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Muchos no saben que la capital de Alaska es Juneau y no Anchorage o Ketchikan. Ni tampoco que Alaska fue famosa por sus minas de oro, que la convirtieron en el territorio de la esperanza para más de 100.000 buscadores que atravesaban desfiladeros, glaciares y montañas sólo con el sueño de hacerse ricos.

Poco sabemos de este territorio salvaje, desconocido y asfixiantemente bello que en el siglo XIX acabó siendo el destino, a veces trágico, a veces glorioso, de muchos soñadores que partían de la Costa Oeste de EEUU para llegar al gran dorado.

De hecho, se calcula, que en ese tiempo, se pudieron sacar de Alaska hasta 40 millones de onzas de oro.

Ahora, el oro se ha pintado de verde y azul. Y a ratos, muchos, de blanco. El frío y los glaciares siguen asumiendo el protagonismo de un paisaje lleno de bosques profundos y animales salvajes para los que el tiempo se mide en apareamientos y luchas, en horas de sol y horas de oscuridad, en el ciclo eterno de una naturaleza pura.

El Glaciar Mendenhall es uno de los espacios naturales más impresionantes de Juneau.

El Glaciar Mendenhall es uno de los espacios naturales más impresionantes de Juneau. iStock

Cientos de mineros en fila india cruzando el paso Chilkoot en plena fiebre del oro.

Cientos de mineros en fila india cruzando el paso Chilkoot en plena fiebre del oro. Hegg, E.A - Library and Archives Canada

El Inside Passage, un canal protegido de las corrientes del Pacífico, se ha convertido en una especie de Paso Chilkoot, que se hizo famoso por una foto con miles de mineros en fila de uno para cruzarlo, al acoger a la mayoría de los tres millones de turistas que visitaron este territorio el año pasado. Todo un récord para Alaska.

Y es que el mayor descubrimiento reciente en estas tierras, tras las vetas de oro, están siendo los cruceros que navegan tranquilamente en una ruta jalonada por ballenas, águilas calvas, osos marrones y negros y el agua en todos sus estados posibles.

Si tenemos suerte, las ballenas pueden ser las mejores guías de la costa de Alaska.

Si tenemos suerte, las ballenas pueden ser las mejores guías de la costa de Alaska. iStock

En uno de esos increíbles barcos, el MSC Poesía, confirmamos que, este 2026, Alaska se ha convertido en "el destino crucerista" más deseado. El viaje, que está activo solo de mayo a septiembre por cuestiones climáticas, parte desde Seattle haciendo escalas en Ketchikan, Juneau, Icy Strait Point y Victoria.

Lo mejor de viajar en el MSC Poesía es la posibilidad de no perderse ni un detalle de un paisaje constantemente cambiante. Desde el camarote o desde la cubierta del barco es fácil, si tenemos suerte, ver a un grupo de ballenas cazando juntas en una coreografía mágica sobre un banco de peces; delfines que saltan al atardecer mostrando el camino y osos que bajan a la orilla con ese paso lento, acompasado con el reloj natural de Alaska e ignorando a quienes los observan a lo lejos.

En los días de navegación, el Poesía tiene su propio ritmo y entretenimiento para que no baje la energía aventurera que buscamos en este territorio de aventureros. Siempre podemos optar por un baño en los jacuzzis exteriores en un escenario salvaje, levitar en la sauna acristalada del MSC Aurea Spa o probar algunos de sus restaurantes como el Butcher's Cut, el mejor lugar para los amantes de la carne. Y después de comer, ir al cine a ver Dirty Dancing pero escuchando su famosa banda sonora en directo. Magia.

Uno de los planes en MSC Poesía son sus jacuzzis exteriores desde donde se ve el paisaje.

Uno de los planes en MSC Poesía son sus jacuzzis exteriores desde donde se ve el paisaje. MSC Cruceros

Cuatro aventuras

Curiosamente el deseo que más se palpa en este hotel flotante es pisar la tierra deseada por tantos soñadores y aquí el MSC Poesía también tiene una oferta variada de excursiones. La primera parada es Ketchikan, la capital del salmón con permiso de los noruegos.

Sus casas de madera, pintadas en distintos colores, se amontonan alrededor de un puerto que se ha convertido en la principal vía de entrada a Alaska y que acompasan el ajetreo de los cruceros recién llegados con una vida tranquila ajena al minutero.

Los tótems son una de las raíces más ancestrales de esta tierra:  historias de clanes se mezclan con animales mágicos.

Los tótems son una de las raíces más ancestrales de esta tierra: historias de clanes se mezclan con animales mágicos. iStock

Y es que, pese a todo, Ketchikan sigue siendo un lugar anclado a sus raíces y tradiciones donde conservan en 14 réplicas de tótems tlingit y una casa clan del siglo XIX que jalonan el Totem Bight State Park. Cada una de estas piezas de madera cuenta la historia y el linaje de los pueblos Tlingit y Haida, pero también su relación mística con animales como pájaro trueno y la ballena, siempre presentes en todo el viaje.

La segunda parada es Juneau, la capital que lleva el nombre de uno de los buscadores de oro más conocidos que llegó a estas tierras y fundó la ciudad como un campamento de quienes venían a trabajar a las prospecciones de oro en la zona de Gold Creek.

A la capital sólo se puede llegar por mar o por aire, y el MSC Poesía es una oportunidad única para disfrutar de una de sus bellezas naturales más impresionantes antes incluso de pisar tierra y sin salir del camarote: los glaciares. El primero que vemos es en el fiordo Endicott Arm con la lengua de hielo del Dawes avanzando hasta el mar.

El oso es el animal más difícil de ver pero hay zonas donde campan con sus oseznos como en la imagen.

El oso es el animal más difícil de ver pero hay zonas donde campan con sus oseznos como en la imagen. Icy Strait Point

El teleférico para subir a la tirolina más larga en Icy Strait Point no es apto para personas con vértigo.

El teleférico para subir a la tirolina más larga en Icy Strait Point no es apto para personas con vértigo. Icy Strait Point

La vista tiene el don de abrirte las puertas a un estado curioso: el de seguir respirando un aire frío, casi helado, casi sin darte cuenta porque no puedes dejar de mirar el poder de una naturaleza pintada de los blancos y azules más diferentes.

Para ver el glaciar Mendenhall, la joya de la corona, tendremos que contratar una excursión en Juneau que atraviesa el lago del mismo nombre, entre cascadas de agua y vuelos raso de águilas, para acercarnos poco a poco al gigante helado. Una vez en tierra, caminamos al encuentro de una masa blanca que reivindica en el silencio su valor.

La última parada en territorio estadounidense es Icy Strait Point, uno de los lugares más auténticos de lo que es Alaska ya que es un pueblo perdido entre un bosque profundo donde es fácil ver grupos de ballenas muy cerca de la orilla, jugando con leones marinos que no paran de entrar y salir del agua.

Es un lugar donde los carteles de "cuidado con el oso" son más auténticos que en ningún lado porque, aunque sea difícil verlos, pueden aparecer en cualquier momento.

El cangrejo es el ingrediente rey del 'bloody mary' más especial: un cóctel que se come y se bebe.

El cangrejo es el ingrediente rey del 'bloody mary' más especial: un cóctel que se come y se bebe. Icy Strait Point

Pero Icy Strait Point aún esconde varios secretos más para los que hace falta ser valientes o tragarse el miedo: uno es la tirolina más larga del mundo, según reza el anuncio, y un popular Bloody Mary de cangrejo que resulta extrañamente sabroso. Lo mejor es tomarlo en el bar próximo a la antigua fábrica de conservas de salmón que salvó la vida económica de la zona hasta que llegó el turismo

Antes de volver a Seattle, el barco hace una última parada de unas horas en territorio canadiense, en Victoria. Lo mejor para aprovechar y recorrer esta coqueta ciudad de la Columbia Británica es coger una excursión de bicicleta eléctrica, y disfrutar del segundo barrio chino más antiguo de Norteamérica, después de San Francisco, o del British Columbia Parliament Buildings, un edificio con polémica arquitectónica incluida.

Planes únicos

Masaje balinés en el MSC Aurea Spa con vistas al bosque. El MSC Poesía cuenta con un spa renovado donde la sauna y el jacuzzi son acristalados para poder disfrutar del paisaje. Lo mejor es ver el atardecer desde alguna de sus salas de tratamientos.

Remando bajo el vuelo de las águilas en Juneau. Para ver el glaciar Mendenhall tenemos que atravesar en canoa un lago hasta llegar a los pies de este gigante de hielo, en una ruta donde sólo se escuchan las cascadas y el grito de las águilas calvas, el símbolo de EEUU.

La tirolina más larga. La subida en Icy Strait Point se hace en teleférico que ya impresiona de por sí. Para lo que viene después solo puedo aconsejar abrir bien los ojos y no pensar en nada.

Probar la hamburguesa de pescado en Duck Point Smokehouse. Los estadounidenses tienden a meter todo en pan de burguer pero el pescado de este local en Icy Strait Point está tan rico que no haría falta. Allí podemos comer como un alaskeño.