Pacto de 'El abrazo'

El PSOE cede en las derogaciones para llegar a un acuerdo con C's

Cuáles son las cesiones principales de los partidos de Sánchez y Rivera para llegar a un acuerdo

Sánchez, en rueda de prensa con 'El abrazo'

Sánchez, en rueda de prensa con 'El abrazo' Efe

“Cuando leemos ‘En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme’ no es necesario que en la solapa ponga ‘El Quijote’ para que sepamos que lo es”. La metáfora fue hecha ayer en el Congreso por fuentes socialistas involucradas en la negociación con Ciudadanos. Sirve para explicar por qué ha desaparecido como tal el que durante la campaña electoral se bautizó con sorna como el “catálogo de derogaciones”.

El PSOE ya no quiere acordarse (que diría Cervantes) de las derogaciones, aunque este miércoles sus dirigentes se esforzaron en resaltar dos ideas: se trata de un acuerdo netamente de izquierdas y si hay alguna cesión para garantizar que cristaliza una alianza “para empezar a gobernar este país en 15 días”. “Si hay alguien que considera que no es un acuerdo de izquierdas, que lo lean y me digan dónde no es de izquierdas”, retó Sánchez ante los medios.

Aquí están las principales cesiones del PSOE:

1. Derogación de la reforma laboral. “Los y las socialistas derogaremos con carácter inmediato toda la reforma laboral del PP”, decía el programa electoral socialista. Aunque Sánchez anunció en su comparecencia la “derogación”, esa palabra no se encuentra en el pacto con Ciudadanos, que incluye la introducción de un contrato estable, una indemnización progresiva y un fondo al que coticen los trabajadores, como reclamaba Ciudadanos. Rivera ha tenido que renunciar al contrato único como tal, demonizado por el PSOE, pero ha podido rescatar alguna de sus características.

2. Derogación de la ley mordaza. El programa del PSOE incluía “eliminar la ley mordaza”, nombre por el que se conoce a la ley de Seguridad Ciudadana, y la “revisión urgente de las sanciones que esta ley ha agravado y el mecanismo de desjudicialización que ha introducido”.

En el texto no aparece la palabra derogación sino la de “reforma”. La urgencia también ha desaparecido y ha sido sustituida por una serie de principios pendientes de la concreción.

3. Derogar la LOMCE y que la religión no cuente. La ley de Educación sólo sufrirá la congelación de la entrada en vigor de los aspectos que aún no se hayan aplicados. El resto dependerá del pacto educativo enunciado por Ciudadanos. En su programa, el PSOE proponía derogarla. Nada hay sobre que “no quepa la integración, ni en el currículo ni en el horario escolar, de enseñanzas confesionales” que figuraba en el programa socialista.

4. Los copagos farmacéuticos. En campaña, el PSOE se comprometía a “derogar el incremento del copago introducido en esta legislatura” y revisar los demás copagos ya existentes que supongan una barrera para los más desfavorecidos. En el texto final sólo ha sobrevivido este último aspecto.

5. Gratuidad de libros de texto y educación de 0 a 3 años. Sánchez prometió la gratuidad de los libros de texto y progresivamente la de la educación de 0 a 3 años. Nada hay en esos términos en el pacto con Ciudadanos, que se limita a avanzar ayudas a la adquisición de libros. “El Gobierno asegurará la oferta pública asequible suficiente para cubrir progresivamente la demanda”, dice en referencia a la enseñanza de los más pequeños.

6. No suprimir las Diputaciones. En el programa electoral se comprometía a “modernizar” las diputaciones, pero en la reforma de la Constitución se ha comprometido a eliminarlas para crear unos consejos provinciales más ligeros y que atiendan sólo a los municipios más pequeños.

Las cesiones de Ciudadanos

Albert Rivera, líder de Ciudadanos, ha dicho que el acuerdo con el PSOE recoge “el 80% de nuestro programa”. Estas son algunas de sus cesiones o marchas atrás respecto a su programa:

1. La olvidada equiparación de la violencia machista. Una de las polémicas de Ciudadanos en la campaña electoral fue la equiparación de todos los tipos de violencia doméstica. La violencia contra las mujeres pasaba por tanto, según Ciudadanos, a ser como el resto. El pacto Ciudadanos se “olvida” de esta propuesta.

2. ¿Y las lenguas? En su etapa catalana, Ciudadanos insistía en que la inmersión lingüística no era un buen modelo. Al PSC, en cambio, ya le parecía bien. El texto no aclara qué ocurrirá con la vieja pretensión de Ciudadanos porque, dice el pacto, respetarán “las competencias de cada Autonomía para establecer el peso ponderado de cada lengua en el horario escolar”. El misterio sobre qué es y cómo se aplica ese “peso ponderado” está por ver.

3. Los piquetes informativos, fuera del Código Penal. El pacto prevé derogar el artículo 315.2 del Código Penal, que prevé penas de cárcel para los piquetes informativos. Hace unos días, preguntado por la derogación de ese artículo, el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, no respondía con claridad: "La cuestión es que regulemos de una vez el derecho de huelga con ley adaptada a nuestros tiempos”, se limitó a decir.

4. La confusión del artículo 135. PSOE y PP acordaron modificar el artículo 135 de la Constitución en 2011 para priorizar el pago de la deuda. Ahora el pacto dice que ese artículo deberá incluir “la determinación del alcance de la ‘estabilidad social del Estado’” como “criterio que justifica la superación de los límites de déficit y deudapública”. Es confuso sobre algo que Ciudadanos ha guardado silencio en su programa.

En qué ceden los dos partidos

1. Una última oportunidad para el Senado. Ciudadanos propuso suprimir el Senado y sustituirlo por un consejo de presidentes autonómicos. El PSOE quería solo reformarlo. El pacto le da una nueva oportunidad a la cámara alta, pero condicionada. Debería ser una “estricta Cámara Territorial con una composición máxima de 100 miembros y con funciones vinculadas con la articulación y cohesión de la estructura territorial del Estado”. Si eso no ocurre, se activará la voluntad inicial de Ciudadanos y “abogarán” por su supresión.

2. Las grandes fortunas, con lupa. Fue una de las grandes apuestas de Sánchez frente a Podemos en un momento en el que Pablo Iglesias comía terreno al PSOE por la izquierda. En el pacto con Ciudadanos sólo se incluye estudiar su creación. El impuesto a las grandes riquezas sólo se pondrá en marcha si es necesario para reducir el déficit, no porque los dos partidos crean que es necesario.

El programa electoral de Ciudadanos no decía nada de las “grandes fortunas”. El verbo “estudiar” permite a Ciudadanos insistir en que no hay subidas de impuestos. Además, también pretenden crear una Oficina Nacional de control fiscal de esas grandes fortunas. También prevé el pacto reforzar el control de las SICAV.

3. El salario mínimo sube un poquito. En campaña, el PSOE anunció que en dos legislaturas el salario mínimo se situaría en los 1.000 euros, es decir, “el 60% del salario medio neto, que es la cuantía que señala la Carta social Europea como retribución mínima suficiente”. La medida fue anunciada a bombo y platillo por el PSOE, decidido a hacer de la subida de los salarios una medida contra la precariedad en todo el sistema laboral. En el pacto con Ciudadanos sólo figura “una subida de al menos el 1%". Según Podemos, esta medida contribuye a precarizar más los salarios ya que es posible que la subida sea menor que la de los precios. La subida del salario mínimo no era una prioridad para Ciudadanos.