caída en ventas

La gente quiere leer a Vargas Llosa, pero sólo en el '¡Hola!'

El Nobel tiene millones de nuevos lectores, pero ninguno compra Cinco esquinas. Nielsen arroja la peor venta de sus últimas novelas: apenas 13.000 ejemplares vendidos.

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa llegando a la presentación de 'Cinco esquinas'.

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa llegando a la presentación de 'Cinco esquinas'.

Carmen Balcells movió ficha como sólo ella sabía hacer. Quiso interceder en favor de las ventas de la nueva novela de su mejor cliente, Mario Vargas Llosa, que hoy celebra su 80 cumpleaños. Balcells era la mejor en su trabajo: en uno de sus últimos encuentros en la cumbre, la superagente, tal y como ha contado el autor de Conversación en la catedral, le reclamó el teléfono de su nueva pareja, Isabel Preysler, para que la cara de Porcelanosa le abriera las puertas al Maná de lectores, o sea, las portadas del ¡Hola!.

El plan de Balcells parecía de cajón: si la revista tiene un millón de lectores a la semana caerían codornices del cielo y las imprentas echarían humo reeditando sin parar. Cuantas más portadas, más lectores (de couché y de libros). La propia directora editorial de Alfaguara, Pilar Reyes, aseguró en la presentación del libro, en el Círculo de Bellas Artes, que la empresa ya había puesto en marcha dos reediciones. Pero no dijo cuántos ejemplares más se añadirían a la tirada de 200.000 ejemplares de Cinco esquinas para todo el mundo.

Aitana Sánchez Gijón y la pareja, en la noche de luces de la nueva novela.

Aitana Sánchez Gijón y la pareja, en la noche de luces de la nueva novela.

El libro lleva dos semanas en las librerías españolas y la conclusión es que Mario Vargas Llosa, el escritor que define al ¡Hola! como un fenómeno cultural, interesa más por su vida íntima que por su vida interior. Las camas sobre las que quieren saber los millones de lectores de la revista no son las que descubre el autor en sus ruidosas escenas lésbicas, en Cinco esquinas.

Las cifras que arroja Nielsen -empresa líder de análisis e investigación de mercados y única fuente de ventas del sector del libro- revelan una caída pertinaz de la atracción literaria del padre de La civilización del espectáculo. Cinco esquinas no pasa de los 13.000 lectores durante las dos primeras semanas (hasta Semana Santa). Su anterior novela, El héroe discreto (2013), llegó a cerca de 14.000 ejemplares vendidos, en este mismo período de tiempo.

El autor en pleno acto, hablando de su nuevo libro.

El autor en pleno acto, hablando de su nuevo libro.

El sueño del celta (2010), novela publicada unas semanas después de la concesión del Premio Nobel de Literatura al autor peruano (y español desde 1993) -otorgado “por su cartografía de las estructuras del poder y sus imágenes mordaces de la resistencia del individuo, su rebelión y su derrota”-, rompió el techo de ventas con cerca de 60.000 ejemplares en 14 días.

¿Trasvase de lectores?

¿Sus fieles han dejado de comprar sus libros por la calidad de la última novela y han empezado a hacerlo los lectores y lectoras de la revista? Todo indica que Balcells se equivocó: Mario Vargas Llosa tiene millones de nuevos lectores, pero ninguno compra sus novelas.

A pesar del bajón, Vargas Llosa está en el Top 5. Imbatible Santiago Posteguillo, que en la primera semana de salida de La legión perdida (Planeta) vendió más de 11.000 ejemplares, seguido muy de cerca por Julia Navarro, Historia de un canalla (Plaza y Janés), con cerca de 10.500 ejemplares vendidos. Cinco esquinas en su primera semana apenas pasó de los 5.000 ejemplares. Mario Vargas Llosa vende mucho Hola!, pero pocas novelas.

La pareja, de promoción.

La pareja, de promoción.

En su nueva faceta pública, el autor ha hecho campaña a favor de la revista del corazón para justificar su presencia en ella: "¡Hola!es un fenómeno cultural de nuestro tiempo”, "Hay millones de personas que quieren algo que les haga soñar y que antes ofrecían la novela y la poesía. Ahora ofrece ¡Hola¡ con enorme talento"; "Cada vez hay más periódicos que se están yendo en picado, mientras que¡Hola! aumenta su tirada cada semana", declaraciones del escritor a la revista que le dedicaba otra portada más.

A pesar de la entrega del Nobel a destacar la importancia de la revista, días atrás, en rueda de prensa, aseguraba que prefería salir en las revistas literarias. “Si pudiera elegirlo no me gustaría aparecer en el ¡Hola! Ahora aparezco en la revista por razones de tipo personal. Pero si usted tiene la receta para no aparecer, dígamelo”, pedía el escritor.

En la Civilización del espectáculo definía a la publicación de la siguiente manera: “Es ávidamente leída por millones de lectores en el mundo entero que, está demostrado, la pasan muy bien con las noticias sobre cómo se casan, descasan, recasan, visten, desvisten, se pelean, se amistan y dispensan sus millones, sus caprichos, sus gustos, disgustos y malos gustos los ricos, triunfadores y famosos de este valle de lágrimas”.