga toda la culpa a Miguel Tejeiro, cuñado de Torres y asesor de Nóos. "Me aconsejó que para canalizar mis honorarios era recomendable que creara una sociedad. Él pensaba que una sociedad para mis asesorías sería interesante. Yo siempre he confiando en su opinión", ha indicado.

Urdangarin creó Aizoon junto a su mujer para cobrar, según él, los honorarios del Instituto Nóos. Sin embargo, el fiscal sospecha que realmente esta sociedad se utilizó para desviar fondos públicos obtenidos por el Instituto Nóos a través de una facturación ficticia.

No hubo reunión en Zarzuela

El ex duque de Palma ha aguantado cómo el fiscal Pedro Horrach le iba mostrando sus contradicciones respecto a su declaración realizada en fase de instrucción. En su día, ante el juez Castro, aseguró que Torres era el gestor del Instituto Nóos, extremo que ahora niega. También ha negado que en enero 2004 se mantuviera una reunión en el Palacio de la Zarzuela con el presidente y la alcaldesa valencianos, Francisco Camps y Rita Barberá, tal y como aseguró su ex socio Diego Torres al juez de instrucción.

Torres entregó correos electrónicos y fotografías para demostrar al magistrado que los dos dirigentes populares se reunieron con ellos para tratar el convenio de colaboración que iban a cerrar con el Instituto Nóos.