La golfista Pernilla Lindberg en un torneo.

La golfista Pernilla Lindberg en un torneo. Gtres

Salud

Golf, de deporte 'para pijos' a seguro médico premium

26 septiembre, 2018 02:18

Muchos de los que lo practican negarán la mayor, pero el golf es percibido por la sociedad como un "deporte de pijos", una actividad al alcance sólo de unos pocos privilegiados, con pocas obligaciones que les permiten pasar horas en verdes prados que gran parte de la sociedad no ha visto más que en fotografías. 

Pero si así fuera, habría muchos ricos en el mundo. En concreto, alrededor de 60 millones de personas. Esta es la cifra de personas que ha jugado al golf al menos dos veces hasta el pasado año, según el primer Consenso Internacional sobre este deporte que acaba de publicar la revista British Journal of Sports Medicine

El documento ha nacido de la necesidad de fomentar otro aspecto menos prejuicioso del golf: sus beneficios para la salud. Porque de tanto juzgar a este deporte como elitista parece haberse olvidado que es uno de los ejercicios más completos que hay, según ha concluido el equipo de investigadores dirigido por Andrew Murray, de la Universidad de Edimburgo. 

El prejuicio no lo es tanto a tenor de los datos ya que, en efecto, la estadística afirma que se juega más a este juego en Norteamérica, Australasia y Europa que en otros continentes y que es más frecuente en individuos  de clase socioeconómica media y alta

Sin embargo, esto no debería ser así y mucha gente se está perdiendo el golf, una deporte que no es sólo bueno para el cuepro y la mente, sino también para tener una vida más larga. 

Tras revisar 342 estudios, los expertos autores del consenso -25 expertos en salud pública y política sanitaria- coincidieron en 79 afirmaciones en tres áreas: su influencia en la salud, los factores que hacen que se practique más o menos y una serie de recomendaciones tanto para golfistas como para los que lideran la industria de este deporte para maximizar sus beneficios a nivel global. 

Lo que dice la evidencia científica es que no hay duda de que la práctica habitual del golf se asocia a una mayor longevidad y a la reducción de los factores de riesgo cardiovascular, pero que también mejora tanto la fuerza como el equilibrio de las personas mayores que se animan a practicarlo. 

Además, el golf se asocia con una buena salud mental y con la mejora generalizada de las personas con discapacidades. El riesgo de lesión en comparación con otros deportes es moderado, aunque hay algo en lo que sale perdiendo: los que lo practican tienen más riesgo de sufrir cáncer de piel. 

Más beneficios que quizás no conocen quienes lo desprecian por pijo: el golf hace ser más sociable, te saca de casa y te hace conectar con la naturaleza.

Pero el consenso tiene claro que el golf se percibe como un deporte caro, dominado por los hombres, difícil de aprender y no apto ni para jóvenes ni para las clases sociales más bajas. Por esta razón, los autores lanzan un mensaje claro de que esto ha de cambiar y que cada grupo puede aportar su granito de arena. 

Los golfistas tendrán que ser más proclives a recibir a gente nueva, las autoridades promoverlo como una actividad que se disfruta y es saludable y los responsables de la industria detrás del golf hacerlo más integrador.