Atentado en Kabul

El Gobierno habla ya de un “ataque contra España" contradiciendo a Margallo

El ministro de Exteriores insiste en que "la explosión de un coche bomba iba dirigida contra un hostal utilizado sobre todo por gente de Estados Unidos".

Margallo, a su llegada a Cartagena de Indias.

Margallo, a su llegada a Cartagena de Indias. Efe

El ataque de Kabul amenaza con dinamitar la amable campaña de Mariano Rajoy, que este sábado aparece en un programa rosa de televisión mientras en Madrid se reúne de urgencia el pacto antiyihadista.

Al tiempo que en Madrid el Ejecutivo empieza a recular sobre la versión original y descafeinada del atentado, en Cartagena de Indias el ministro de Asuntos Exteriores sigue manteniendo que los talibanes no tenían como objetivo la embajada de España.

José Manuel García-Margallo ha viajado a Colombia en un avión oficial de las Fuerzas Aéreas Españolas con un grupo elegido de periodistas para negociar el futuro de los restos del San José. Margallo puso rumbo al Caribe nada más terminar el mitin en Orihuela (Alicante) con Rajoy. Allí, el presidente pronunció la ya famosa expresión. "El ataque no era contra nosotros".

A pesar de los escalofriantes testimonios enviados por alguno de los españoles atrapados en la embajada durante 12 horas, Margallo ha dicho a pie de avión en Cartagena que “desde hace mucho tiempo las sedes diplomáticas tienen todas las medidas de seguridad”, y ha resaltado el hecho de que la legación española allí “no tiene señal distintiva, ni placa, ni bandera” como la mejor prueba de que la seguridad era adecuada. Según los mensajes telefónicos enviados por policías a España y reproducidos por varios medios, entre ellos EL ESPAÑOL, la puerta lateral al edificio principal "se abría por un motor eléctrico que llevaba roto varios meses".

La periodista Mónica Bernabé, que ha vivido en Afganistán durante 8 años, describe este sábado en El Mundo la inadecuada seguridad de la embajada, que no está dentro de la 'Green Zone' de Kabul. Allí, en la zona verde, no circulan coches y por eso están más seguras las grandes representaciones diplomáticas occidentales, como la de EEUU. Según fuentes diplomáticas occidentales, es precisamente debido a la vulnerable posición de la embajada española por lo que los talibanes atacaron allí. Dos por el precio de uno: el hostal para extranjeros y la embajada colindante.

La descripición que Bernabé hace en El Mundo del complejo de la embajada ha sido reproducida en el comunicado que ha emitido el sindicato de policía para denunciar las inadecuadas medidas con que contaba la embajada, que ha quedado en muy mal estado tras el ataque combinado: primero coche bomba y después asalto a tiros.

Margallo, sin embargo, ha insistido en que "la explosión de un coche bomba no iba dirigida contra este complejo sino contra un hostal utilizado sobre todo por gente de Estados Unidos". Tanto el ministro como el Gobierno en su comunicado utilizan la palabra inglesa compound (complejo) para referirse a los tres edificios que albergan la oficina (cancillería) y las habitaciones donde residen, todos juntos, protectores y protegidos: ocho policías y seis funcionarios, entre diplomáticos y agentes del CNI.

A diferencia de los compound de las embajadas occidentales en Kabul, el que albergaba a los españoles carecía de bloques de hormigón.