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A tan solo 35 kilómetros al norte de ese sur dorado y adorado por emperadores, reyes y celebrities que es la costa amalfitana, resurgió de sus cenizas una de las ciudades del pasado mejor conservadas del mundo: la incomparable Pompeya. Una reliquia incorrupta de calzadas, templos, teatros, villas y lupanares que deja sin aliento.

Sus frescos y mosaicos son el testigo de la riqueza y esplendor con el que se vivió en una época a la que le debemos los cimientos de nuestra cultura. Un enclave que se remonta al siglo VI a.C. y que fue hogar de oscos, samnitas, griegos y, posteriormente, romanos.

Para unos y otros, la ciudad siempre tuvo un marcado carácter estratégico y una amplia vinculación con la cultura, como atestiguan sus vestigios. Pompeya está ligada a una fecha imborrable: según los últimos estudios, el 24 de octubre del año 79 d.C.

Fue entonces cuando ocurrió la erupción piroclástica del Vesubio; una de las más brutalmente violentas de la historia conocida. Asoló la ciudad, dejándola sumergida y, en buena parte intacta, bajo toneladas de ceniza y ríos de lava.

Ayer y hoy se dan la mano en estas ruinas bajo la amenazante mirada del Vesubio

Ayer y hoy se dan la mano en estas ruinas bajo la amenazante mirada del Vesubio Nick Night

A pesar del expolio al que históricamente fue sometida la zona, no sería hasta 1592 cuando el arquitecto Fontana, excavando un nuevo curso para el río Sarno, se topó con los primeros restos hallados de la mítica Pompei. Cuenta la leyenda que, escandalizado por el contenido erótico de los frescos que descubrió, los enterró de nuevo en un intento de censura arqueológica.

Tendría que pasar más de siglo y medio para que se realizara la primera campaña para desenterrar Pompeya. Fue Carlos III quien activó las excavaciones entre 1759 y 1788, aunque con un interés más vinculado al afán de encontrar tesoros y piezas de gran valor.

La calzada tenía adoquines elevados para poder cruzar cuando la lluvia anegaba las calles

La calzada tenía adoquines elevados para poder cruzar cuando la lluvia anegaba las calles Jashan Gill

Años más tarde y, con un criterio más científico, fue el aragonés Roque de Alcubierre quien armó un plan de recuperación del patrimonio que se perpetúa hasta nuestros días. ¡Larga vida a Pompeya!

Imprescindibles que no te puedes perder

Recorrer el Parque Arqueológico de Pompeya puede ser una tarea dura si aprieta el calor y extenuante por la gran dimensión del complejo. Aquí te dejo unas recomendaciones de los lugares indispensables.

La célebre estatua del fauno que da nombre a una de las villas más importantes de Pompeya

La célebre estatua del fauno que da nombre a una de las villas más importantes de Pompeya iStock

- La casa del Fauno: una de las villas más grandes y lujosas de la ciudad, con más de 3000 m2, célebre por la estatua de su fauno danzante.

- Templo de Apolo, situado muy cerca del foro, construido en los siglos VIII o VII a. C.

Los famosos frescos del triclinio, en la Villa de los Misterios, representan escenas de iniciación en un culto dedicado a Dionisos.

Los famosos frescos del triclinio, en la Villa de los Misterios, representan escenas de iniciación en un culto dedicado a Dionisos. Germán Jiménez

- Villa de los Misterios, a las afueras de la antigua ciudad y uno de los edificios que sufrió menos daños. Sus frescos más famosos son los que representan la iniciación de una mujer al culto de Dioniso.

- El Foro, una plaza de 150 metros de largo, donde tenían lugar los negocios, la vida pública, la actividad religiosa y la administración de justicia.

Cientos de mosaicos intactos dan la bienvenida a muchas de las ruinas que permanecen en pie.

Cientos de mosaicos intactos dan la bienvenida a muchas de las ruinas que permanecen en pie. Yaopey Yong

- El Lupanar, uno de los prostíbulos de la ciudad en el que se aprecian frescos eróticos y salas con camas de piedra. Varios falos grabados en la calzada y las paredes de la calle dirigen (no muy sutilmente) a este lugar tan frecuentado en la época.

- Terme Sabiane, un amplio complejo de baños divididos en zona masculina y femenina donde encontrarás los restos de un gimnasi, un frigadarium (baños fríos), un tepidarium (baños tibios) y un caldarium (baños calientes),

Las gradas del anfiteatro parecen seguir esperando, sin inmutarse, a los espectadores.

Las gradas del anfiteatro parecen seguir esperando, sin inmutarse, a los espectadores. Mario Lluis Buonfiglio

- Anfiteatro, es el más antiguo que se conserva de la civilización romana (anterior al Coliseo). Aquí se realizaban los combates entre gladiadores delante de 20000 espectadores.

- Teatros grande y pequeño, el primero con capacidad para 5000 personas y, el segundo, para 1000. Este último es de los lugares mejor conservados en Pompeya.