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Cada vez son más las personas que buscan salir de la ciudad para apostar por entornos más tranquilos, rodeados de naturaleza y con espacio suficiente para iniciar nuevos proyectos.

En España todavía existen propiedades rurales singulares que, además de su valor inmobiliario, destacan por estar situadas en enclaves especialmente atractivos para una escapada.

Una de ellas se encuentra en La Vera, en la provincia de Cáceres, una comarca conocida por sus gargantas, sus pueblos con encanto y sus paisajes a los pies de la Sierra de Gredos.

La inmobiliaria especializada Aldeas Abandonadas tiene a la venta un conjunto rural compuesto por 28 edificaciones, una finca de 98 hectáreas, una capilla y tres embalses naturales.

El anuncio inmobiliario no incluye fotografías de la propiedad, aunque sí detalla sus principales características, instalaciones y dimensiones.

Agua y paisaje

La propiedad está situada en La Vera, al norte de Cáceres, en Extremadura, y a unos 210 kilómetros de Madrid.

Uno de sus grandes atractivos es la abundancia de agua repartida entre manantiales, pozos y tres embalses naturales.

Puente de piedra en La Vera, al norte de Cáceres.

Puente de piedra en La Vera, al norte de Cáceres. E.E.

El mayor de ellos tiene unas dimensiones similares a las de un campo de fútbol y alcanza hasta siete metros de profundidad.

Además, estas masas de agua albergan especies como trucha americana, carpa o lucio, por lo que también resultan llamativas para quienes disfrutan de la pesca.

La finca suma 98 hectáreas y combina distintas zonas de robledal y pinar con terrenos agrícolas y amplios espacios abiertos.

También cuenta con cerca de 900 olivos, 300 higueras y 250 cepas para la producción de vino, además de alcornoques y otras especies vegetales.

Según la información facilitada sobre la propiedad, la parte agrícola no se explota de forma comercial y se conserva principalmente con fines recreativos.

Los tres embalses naturales tienen capacidades aproximadas de 150.000, 80.000 y 8.000 metros cúbicos.

28 construcciones

Dentro del recinto se distribuyen 28 edificaciones, entre las que figuran cuatro albergues, 21 cabañas, una casa rural y una vivienda principal.

El conjunto incluye además restaurante, comedor, capilla, sala de actos, bodega, cuadras, dos naves y una almazara del siglo XVI.

A todo ello se suman distintas instalaciones deportivas, como una piscina olímpica, dos pistas de pádel, una pista de baloncesto y un campo de fútbol de hierba.

En total, la propiedad reúne en torno a 5.000 metros cuadrados construidos entre alojamientos, zonas comunes y otras dependencias.

La aldea está urbanizada y funciona de forma autónoma gracias a una red eléctrica propia alimentada por tres generadores.

También dispone de alumbrado público y de un sistema de abastecimiento de agua apoyado en tres pozos comunicados y un depósito de 80.000 litros situado en la parte alta de la finca.

Existe además un proyecto para conectar la propiedad a la red eléctrica pública, aunque la decisión final dependerá del futuro comprador.

Un complejo turístico

Este conjunto rural lleva funcionando como complejo turístico desde hace más de 25 años y ha sido reformado en distintas ocasiones.

La última remodelación, según la información disponible, se llevó a cabo hace aproximadamente nueve años.

La finca cuenta con unas 200 plazas hoteleras, además de espacios preparados para organizar diferentes actividades vinculadas al ocio y la aventura.

Entre ellas aparecen propuestas como rutas a caballo, piragüismo, escalada o recorridos con puentes tibetanos.

El acceso al recinto se realiza desde el kilómetro 28 de la carretera EX-119, continuando después por una pista forestal.

Escapada a La Vera

Más allá de las características de la propiedad, su ubicación añade valor al encontrarse en una de las comarcas rurales más atractivas del norte de Extremadura.

La Vera es un destino muy conocido por sus gargantas de agua cristalina, que bajan desde la Sierra de Gredos y forman numerosas zonas de baño naturales.

Fortaleza de piedra en La Vera, al norte de Cáceres.

Fortaleza de piedra en La Vera, al norte de Cáceres. E.E.

Durante los meses más cálidos, este entorno se convierte en un lugar muy buscado para refrescarse, mientras que el resto del año invita a hacer senderismo y rutas por la naturaleza.

La comarca también destaca por sus pequeños municipios con arquitectura tradicional, calles estrechas y casas con entramados de madera.

Entre los pueblos más conocidos se encuentran Garganta la Olla, Valverde de la Vera y Villanueva de la Vera, tres localidades muy visitadas por quienes buscan una escapada rural.

Su cercanía con Madrid, a unas dos horas y media por carretera, refuerza además el interés de la zona como destino de fin de semana.