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La coqueta capital de Malta, La Valeta, está llena de pequeñas joyas barrocas que recuerdan su pasado lleno de caballeros, aristócratas y órdenes militares. No en vano, esta ciudad fue construida como una fortaleza impenetrable en 1565 por la Orden de San Juan.

El corazón de ese refugio se llenó de palacios, jardines y armerías que acogían a los caballeros de la Orden y a sus familias. Sin embargo, muy pocos de estos rincones históricos se habían aprovechado como alojamiento de lujo donde combinar historia y elegancia.

Hasta ahora, que acaba de abrir Romègas Hotel, un aposento de cinco estrellas lujo que se ubica justo en el palacio del famoso comandante naval Mathurin Romègas, uno de los más destacados de los Caballeros de Malta que llegó a ser Maestre.

La entrada del Hotel Romègas ya nos habla de la rehabilitación minuciosa que se ha hecho del palacio.

La entrada del Hotel Romègas ya nos habla de la rehabilitación minuciosa que se ha hecho del palacio. E. E.

El edificio, un íntimo refugio del siglo XVI, está ubicado en pleno centro de la capital maltesa, Patrimonio de la Humanidad, por lo que permite escabullirse entre calles empedradas, galerías y tiendas casi sin salir del portal.

De hecho, en apenas cinco minutos de un paseo por la historia nos plantamos justo frente a la Concatedral de San Juan, cuyo interior es un espectáculo de tallas en piedra caliza y suelos de mármol donde están enterrados más de 400 caballeros.

La propiedad de este palacio hotel ha tardado cinco años en realizar una meticulosa restauración que buscaba mantener el ambiente palaciego y aristocrático del inmueble sin restarle ni un ápice de lujo, comodidad y refinamiento.

La terraza del hotel Romègas ofrece una de las vistas más bonitas sobre el puerto de La Valeta.

La terraza del hotel Romègas ofrece una de las vistas más bonitas sobre el puerto de La Valeta. E. E.

Entre las 22 habitaciones encontramos suites de diferentes tamaño y una tipo dúplex de más de 65 metros cuadrados.

Entre las 22 habitaciones encontramos suites de diferentes tamaño y una tipo dúplex de más de 65 metros cuadrados. E. E.

En total, son 22 habitaciones que interpretan La Valeta histórica desde una perspectiva moderna, con un mobiliario a medida, materiales nobles y una paleta de tonos neutros, enriquecida con obras de arte seleccionadas de 13 de los artistas más respetados de Malta.

La mejor suite de este increíble palacio es un dúplex ubicado en la sala nobile de más de 65 metros cuadrados. A través de una escalera de caracol podemos acceder del salón a la habitación con vestidor y disfrutar de dos balcones tradicionales malteses o gallarijas, uno en cada nivel, que nos conectan directamente con una calle llena de vida.

El hotel cuenta igualmente con servicio de mayordomo para quienes busquen una atención personalizada pero sobre todo discreta, que puede ir desde reservas en la ciudad de La Valeta a la organización del servicio de cenas en la propia habitación del hotel.

Muchas de las habitaciones cuentan con balcones tradicionales de madera típicos de La Valeta.

Muchas de las habitaciones cuentan con balcones tradicionales de madera típicos de La Valeta. E. E.

Uno de los puntos más bellos de este hotel palacio es su terraza en la azotea, con vistas a Manoel Island y al puerto de Marsamxett, pero sobre todo su piscina panorámica donde el azul de sus aguas se confunde, según la hora del día, con la intensidad del mar que se aprecia al levantar la mirada.

El Romègas ha querido trasladar ese lujo nobiliario también a su oferta gastronómica con Caviar & Bull dirigido por el famoso chef maltés Marvin Gauci. En el menú, que es una apuesta por la cocina moderna con una fuerte presencia de la herencia mediterránea, podemos probar pescados y mariscos locales y otros sabores de la tierra de Malta según la temporada.

Además, en el patio del palacio, hay un elegante bar donde tomar un aperitivo antes de la comida o la cena, un cóctel a media tarde o un rico café entre paseos y visitas.

Una tradicional calle de La Valeta con sus balcones de madera.

Una tradicional calle de La Valeta con sus balcones de madera. iStock

Otro de los servicios que ofrecen desde este palacio para que sus huéspedes se sientan como el comandante al mando de toda la ciudad es diseñar y reservar itinerarios personalizados para conocer La Valeta, más allá de las calles empedradas y las gallarijas.

Entre los lugares que no podemos perdernos está la Basílica Concatedral de San Juan y los Jardines Upper Barrakka, que es el mirador más emblemático de la ciudad, donde el Gran Puerto se abre en un panorama completo. Cada día a las doce y a las cuatro, tiene lugar aquí la Saluting Battery que rememora el pasado naval de la isla con salvas de cañón.

Vista del casco histórico de La Valeta que fue construida como una fortaleza tras el Gran Sitio.

Vista del casco histórico de La Valeta que fue construida como una fortaleza tras el Gran Sitio. E. E.

Esta zona portuaria es el mejor lugar al caer el sol para realizar un agradable paseo con las fortificaciones a un lado y los superyates al otro, mientras la luz va cambiando de tonalidad entre los baluartes según avanza el reloj.

Justo en este lugar es donde se produjo el Gran Sitio de 1565 que dio origen a La Valeta y donde se dice que Mathurin Romègas sobrevivió a una dramática tormenta en 1556, cuando era el terror de piratas, corsarios y turcos en esta parte del Mediterráneo.

Si nos gusta el arte, tenemos cerca el Malta International Contemporary Art Space, Micas, y la Galería Victor Pasmore, para los amantes del diseño. Y si nos gusta la historia, no podemos dejar de visitar el Fuerte de San Elmo, en el extremo de la ciudad, con una leyenda en cada piedra.

Además, a la vuelta de la esquina del hotel, está el Teatru Manoel, uno de los más antiguos de Europa aún en funcionamiento, con una programación perfecta para encajar entre terciopelo, arañas de luces y el encanto de estos siglos de Oro para Malta.