La comunidad gallega es una de las opciones predilectas de los españoles para disfrutar de productos de calidad a buen precio, y los políticos también lo saben. Los grandes protagonistas de la gastronomía de la zona son, en mayor medida, mariscos y el pulpo.
La actual ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, regresa siempre que puede a su tierra natal en compañía de sus familiares y amigos más cercanos.
Uno de sus destinos habituales es el Mesón Fidalgo, una conocida jamonería a las afueras de la localidad pontevedresa de Baiona, situada a unos tres kilómetros del centro, distancia que la política acostumbra a recorrer a pie. De hecho, frecuenta este local varias veces a la semana cuando se encuentra en la zona.
Un restaurante reconocido
Aunque las raciones más solicitadas son el jamón y el queso, el establecimiento destaca por un plato del que se ha hecho eco la propia Guía Repsol. Este lugar cuenta con un Solete Repsol y figura en su lista de sitios recomendados para degustar producto local y pulpo.
Es precisamente este cefalópodo el protagonista de la receta estrella y la más demandada por los comensales: el pulpo con langostinos. “Un clásico de la gastronomía gallega, pero a nuestra manera. A la cazuela, con una guindilla y unos tiernos langostinos, un sabor nuevo y sorprendente al paladar”, describen desde el propio local.
Otras de las elaboraciones más populares son la empanada de pulpo, el jarrete y las albóndigas al vino tinto.
Desde el restaurante aseguran que Díaz siempre llega sonriente —a pesar de que nunca pasa inadvertida— para cenar en el que es uno de sus sitios favoritos. Allí disfruta, muy bien acompañada, de una terraza cubierta que ofrece una panorámica espectacular de la desembocadura del río Miñor.
Cabe destacar que en este negocio, abierto desde 1998, trabajan sin reservas previas y admiten mascotas.
Qué ver en Baiona
Más allá de la gastronomía, Baiona, considerado uno de los pueblos más bonitos de Galicia, cuenta con varias paradas obligatorias. Merece la pena detenerse para observar, incluso desde las alturas, este idílico entorno alejado de las grandes ciudades.
La estrella indiscutible es la Fortaleza de Monterreal. Con casi 4 kilómetros de muralla para recorrer y tres torres dignas de fotografiar, esta construcción defensiva erigida entre los siglos XI y XVII alberga también el Parador de Baiona.
Baiona cuenta con muchos puntos de interés para descubrir su entorno.
Tampoco se puede dejar de lado el importante casco antiguo del municipio. Su arteria principal es la calle Ventura Misa, que conecta la localidad de un extremo a otro. Atravesando la Plaza do Concello, se llega hasta la Iglesia de Santa María de Baiona, que data del siglo XII.
Las playas sirven de destino para descansar y darse un chapuzón, a pesar de las bajas temperaturas del agua. Algunas de las más famosas son la playa de A Cuncheira, muy ancha y a los pies de la fortaleza; o la playa de Barbeira, en el lado opuesto, con arena fina por la que pasear a orillas del mar.
El mirador más interesante para echar un vistazo en 360º al entorno es el de la Virgen de la Roca. Allí se alza una gigantesca estatua de 17 metros de altura esculpida en granito, a cuyo interior se puede acceder por 2 €.
En definitiva, este enclave costero de Galicia es una ubicación perfecta para pasar el día recorriendo sus puntos turísticos y rematar la jornada junto a unos buenos embutidos y algo de pulpo.