El selfie Naruto, en el quedó muy mono.

El selfie Naruto, en el quedó muy mono.

Ecología Naturaleza

El fotógrafo al que un mono reclama derechos de autor se declara en quiebra

La batalla legal sobre el copyright del 'selfie' que se hizo el macaco 'Naruto' ha hundido la carrera del fotógrafo de naturaleza David Slater. 

P. F.

Si las disputas por derechos de autor pueden convertirse en un pesadilla para cualquier creador autónomo, la que ha acabado con la carrera del británico David Slater tras 17 años fotografiando la naturaleza tiene además un giro surrealista: su demandante es un mono. Un macaco negro crestado (Macaca nigra) de la isla indonesia de Celebes, concretamente, al que la asociación animalista PETA, que ejerce su representación legal, ha bautizado como 'Naruto'.

La fotografía de la discordia es un 'selfie'. En 2011, observando la curiosidad con la que los macacos atendían su trabajo en la selva, decidió dejar el interruptor de la cámara al alcance de uno de ellos y marcharse. A su vuelta, como había planeado, comprobó que uno de ellos se había acercado a manipular la cámara. Descartando varias tomas "inutilizables", encontró dos joyas: una, una foto de cuerpo entero del ejemplar; la otra, la famosa "sonrisa".

El fotógrafo vendió la licencia del 'selfie' del macaco a la agencia Cater News. Sin embargo, el blog Techdirt la reprodujo sin comprarla. Sus editores argumentaban que el fotógrafo real había sido el propio mono y que únicamente los seres humanos pueden reclamar copyright, por lo que la fotografía debía ser considerada de dominio público.

Cater News exigió inmediatamente la retirada de las imágenes, pero la argumentación se había popularizado en la red y las fotos entraron a formar parte del repositorio de Wikimedia Commons. Slater amenazó con demandar a la Fundación Wikipedia: el macaco, sostenía, había usado su equipo, y él era el autor intelectual de la situación que había dado lugar al selfie. "En el primer año gané 2.000 libras con la foto, pero desde que está en Wikipedia nadie quiere comprarla" - declaraba. "He perdido 10.000 libras desde entonces y me está matándome económicamente".

Sin embargo, en diciembre de 2014, la Oficina de Derechos de Autor de EEUU, donde la Wikipedia Foundation tiene su sede, determinaba que "una obra creada por un no-humano no puede estar sujeta a copyright", dando la razón a los partidarios del dominio público.

La demanda de 'Naruto'

Si el fallo había sido demoledor para el fotógrafo, la historia estaba a punto de dar un giro kafkiano. Un año después, cuando Slater se preparaba para volver a los tribunales para reclamar el copyright de la foto, PETA entraba en escena. La asociación protectora de los derechos de los animales reclamaba en un tribunal de Carolina del Norte el reconocimiento de la autoría de la imagen por parte del macaco y el disfrute de los derechos derivados.

La norma de Oficina de Derechos de Autor de EEUU, planteaban, determinaba que si bien solo aceptaría reclamaciones de copyright por obras creadas por humanos, no prohibía explícitamente que un animal reclamase los derechos por su propia obra. Eso fue lo que los abogados de los animalistas reclamaron en representación del mono, al que han llamado Naruto.  

El caso ha recibido el televisivo nombre de Naruto v. Slater, pero el fotógrafo no ha podido acudir a Los Ángeles porque no puede permitírselo. Según ha explicado a The Times, la pérdida de ingresos y los litigios le han llevado a la quiebra. "No tengo un duro. Ya no puedo viajar. No puedo permitirme renovar mi equipo. Se ha vuelto embarazoso" - lamentaba.

"Me robaron esa imagen. La están usando por todas partes, pero nadie quiere pagar por ella. Ahora [PETA] me quiere quitar el poco dinero y la poca dignidad que me quedan". Asegura que ha dejado la fotografía y que se plantea ganarse la vida como entrenador de tenis o paseando perros. También acusa a la asociación animalista de llevar a cabo una campaña de desprestigio contra él y de equivocarse de mono. Quien se retrató en la imagen no fue Naruto, asegura, sino una hembra llamada Ella

El otro selfie del macaco, en el que se comprueba cómo manipula la cámara.

El otro selfie del macaco, en el que se comprueba cómo manipula la cámara.