Cataluña tras el 27S

Perplejidad y sospechas tras la inocentada del empate a 1515

La Asamblea del partido empata entre los partidarios de apoyar y rechazar a Mas en la última votación || El futuro de Mas queda en manos de unos 70 dirigentes de la CUP

El presidente de la CUP en el Parlament, Antonio Baños, y su portavoz parlamentaria, Anna Gabriel.

El presidente de la CUP en el Parlament, Antonio Baños, y su portavoz parlamentaria, Anna Gabriel. Efe

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La decisión sobre el futuro de Artur Mas deberá esperar hasta el 2 de enero. La militancia de la CUP no ha conseguido definirse y tanto la opción de investir a Artur Mas como la de rechazar su presidencia han obtenido los mismos votos: 1.515. Después de dos asambleas para definir la postura del partido, finalmente el futuro del president en funciones se decidirá en una reunión con alrededor de 70 representantes territoriales que forman el Consejo Político de la CUP. Este organismo tomará su decisión junto al Grupo de Acción Parlamentario (GAP), que ejerce de puente entre las comisiones sectoriales del partido y los diputados en el Parlament.
La perplejidad y la desazón ante el resultado de la última votación se ha apoderado de buena parte de los militantes que han acudido a la asamblea de la CUP este domingo. Algunos de los militantes consultados a la salida sembraban dudas sobre un posible pucherazo de la dirección ante la división que se ha observado durante toda la jornada en Sabadell. “Parece imposible que se empate a votos precisamente en la votación final”, explicaba un joven militante de la CUP de Sabadell, visiblemente molesto por el desenlace de una asamblea maratoniana.
Cargos técnicos del partido, en privado, no descartaban esta posibilidad para mantener la cohesión de la formación ante un posible resultado en el que una opción se imponía a la otra por tres o cuatro votos. Miembros de la dirección de la CUP, sin embargo, han asegurado que se han contado las papeletas hasta en tres ocasiones y que ellos tampoco daban crédito del resultado final de la votación. Afirman que la demora de más de media hora en dar los resultados ha sido precisamente porque han querido recontarlas y asegurarse de que no había ningún error.

"Una nueva propuesta"

“La democracia es lenta y cara”, ha explicado el número uno del partido en el Parlament, Antonio Baños, al acabar la asamblea en una comparecencia de prensa sin admitir preguntas. “La construcción de la república catalana deberá ser a través de la participación popular, la asamblea y el voto, y esto es lo que hemos demostrado”, ha añadido. “El resultado no nos plantea un problema sino un reto, el del acuerdo más allá de las aritméticas, que en este proceso son diabólicas”.
La número dos de la formación, Anna Gabriel, ha emplazado a Junts pel Sí (JxS) a tomar nota del resultado. “Tienen la posibilidad de generar una nueva propuesta, de entender que la actual no tiene un apoyo mayoritario”, ha afirmado. “También tiene la opción de quedarse quieta, nosotros no lo haremos”.
El empate dejó estupefacto al mismísimo futbolista del Barcelona Gerard Piqué, que publicó los siguientes mensajes en su perfil de Twitter.
El debate en el seno de la formación ha sido harto intenso durante toda la jornada. Los militantes han llegado alrededor de las 9 de la mañana a la pista de atletismo cubierta de Sabadell para acreditarse y decidir cómo querían que fueran las votaciones: a mano alzada o secretas, a través de 50 urnas que se habían instalado en el pabellón. Bastaba el 25% de los votos para que se impusiera la votación secreta y el 42% de los asistentes así lo ha preferido.

Durante la mañana han intervenido los diputados y negociadores de la CUP, que han informado a la militancia sobre cómo han transcurrido las conversaciones con Junts pel Sí y han explicado los detalles de la oferta que presentó la coalición de Convergéncia y Esquerra el pasado martes para facilitar la investidura de Mas. Además, se han otorgado 50 turnos de palabra a militantes y organizaciones representativas de la formación anticapitalista. 

El ejemplo de Mao

Las intervenciones de los asistentes han permitido apreciar la profunda división que impera en el seno de la formación. Los 50 turnos de palabra antes de las primeras votaciones de la una de la tarde han tenido dos denominadores comunes que reflejaban las posturas enfrentadas dentro de la CUP: unos llamaban a aprovechar el momento, otros intentaban convencer al resto de que no podían "ceder al chantaje".

Los partidarios de investir a Mas han reiterado en diversas ocasiones la oportunidad histórica que representa para el soberanismo el hecho de que haya 72 diputados independentistas en el Parlament. “Mao Tse Tung se juntó con sus adversarios para ganar la guerra contra Japón”, ha dicho un asistente a la asamblea. Otros han remarcado el poder que tendría la CUP sobre Junts pel Síen el caso de investir al president en funciones, ya que los 10 diputados anticapitalistas serían determinantes para votar cualquier decisión en la cámara. 

Vista panorámica de la Asamblea de la CUP en Sabadell.

Vista panorámica de la Asamblea de la CUP en Sabadell. Efe

Una de las intervenciones a favor de Mas que más revuelo ha generado en el seno de la asamblea ha sido la de un militante que ha venido desde la Comunidad Valenciana. “¡Llegad a un acuerdo e iros ya, iros ya!”, ha gritado este militante ante los aplausos de una buena parte de los presentes. Otras voces han indicado que concurrir a unas nuevas elecciones significaría dar un paso atrás. “No llegar a un acuerdo significaría traicionar a la historia”, ha afirmado otro militante.

Desde fuera de la pista de atletismo se escuchaban las intervenciones más vehementes y los aplausos que cosechaban entre las bases reunidas en el pabellón. Las que obtenían más apoyo y generaban más ruido eran las que recelaban de Mas y Convergència. “No cedamos a los chantajes de JxS”, ha espetado otra persona desde el atril situado en el centro de la pista de atletismo: “Enterremos a la burguesía y a las élites”.

Entre las personas que han intervenido en contra de apoyar a Mas, han sido varios los que han recordado el poco alcance del plan de choque que ha propuesto JxS a la CUP. “Queremos la independencia, pero no a cualquier precio”, ha afirmado otro militante.

Una votación de infarto

Después del debate de la mañana, la jornada se ha convertido en un constante recuento de votos en el que la opción menos votada desaparecía de la siguiente votación. Se requería que la opción ganadora obtuviera más del 50% de votos de la asamblea para que fuera firme.En la primera votación, realizada a la una, la opción de no investir a Mas ha obtenido 1.418 sufragios, el 47,14%. La opción de investirlo y aceptar el acuerdo de JxS ha sido la segunda más votada, con 1.359 papeletas que significaban el 45,7% de los votos. La opción de abstenerse en la votación de investidura ha sido la que ha obtenido menos apoyo y ha desaparecido de la siguiente votación, que se ha efectuado a las cuatro.

En el segundo recuento, Mas se ha salvado por sólo 10 votos. La opción de rechazo se ha obtenido 1.512 votos, el 48,71% de las papeletas. La papeleta que implicaba apoyar la investidura ha recabado 1.482 apoyos, el 48,71%. La opción de investir a Mas pero sin aceptar la propuesta de acuerdo ha quedado eliminada en la segunda tanda, después de obtener sólo 28 votos (el 0,92%).Finalmente, sobre las ocho y media de la tarde, la dirección de partido ha comparecido ante la asamblea para comunicar que el resultado de la votación era un empate a 1.515 votos. El revuelo que se ha generado en la asamblea ha sido “impresionante”, según describían militantes presentes dentro del pabellón. El secretariado de la CUP y los diputados se han reunido durante más de media hora para decidir cómo abordaban un resultado que nadie esperaba y que motivó chascarrillos en la Red, como por ejemplo el de un militante que decía, a través de Twitter, encontarse en Andalucía por motivos familiares y que esperaba que eso no hiciera que su voto fuera importante. Un voto que, por cierto, hubiera sido en contra de Artur Mas.

Al final, se ha decidido que la decisión recaiga en el Consejo Político del partido el próximo 2 de enero.

¿Qué es el Consejo Político?

El Consejo Político de la CUP lo forman unos 70 representantes territoriales. Es el órgano que ejerce de intermediario entre las 109 asambleas locales y el Secretariado Nacional, formado por 15 miembros y que vendría a representar lo que es el “aparato” en un partido tradicional. En la formación aseguran que esto no es así y que este órgano se limita a gestionar el día a día del partido.

El Consejo Político se reúne una vez al mes, cada vez en una localidad distinta de los llamados Países Catalanes, que forman Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares. Los representantes territoriales acuden a esta reunión con las decisiones que se han tomado previamente en las asambleas de cada municipio, que son las que normalmente toman las decisiones.