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No todos los caminos de Galicia llevan a Santiago. Hay cientos de lugares y rutas llenos de historias, tradición y paisajes increíbles que recorren las cuatro provincias gallegas. Algunos son más que conocidos como el Camiño dos Faros por la Costa da Morte o la ruta das Fragas do Eume; y hay otros que aún están a medio camino de ser conocidos. Es el caso del Camiño Vello, una ruta en la que se mezcla ritos, fe, tradición y sostenibilidad.

El Camiño Vello está estrechamente relacionado con la historia de San Andrés de Teixido. Cuenta la leyenda que el apóstol Andrés, como buen pescador, llegó con su barca a la zona de Teixido, un espacio único con buen producto para pescar. Por cuestiones meteorológicas, su barca embarrancó y el apóstol se tuvo que saltar a tierra, agarrándose a una hierba y viendo como se petrificaba su barca en el Atlántico. Allí quedó su barca y que hoy en día aún podemos observar mediante una roca inmensa en mitad del mar.

Estaba en un lugar alejado, inhóspito, con poca devoción en contraposición con otro apóstol del centro de Galicia: Santiago. Entonces, no dudó en hablar con Jesús quien le prometió nadie entraría en el Reino de los Cielos sin antes pasar por San Andrés de Teixido, lo haría de vivo o de muerto. "A San Andrés de Teixido vai de morto quen non foi de vivo" dice la frase. Así, a este tempo se puede ir de vivo, pero también reencarnado en hormiga, lagarto u otro tipo de animales. Por eso, si durante el camino que conduce hasta el lugar uno se encuentra algún tipo de estos bichos, es preferible que no lo pise, pues puede pertenecer a una de esas almas que no fue de vivo.

Santuario de San Andrés de Teixido

Santuario de San Andrés de Teixido Ana Ramos

"Millones de personas, mayoritariamente de Galicia a lo largo de los siglos y cada vez más de otros lugares de España y del mundo, llegan a San Andrés de Teixido, a esta pequeña aldea de 30 habitantes que recibe un gran número de visitantes cada año gracias a ese santuario", explica Sergio Muíño guía turístico del Xeoparque de Cabo Ortegal y fundador del proyecto 'Eu fun de vivo'.

Esos visitantes se pueden acercar hasta San Andrés a través de varias rutas de peregrinaje, una de ellas es el Camiño Vello que cuenta con siglos de historia. Documentada por fray Martín Sarmiento durante su viaje a Galicia durante el siglo XVIII, el recorrido comienza en el Monasterio de San Martiño de Xuvia, en Narón, y cuenta con 40 kilómetros en total. Al igual que el Camino de Santiago, el Camiño Vello cuenta con sus propios mojones a lo largo de su recorrido para señalizar cuántos kilómetros faltan para llegar. En lugar de una concha, los del Camiño Vello cuentan con la forma de un pescado.

Elemento de señalización del Camiño Vello

Elemento de señalización del Camiño Vello Ana Ramos

Por él, se atraviesan lugares de gran interés como la Capilla de San Roque de Reboredo o como la Capela da Fame del siglo XVI, con una construcción exterior sencilla, pero dentro guarda el recuerdo de los romeros que paraban allí para reponer fuerzas antes de continuar su camino hacia San Andrés de Teixido (de ahí su nombre). Su actual ubicación no es la original, sino el resultado del traslado que tuvo lugar en el siglo XIX motivado por el cambio de itinerario de peregrinaje a San Andrés. Su interior también guarda una joya arquitectónica: un retablo de piedra policromada renacentista en el que se observan varios medallones que representan a miembros de la familia Tenreiro -quien facilitó la fundación del templo en su origen- y de pecados capitales como el hambre o la pereza.

Capela de San Roque de Reboredo (arriba) y Capela da Fame (abajo)

Capela de San Roque de Reboredo (arriba) y Capela da Fame (abajo) Ana Ramos

Porto do Cabo, punto clave para la historia del Camiño Vello

Quien no quiera afrontar la totalidad del camino, puede realizar su última etapa. Se tratan de 16 kilómetros que van desde Porto do Cabo y que finalizan directamente en el Santuario de San Andrés de Teixido. ¿Lo imprescindible para realizarlo? Ropa cómoda, zapatos que soporten los kilómetros de la ruta, un chubasquero (que en Galicia nunca se sabe) y una piedra.

Situado entre los municipios de Cedeira, Valdiviño y Cerdido, con poco más de un centenar de casas, Porto do Cabo es un lugar lleno de historia y tradición. Durante siglos, fue punto de encuentro de todas las rutas a pie o a caballo que pasaban por su puente romano que atraviesa el río das Mestas para dirigirse hacia San Andrés.

Una historia que está siendo rescatada gracias al trabajo de la Asociación de Vecinos de Porto do Cabo. Tras años de reivindicación vecinal, la Diputación de A Coruña adquirió la Casa da Bastona, antiguo hospital de romeiros y que se encuentra, en la actualidad, en estado de abandono. La entidad provincial llevará a cabo la rehabilitación del edificio para convertirlo en un centro de referencia tanto para Porto do Cabo, como para la comarca.

La asociación vecinal también consiguió recuperar el Camiño do Plantío que va desde esta aldea hasta O Puntal (sobre 1,2 kilómetros) y sirve como conexión con San Andrés de Teixido y Cabo de Ortegal. Un camino lleno de naturaleza por los bordes del río y que se podrá recorrer este mismo verano con apuesta y financiación por su recuperación por la entidad provincial. Se trata de una senda que en su tiempo fue clave para la vida cotidiana de los vecinos ya que la utilizaban para vender sus productos a Cedeira y que ahora combina naturaleza, memoria histórica, sostenibilidad y turismo.

Lugares por el que pasa el Camino del Plantío

Lugares por el que pasa el Camino del Plantío Ana Ramos

La Asociación de Vecinos de Porto do Cabo también está recuperando la historia del lugar. Además del Camiño do Plantío, varias vecinas impulsan la tradición de las caldupeiras, mujeres de la zona que servían tazas de caldo caliente a los romeros. Ahora, estas vecinas se engalanan con los trajes tradicionales evocándolas en la Capela Virxe do Camiño, el local social construido por los propios vecinos hace 45 años, que también sirve para guardar el decorado navideño o como punto central de la celebración del Día dos Romeiros, cuando vecinos (y los que ya no viven ahí pero vuelven para celebrar este día) viajan en el tiempo y recrean, con casetas y decorados, negocios que ya no existen en la aldea. Un día de celebración, pero también de recuperación de la memoria colectiva y de historias personales del lugar.

Las caldupeiras en la Capela Virxe do Camiño, local social también de la Asociación de Vecinos

Las caldupeiras en la Capela Virxe do Camiño, local social también de la Asociación de Vecinos Ana Ramos

San Andrés de Teixido, un lugar de ritos y tradición

Tras dejar Porto do Cabo, el Camiño Vello continúa su paso por la Serra da Capelada, una ventana al Atlántico donde conviven vacas y bestas. A lo largo de la ruta se encuentran capillas centenarias, como la ermita de San Roque de Reboredo (datada del siglo XVII), y con elementos tradicionales como los milladoiros, un conjunto de piedras en donde los peregrinos dejan testigo de su paso. Al comenzar el Camiño Vello es muy importante que lleves una piedra para depositarla al llegar al santuario de San Andrés en uno de estos milladoiros. Se trata de un ritual y un acto simbólico que supone la liberación o el cumplimiento de una promesa.

Uno de los milladoiros de la zona

Uno de los milladoiros de la zona Ana Ramos

El camino finaliza en San Andrés de Teixido, un lugar en el que conviven tradiciones, fe y ritos. Entre pequeñas casas blancas y negras, tiendas de recuerdos y restaurante encontramos el centro del lugar, su ermita medieval en donde en su interior se encuentra un retablo barroco de más de 200 años y un relicario que contiene un dedo de la mano del apóstol Andrés.

Los rituales se encuentran tanto dentro como fuera del santuario. A su bajada encontramos la Fonte dos Tres Caños, donde hay que beber por cada uno de sus chorros y pedir un deseo. Para saber si este se cumplirá se debe echar una miga de pan: si flota, habrá buena suerte. Si buscas el amor deber encontrar la herba de namorar, un tipo de planta que crece entre los acantilados de la zona, y que debes depositar en el bolsillo de la persona a la que quieres conquistar.

Fonte dos Tres Caños en San Andrés de Teixido

Fonte dos Tres Caños en San Andrés de Teixido Ana Ramos

A San Andrés se viene de peregrinación, rompiendo rutinas y dejando los males fuera a través de paños de tela que se usaban antiguamente para limpiarse. Antes, se dejaban colgados en la zona y otros se recogían. Sin embargo, ahora la tradición se ha adulterado y se dejan colgados (a pesar de que hay un cartel que lo prohibe) pañuelos, calcetines y hasta compresas.

Otra de las tradiciones que no pueden faltar es la de los sanandresiños: amuletos elaborados artesanalmente con miga de pan, cocidos y pintados a mano. La barca, el santo, la sardina, la flor, la escalera, la mano, la paloma y la corona son las ocho figuras reconocidas, cada una vinculada a aspectos como la protección, estudios, el trabajo o el amor.

Sanandresiños, amuletos artesanos de San Andrés de Teixido

Sanandresiños, amuletos artesanos de San Andrés de Teixido Ana Ramos

Desde que nació, Jorge mantiene viva la tradición familiar y desde hace 15 años cogió totalmente el relevo. En total, son solo cinco casas las que aún continúan elaborando artesanalmente estas figuras: "es una tradición centenaria, y entonces, sin quererlo, van desapareciendo" señala Alberto.

Cada 8 de septiembre, la Romería de San Andrés de Teixido reúne a cientos de peregrinos llegados de distintos puntos de Galicia y el mundo que acuden al santuario para cumplir con la tradición de que "vai de morto quen non foi de vivo".

La meta final del Camiño Vello es San Andrés de Teixido, pero merece la pena continuar camino que conduce hasta Vixía de Herbeira con sus más de 600 metros de caída vertical sobre el Atlántico, lo que convierten a estos acantilados en los más altos de la Europa continental, y uno de los grandes espectáculos del Xeoparque Cabo Ortegal. Desde allí, se puede ver la playa de Teixidelo, un arenal de arena negra y la única no volcánica del mundo.

Vistas desde la Vixía de Herbeira, con sus más de 600 metros de caída vertical sobre el Atlántico

Vistas desde la Vixía de Herbeira, con sus más de 600 metros de caída vertical sobre el Atlántico Ana Ramos

Un paisaje natural único, pero también fílmico. Su gran potencia visual no ha pasado desapercibida para directores, y ha servido como localización para películas como La muerte y la doncella, de Roman Polanksi, o series como Rapa, rodada en distintos puntos de la comarca. Una placa recuerda, además, a Leslie Howard, actor británico conocido por su papel en Lo que el viento se llevó y que falleció en 1943 cuando el avión en donde viajaba durante la Segunda Guerra Mundial fue derribado en esta costa.

Cedeira, final marinero para el camino

Cercana a la aldea de San Andrés, se encuentra Cedeira, capital comarcal de Ferrolterra y punto de partida de otras rutas hacia el santuario. Este pueblo conserva aún una fuerte tradición marinera que arrastra desde tiempos pasados a la llegada de los romanos a la cultura castrexa.

Puede que mientras pases, una casa en ruinas pase desapercibida para tu vista. Sin embargo, esta edificación guarda mucha relación con las tradiciones y ritos de San Andrés pues era el hogar de las Reginas de Cedeira, eran una familia de artesanas a quienes se les atribuye el diseño y elaboración de las figuras de los sanandresiños.

Restos de la casa de las Reginas de Cedeira

Restos de la casa de las Reginas de Cedeira Ana Ramos

Cedeira guarda otros muchos rincones históricos como el Castillo de la Concepción, una fortaleza del siglo XVIII que domina la ría desde la Punta Sarridal y los restos del Castro, las antiguas cetáreas que custodiaban el mejor marisco de la península. La ermita de San Antón de Corveiro, construida en 1661, ofrece uno de los miradores más espectaculares y privilegiados de toda la costa de Galicia.

Ermita de San Antón de Corveiro, en Cedeira

Ermita de San Antón de Corveiro, en Cedeira Ana Ramos

Un camino también gastronómico

Con tantos kilómetros en los pies, las paradas para reponer fuerzas se hacen imprescindibles. La gastronomía gallega es una de las más ricas y excepcionales de la Península y durante el Camiño Vello se pueden disfrutar de platos típicos en varias paradas imprescindibles donde lo tradicional se une también con los productos de proximidad.

Para comenzar el viaje nada mejor que el restaurante O Castro, especializados en la cocina gallega con productos frescos y locales como protagonistas. Mientras disfrutas de sus platos como las tostas de chicharrón, su lomo de ternera gallega o el revuelto de grelos con chorizo se puede observar la playa de Pantín, mundialmente conocida como "la fábrica de olas" por sus increíbles oleajes y peregrinación para muchos surfistas de todo el mundo.

Si buscas una estancia para estos días no hay nada mejor que Casa do Morcego, un hotel rural que evoca a esas casas antiguas de abuelos gallegos (con hórreo incluido) donde la hospitalidad de sus propietarios, Antonia y José, miembros también de la asociación de vecinos de Porto do Cabo, encarnan el espíritu de las caldupeiras. En Casa do Morcego, su hogar, ofrecen un menú elaborado con productos de la zona y de kilómetro 0, como quesos Brigantia, mermeladas de Fusquenlla o leche fresca de la granja Bohal; también de su propia huerta con el zumo natural de manzanas o diversas frutas frescas de temporada, directamente del campo a la mesa.

Interior de Casa do Morcego

Interior de Casa do Morcego Ana Ramos

Muy cerca de Casa do Morcego, en Valdoviño, encontramos A Taberna do Puntal, para aquellos que buscan una cocina gallega auténtica, con productos de calidad y recetas tradicionales. Una de sus grandes protagonistas es su tortilla, que nada tiene que envidiar a su empanada o sus calamares a la romana.

Antes de llegar a San Andrés, la parada obligatoria es en la Panadería Prados. En ella solo trabajan siete personas, pero sacan a diario cientos de encargos como la empanada de raya, pizzas, y todo tipo de bollería como sus bollos de nata, todo totalmente artesanal. A la llegada al santuario, la taberna Hermanos Bouza ofrece platos tradicionales de la zona, como el marraxo o percebes recién salidos del mar.

Una de las panaderas de Panadería Prados con su famosa empanada de rape

Una de las panaderas de Panadería Prados con su famosa empanada de rape Ana Ramos

Ya en Cedeira, nada mejor que una comida de despedida (o de inicio) en el restaurante Badulaque, una institución de la zona. Su carta se abre a una amplia oferta de pescados y mariscos de la zona, entre ellos el rape a la cedeiresa o el pastelón de bonito, un producto típico de la zona y, aunque de apariencia se asemeje a una empanada, su textura ofrece una experiencia gastronómica totalmente distinta.

Bolo de nata de la Panadería Prados (arriba), revuelto de grelos de O Castro (en medio) y plato de perfecebes de Hermanos Bouza (abajo)

Bolo de nata de la Panadería Prados (arriba), revuelto de grelos de O Castro (en medio) y plato de perfecebes de Hermanos Bouza (abajo) Ana Ramos

El Camiño Vello es, así, un recorrido que aúna tradición, naturaleza, gastronomía y, sobre todo, sostenibilidad. Un territorio "muy auténtico" como describe Xosé Regueira, vicepresidente de la Diputación de A Coruña. Una zona en la que gente de su territorio convive con el turismo, "no es simplemente una postal o un espacio diseñado para el turista, sino que el territorio está vivo" señala Regueira.

El vicepresidente de la entidad provincial resume este itinerario como un "territorio que tiene para el futuro una serie de ingredientes magníficos para hacer un menú turístico que vaya más allá de la cantidad o del número de turistas, sino de la calidad del turismo. A través de un turismo que sepa valorar la excelencia y la calidad que pueda darle un territorio absolutamente virgen y que todavía tiene capacidad de carga para crecer de una manera sostenible y, sobre todo, con cierta coherencia y con cierta responsabilidad de cara a que en el futuro nuestros hijos y nuestras hijas puedan seguir viviendo del turismo, una actividad económica importante".