Hacer tu propio pan de forma artesanal y en un marco incomparable ya es posible en Madrid. El próximo sábado 19 de septiembre, la Plaza Mayor acogerá el taller gratuito 'Al pan, pan', una jornada participativa en la que los asistentes aprenderán a amasar desde cero guiados por maestros panaderos.
Contará con la ayuda de varios maestros panaderos que te llevarán hasta esa época, a través de la historia de la práctica y el propio acto de crear la masa, amasarla y degustarla. Descubrir en primera persona la práctica tradicional del amasado se podrá llevar a cabo en el punto céntrico por excelencia de la capital.
Organizado por la ASEMAC (Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería), esta experiencia podrá disfrutarse en un lugar tan emblemático de Madrid como es la Casa de la Panadería, antigua tahona histórica donde hace cientos de años se elaboraba y se distribuía el pan a toda la ciudad, tras recibir el trigo de las dehesas de lo que hoy es Villa de Vallecas.
El atardecer tiñe de dorado los adoquines del histórico punto de encuentro madrileño.
Una hacienda de más de 400 años
La Casa de la Panadería comenzó su construcción en 1617 por orden del rey Felipe III para articular el lado norte de la recién proyectada Plaza Mayor. El diseño y las obras iniciales corrieron a cargo de Diego Sillero, aunque la integración estilística del conjunto de la plaza respondió a las trazas de Juan Gómez de Mora.
Nació con un propósito puramente utilitario: albergar la Tahona Principal de la Villa para fijar el precio del pan y garantizar su distribución regular a los madrileños. Tras el grave incendio de 1790, la reconstrucción la lideró Tomás Román, quien encargó las célebres pinturas al fresco de la fachada a los pintores Claudio Coello y José Jiménez Donoso.
Los frescos mitológicos custodian el espacio donde la harina fue una vez reina.
Hoy en día, la Casa de la Panadería es el corazón turístico e institucional de la Plaza Mayor. Su planta baja alberga la oficina principal de turismo de la capital, mientras que sus salones albergan actos oficiales y bodas civiles del Ayuntamiento.
Con sus icónicos frescos mitológicos presidiendo la plaza, el edificio mantiene viva su vocación pública al acoger exposiciones, talleres y eventos culturales para madrileños y visitantes.
Turnos, acceso y un pan de regalo
La delicada danza entre la piel, la harina y el tiempo.
El acceso es libre, gratuito y para todos los públicos. Los turnos se distribuirán por grupos de 40 personas cada media hora, por orden de llegada, desde las 18.00 hasta las 20.30 h. La duración de la actividad es de 30 minutos. Además, al acabar esta actividad, se obtendrá un pan recién horneado.
Pilar fundamental de la mesa, un buen pan artesano eleva cualquier comida gracias a su corteza crujiente y miga tierna. Con el auge de los obradores artesanales en la capital, el único secreto está en saber dónde comprarlo.