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Pongamos un enorme lienzo blanco. Un edificio con nueve habitaciones, un restaurante y un spa en un entorno mágico donde puedes pintar lo que quieras. Pues Carmen Cervera, la baronesa Thyssen, lo tiene clarísimo: ha apostado por pintar un elefante rosa.

The Pink Elephant es el hotel boutique que esta mecenas del arte ha abierto en S'Agaró, uno de los rincones más exclusivos y privados de la Costa Brava, en la región del Bajo Ampurdán. El lugar perfecto para estar cerca del paraíso sin ser visto ni oído.

Alojarse en una de estas habitaciones es imbuirse de un universo de color, de arte, de inspiración pero de una manera pausada. Su estancia encaja perfectamente con esos viajes que ahora llaman alto lujo y que hacen que los lugares además de vivirlos se contemplen en una inmersión carnal y espiritual.

El hotel está lleno de arte tanto en las paredes como en sus usos, ya que cuenta con una sala de cine privada.

El hotel está lleno de arte tanto en las paredes como en sus usos, ya que cuenta con una sala de cine privada. E. E.

Podríamos pensar que la vida en The Pink Elephant es siempre de color de rosa, pero su icónica fachada (rosa) da paso a un interior blanco intenso, con sillones estampados que recuerdan a una selva tropical, leopardos de tonos violentos encaramados a distintas paredes y un íntimo spa, entre lo salvaje y lo místico, que es uno de los lugares más llamativos del hotel.

Podemos elegir entre habitaciones en blanco, habitaciones en rosa, habitaciones en un azul mar Mediterráneo, ese que ruge cuando abres la ventana. Y estar seguros de que todo el espacio está concebido como una suma de detalles muy cuidados, ya sea en la parte más arquitectónica como en la decoración.

Todo está planteado como un viaje entre el paisaje y el arte.

Con sólo 9 habitaciones, es el lugar perfecto para descansar casi como si estuviéramos en nuestra propia casa.

Con sólo 9 habitaciones, es el lugar perfecto para descansar casi como si estuviéramos en nuestra propia casa. E. E:

The Pink Elephant está situado en una de las bahías más exclusivas y privadas de la Costa Brava.

The Pink Elephant está situado en una de las bahías más exclusivas y privadas de la Costa Brava. E. E.

En el exterior, con las vistas a una de las bahías más bonitas de la costa catalana, los huéspedes pueden relajarse en una piscina rodeada de vegetación, apostar por alinearse con el tiempo en las camas balinesas o esconderse del reloj en los diferentes espacios chill out que se han creado por el jardín a modo de burbuja.

Y siempre con la misma banda sonora de fondo: un mar bravo pero leal.

A las pocas horas de estar allí, The Pink Elephant se siente más que como un hotel, como una elegante casa mediterránea donde el diseño, la contemplación y el silencio marcan el ritmo de cada jornada.

La piscina es uno de los lugares más relajantes donde el sol y la sombra juegan a los matices de luces.

La piscina es uno de los lugares más relajantes donde el sol y la sombra juegan a los matices de luces. E. E.

Las habitaciones viajan entre el color blanco base y los azules y rosa.

Las habitaciones viajan entre el color blanco base y los azules y rosa. E. E.

Pero este elefante, a ratos rosa, a ratos blanco, no sólo homenajea al arte en sus paredes y sus rincones, también cuenta con dos espacios que funcionan como una puerta privilegiada y con entrada exclusiva al séptimo y octavo arte.

Es decir, una sala de cine privada sólo para los huéspedes donde disfrutar de obras maestras en pantalla grande y un restaurante que crea en su cocina pequeñas pinceladas a mitad camino entre el mar y la montaña.

La fideuá y el arroz son dos de las especialidades del restaurante del The Pink Elephant.

La fideuá y el arroz son dos de las especialidades del restaurante del The Pink Elephant. E. E.

Arroces y fideuá frente al mar

El restaurante de The Pink Elephant es una oportunidad única de entrar en el universo de la baronesa Thyssen aunque sólo sea por unas horas. Además, en su cocina se impone el concepto de arte que abandera todo el hotel a base de producto, estacionalidad y el placer de compartir.

Entre las pequeñas obras de arte que se sirven están los matrimonios de anchoa, boquerón y piparra; las anchoas de l’Escala con aceite de oliva o el taco de gamba roja marinada con lima, cremoso de aguacate y mayonesa de wasabi.

Tampoco podemos despreciar sus zamburiñas gratinadas, la berenjena frita con miel de caña, mejillones al vapor, gambas salteadas o calamares a la andaluza para ir abriendo boca antes de la gran obra maestra: los arroces y la fideuá.

El especial del chef es con sepia, gamba y tartar de gamba aunque también se sirve el clásico arroz del señoret o la fideuá marinera.

El cierre tenía que ser dulce y típico. Tenía que aunar pasión y tradición. Por eso, han apostado por la torrija caramelizada con helado de vainilla.

La sensación del spa es de estar en una selva tropical perfecta para resetear del estrés.

La sensación del spa es de estar en una selva tropical perfecta para resetear del estrés. E. E.

Spa felino

En la planta inferior de este hotel boutique encontramos el último de los secretos: un centro SPA decorado con murales pintados a mano con leopardos en mitad de una selva tropical que resulta igual de refrescante y sanadora que el agua.

Es un espacio íntimo, reservado sólo para los huéspedes, y que casi podría suponer un espacio privado según reservas. Aquí podemos encontrar una piscina climatizada con hidromasaje, una sauna y un baño turco.

La mayoría de los huéspedes pasan un rato por esta jungla devora estrés antes de seguir relajándose en la piscina al aire libre, de vuelta a la más pura esencia mediterránea con sólo subir o bajar unas escaleras.

Y es que en The Pink Elephant se demuestra que la vida puede ser de color de rosa. Al menos por unos días.