Liga Endesa

Competencia elimina el canon de ingreso en una ACB “fosilizada”

El dictamen, al que ha tenido acceso en exclusiva EL ESPAÑOL, argumenta que “obstaculiza de forma injustificada, desproporcionada y discriminatoria el acceso a la Liga”.

Francisco Roca, presidente de la ACB.

Francisco Roca, presidente de la ACB. Efe

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia considera que la Liga ACB se ha convertido en un club privado que dificulta el ingreso de nuevos equipos con el derecho al ascenso ganado en la cancha. En una resolución a la que ha tenido acceso este periódico, el organismo regulador de los mercados españoles asegura que la máxima categoría del baloncesto nacional está “fosilizada” y “obstaculiza de forma injustificada el acceso a la liga ACB, generando discriminaciones económicas entre unos miembros y otros”. La Liga, además, “podría estar reduciendo el dinamismo competitivo y el atractivo económico de la competición”.

El informe de Competencia, que resuelve un expediente sancionador elevado en octubre pasado, carga particularmente contra el canon de entrada exigido por la ACB a los clubes que ascienden de Segunda División (la Liga LEB Adecco Oro) a Primera (Liga ACB ENDESA). Si nunca han ascendido antes, el campeón y subcampeón de la LEB han de desembolsar más de cuatro millones de euros para poder jugar en la ACB y cumplir en total 23 “condiciones económico-administrativas” que en la práctica, según Competencia, “obstaculizan de forma injustificada, desproporcionada y discriminatoria el acceso a la Liga por parte de clubes que no forman parte de la misma, favoreciendo la permanencia de los clubes que ya compiten en esta liga y deberían abandonar la misma como consecuencia de sus resultados deportivos”.

Extracto del dictamen de Competencia.

Extracto del dictamen de Competencia.

La vulneración del artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia viene apoyada en la reciente evolución del torneo. En las últimas cinco temporadas deberían haber ascendido, según las normas, diez equipos (dos por año): el mismo número que debería haber bajado de categoría. Sólo tres de esos diez equipos lograron hacerlo cumpliendo todas las “condiciones económico-administrativas”: Obradoiro, Murcia y Andorra. (Este último fue el único que pagó el canon: los otros estaban incluidos en unas “excepciones” analizadas y criticadas con detalle por Competencia).

Denuncia del CD Tizona

En resumen, siete equipos descendidos en el último lustro han mantenido su plaza en la élite. El informe, que tiene efectos vinculantes, nace de una denuncia original interpuesta por el Club Deportivo Tizona en diciembre de 2014, tras ser rechazado por la ACB por segundo año consecutivo. El organismo regulador ve una “infracción única y tipificada” de los principios de la libre competencia y da quince días a la ACB para presentar alegaciones.

Se da la circunstancia que el último equipo en lograr el ascenso deportivo (no consumado) fue el Quesos Cerrato de Palencia, la provincia cuya lista al Congreso por el PP encabezó el actual ministro de Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, quien ya anunció en diciembre cambios en los criterios de ascenso a la ACB por considerar los requisitos económicos actuales como “draconianos”. (“Modificarlos es hacer justicia”, afirmó).

La ACB, creada en 1982, es una asociación deportiva privada que aglutina exclusiva y obligatoriamente a los 18 clubes de baloncesto de Primera División (liga ENDESA). No tiene ánimo lucrativo (artículo 65 de sus estatutos), y exige a los clubes que ascienden desde la LEB más de cuatro millones en concepto de cuota de entrada, fondo regulador de ascensos y descensos, cuota de participación en el valor patrimonial de la ACB, auditoría de cuentas y un aval de 600.000 euros.

”Expropiacion desproporcionada”

La cuota de entrada (más de tres millones) es muy superior a los ingresos anuales medios de un club antes de subir a la ACB y supera claramente los beneficios medios anuales de los clubes ACB que llevan menos tiempo en la competición. Competencia afirma que “la propia existencia de la cuota de entrada es injustificada, desproporcionada y discriminatoria”: un “mecanismo de expropiación” de parte de los ingresos futuros del club, que se reparte entre los miembros de la ACB “y no se utiliza para mejorar o invertir en el mejor funcionamiento de la competición”.

La entidad reguladora la llama “expropiación desproporcionada” no sólo en atención al presupuesto de los clubes provenientes de Segunda, sino también porque dicho canon se multiplicó por cuatro (de 601.102 a 2.404.048 euros) en la temporada 1993-1994, año en que se protegió económicamente a los clubes que ya estaban en Primera. Pasado casi un cuarto de siglo, 8 de los 18 equipos de la ACB no han bajado nunca desde aquella fecha. Esa “fosilización”, en palabras de Competencia, sería “muy poco probable si todos los equipos hubiesen competido en igualdad de condiciones”.

De 23 requisitos a sólo 5

Cuando un equipo de la LEB, como ocurre con mucha frecuencia, no logra cumplir las 23 “condiciones económico-administrativas”, la“vacante” es ofrecida al penúltimo clasificado de la ACB, y después al último. En estos casos, los clubes ‘rescatados’ sólo han de cumplir cinco requisitos.

La cuota de entrada (el canon) tiene una larga lista de excepciones que protegen a los equipos consolidados (una treintena). “La evolución temporal de las condiciones económico-administrativas”, continúa Competencia, “ha generado tres grandes categorías diferenciadas de clubes que forman o pueden aspirar a formar parte de la liga ACB: (i) los que formaban parte de la Liga ACB en 1991 (“privilegiados” económicamente de varias maneras, tanto cuando suben como cuando bajan); (ii) los que ascendieron a la ACB en algún momento entre 1992 y 2004 y se mantienen en el torneo desde 2004 (beneficiados si bajasen algún año); (iii) y los que se han incorporado (o aspiran a hacerlo) desde 2004, que deben reunir más de 4 millones de euros sin atenuación alguna. Actualmente hay ocho clubes en la Liga ACB que nunca han pagado el canon (y si bajasen, pagarían una actualización mucho menor).