Ámsterdam 2016

Ilias Fifa, el oro español en 5.000 que llegó a Europa escondido en los bajos de un camión

El fondista nacionalizado español de origen marroquí se proclamó campeón continental en un esprint de infarto. Su vida es una historia de superación.

Ilias Fifa, el oro español en 5.000, que llegó a Europa en los bajos de un camión

Ilias Fifa, el oro español en 5.000, que llegó a Europa en los bajos de un camión EFE

A falta de 200 metros, Ilias Fifa parecía que se descolgaba del grupo de cinco atletas que peleaban por las medallas en la final de los 5.000 del Europeo. Con la mirada fija sobre la blanca línea de meta y la boca abierta de par en par agonizando por una bocanada de oxígeno, su cara era fiel reflejo de los límites del esfuerzo. Pero el fondista español sacó fuerzas de donde no había, apretó los dientes y se coló entre Mechaal y el alemán Ringer. Los tres marcaron exactamente el mismo crono: 13:40.85, aunque un golpe de pecho en el último suspiro coronó a Fifa. Las milésismas decidieron.

El guión de una carrera épica materializada sobre el Estadio Olímpico de Ámsterdam fue la metáfora perfecta de la vida de Ilias Fifa: un luchador infatigable al que nunca le han regalado nada. El sacrificio como arma principal para lanzarse a la batalla.

Fifa (19/05/1989, Tánger) llegó a España con 17 años escondido en los bajos de un camión. Abandonó su Marruecos natal en busca de un futuro con más oportunidades. Al no haber cumplido la mayoría de edad, lo ingresaron en un centro de menores de Santa Perpetua de Mogoda, una comarca del Vallés Occidental, en la provincia de Barcelona. Tras ser reasignado en otros centros para inmigrantes, finalmente le concedieron un piso tutelado por la Generalitat.

Los primeros pasos en el atletismo del hoy campeón de Europa se produjeron en las filas de la Agrupación Atlética de Cataluña, a las órdenes de la entrenadora Esther Rodríguez. Su incesante progresión comenzó a llamar la atención de los grandes clubes del atletismo nacional y Fifa fichó por el Barça. También cambió de preparador: se enroló en el grupo de entrenamiento de Rafael Caro.

En esos inicios, el fondista de origen marroquí se vio obligado a combinar las series en la pista con un trabajo a media jornada en una empresa de servicios de limpieza de parkings. “Por la mañana cojo la escoba, y por la tarde las zapatillas”, declaró a MundoDeportivo hace tiempo. Una dura rutina que le ayudó a curtirse todavía más.

Un sueño: competir en los Juegos

En el año 2013, cuando las primeras victorias y grandes marcas otorgaron a Ilias Fifa cierto reconocimiento, la Federación de Marruecos descolgó el teléfono para convencer al fondista de que compitiese por su país. Pero Fifa lo tuvo claro desde el principio: “No me jugué la vida viniendo aquí para nada. Yo me siento español”, declaró por aquel entonces según recoge Efe.

Tras una larga espera, el flamante campeón continental obtuvo la nacionalidad española en julio de 2015. Y su sueño de competir en unos Juegos adquirió visos de realidad. El Mundial del pasado verano celebrado en Pekín fue el estreno de Fifa con la selección española en una cita internacional, donde quedó eliminado en las series clasificatorias. Después, en diciembre, tomó la salida en el Europeo de campo a través, terminando en quinta posición.

A Ámsterdam, el fondista español llegaba con la mejor marca de los participantes. Tras un último 400 de infarto, hubo que esperar a la ‘photo finish’ para conocer al vencedor. "Pensé, «adiós a la chapa», pero a 50 metros dije, «a ver si aprieto un poco», y pensé que había llegado tercero. Cuando he visto la pantalla, que ponía Fifa primero, es una historia para mí", confesó en zona mixta.

La mayor parte de su familia vive todavía en Marruecos, desde donde le ven triunfar por televisión. A ellos les dedicó el oro: “Regalo la medalla para mis compañeros de entrenamiento, para la Federación Española, el FC Barcelona y mi familia”.

En un mes escaso, Ilias Fifa podrá cumplir su gran sueño dentro del atletismo: competir con la camiseta de España en unos Juegos Olímpicos. Llegó a la Península con 17 años y diez más tarde, a los 27, en Río de Janeiro tendrá la oportunidad de salir a la pista del Engenhão para hacer lo que llevan haciendo toda la vida: alcanzar el éxito a base de sacrificio. Y lo hará como campeón de Europa. “Esta medalla me da mucha confianza para los Juegos. Ahora voy a trabajar más para ser finalista olímpico".