OPERACIÓN FÉNIX

Mario Conde y sus hijos se niegan a declarar ante la Guardia Civil

Todos los arrestados serán conducidos este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.

Mario Conde abandona su domicilio detenido por la Guardia Civil tras estar presente en los registros

Mario Conde abandona su domicilio detenido por la Guardia Civil tras estar presente en los registros EFE

El expresidente de Banesto Mario Conde y sus dos hijos, detenidos ayer acusados, entre otros delitos, de blanqueo de capitales y organización criminal, se han acogido a su derecho a no declarar y no lo han hecho ante los agentes de la Guardia Civil.

Según han informado a Efe fuentes de la investigación, Conde y sus hijos Mario y Alejandra han sidos los últimos en comparecer en las dependencias de la Guardia Civil en Tres Cantos (Madrid) ante los agentes de la Unidad Central Operativa, pero se han acogido a su derecho a no declarar.

Los tres, así como el abogado Francisco Javier de la Vega, Francisco de Asís Cuesta, María Cristina Álvarez Fernández y Roland Stanek, también arrestados en la operación Fénix, serán conducidos este miércoles a las 9.00 horas ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.

El otro detenido en la operación, Fernando Guasch Vega-Penichet, yerno del exbanquero, fue puesto anoche en libertad por la Guardia Civil aunque los agentes le mantienen como investigado y estará a la espera de que el juez decida si le cita a declarar.

Las investigaciones han desvelado que Conde repatrió 13 millones de euros saqueados de Banesto desde ocho países distintos desde 1999, a pesar de que se declaró insolvente para hacer frente a las indemnizaciones derivadas de sus condenas e incluso pidió dinero para pagar fianzas para salir de la cárcel.

Todos los detenidos en la operación Fénix están acusados de blanqueo, organización criminal, frustración de la ejecución y ocho delitos fiscales y son sospechosos de crear un entramado de empresas en España y otros países destinado a repatriar y blanquear el dinero que Conde se apropió de Banesto.

Según los investigadores, consiguieron devolver a España al menos 13 millones de euros.

En concreto, Conde, sus hijos y el resto de testaferros transfirieron durante los últimos años diferentes cantidades desde ocho países: Suiza, Reino Unido, Curaçao, Italia, Emiratos Árabes Unidos, Países Bajos, Luxemburgo y las islas Vírgenes Británicas.

La UCO ha practicado en la operación siete registros, entre ellos el domicilio de la familia Conde y un pazo en la provincia de Ourense, así como una empresa y un despacho de abogados.

Además de documentación y soportes informáticos, los agentes han intervenido en esos registros 160.000 euros en metálico.