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Cambiar durante unos días el ritmo de la ciudad por un entorno rodeado de naturaleza es uno de los grandes atractivos de las escapadas rurales.

A menos de una hora de Barcelona se encuentra el Bages, una comarca de paisajes verdes, pequeños municipios y rincones que permiten descubrir una Cataluña alejada de las grandes ciudades.

Es precisamente en el extremo occidental de esta comarca donde Aldeas Abandonadas anuncia una singular propiedad formada por 12 edificaciones y una finca de 365 hectáreas.

El conjunto se encuentra a unos 50 minutos en coche de Barcelona por autopista, por lo que combina el aislamiento de una gran propiedad rural con la cercanía a la capital catalana.

365 hectáreas

Uno de sus principales atractivos es la extensión de terreno. La finca cuenta con 365 hectáreas, repartidas entre zonas de bosque, pastizales y antiguas superficies cultivables.

Durante años tuvo una importante actividad agroganadera y, según explica el anuncio, en sus mejores tiempos llegó a disponer de más de 100 hectáreas destinadas al cultivo

Uno de los paisajes naturales que rodean la comarca del Bages.

Uno de los paisajes naturales que rodean la comarca del Bages. Aldeas abandonadas

El resto del terreno está compuesto principalmente por bosques y pastos, además de vegetación arbustiva y árboles dispersos.

Otro de sus puntos destacados es el suministro de agua de manantial. La denominada Casa-Torre dispone de varios depósitos con una capacidad de 100.000 litros.

La propiedad cuenta igualmente con electricidad, teléfono y un jardín con aljibe, desde el que se pueden contemplar las vistas del entorno rural.

Una casa de 1610

Dentro de la finca se encuentran 12 construcciones que antiguamente albergaron población. Entre todas ellas destaca especialmente la casa principal.

Se trata de un edificio del siglo XVII, cuya fachada de piedra está fechada en 1610.

La casa principal de piedra, uno de los edificios de la aldea en venta.

La casa principal de piedra, uno de los edificios de la aldea en venta. E.E.

A su alrededor fueron levantándose con el paso de los años otras construcciones relacionadas con la actividad agrícola y ganadera desarrollada en la propiedad.

Entre ellas aparecen silos, boxes para caballos, establos y un gran garaje para maquinaria.

Sobre este último existe también una antigua vivienda destinada a los trabajadores de la granja.

Las construcciones necesitan rehabilitación en mayor o menor medida. Sin embargo, la casa principal, la vivienda de los operarios, el garaje y los silos se encuentran estructuralmente en buen estado, según el anuncio

El portal cifra en unos 1.150 m2 la superficie del complejo principal, mientras que la casa ocupa aproximadamente 300 m2.

Por su parte, la superficie total edificable de la finca alcanza los 3.092 m2, ampliando las posibilidades de aprovechamiento de todo el conjunto.

Rebajada casi un millón

La propiedad salió inicialmente al mercado por 2,8 millones de euros, aunque su precio ha experimentado una considerable rebaja.

Actualmente se vende por 1.829.000 euros, lo que supone pagar 971.000 euros menos que en el momento en el que se puso a la venta.

Sus dimensiones, las numerosas construcciones y la disponibilidad de agua de manantial convierten el conjunto en una propiedad poco habitual a menos de una hora de Barcelona.

El entorno del Bages

Más allá de la propia aldea, su ubicación permite descubrir una comarca especialmente atractiva para una escapada rural por el interior de Cataluña.

El Bages está marcado por bosques, viñedos y campos de cultivo, con Montserrat como uno de los grandes referentes paisajísticos de este territorio.

La comarca forma parte además del Geoparque Mundial de la UNESCO de la Cataluña Central, donde todavía pueden encontrarse huellas del antiguo mar que ocupó esta zona hace millones de años.

Sus caminos permiten recorrer el territorio a pie o en bicicleta, atravesando pinares, campos de cereal, olivares y pequeños núcleos rurales.

Entre los lugares más conocidos de la comarca se encuentra también Cardona, donde destacan su castillo y la singular Montaña de Sal.

La gastronomía completa la experiencia. El territorio cuenta con la Denominación de Origen Pla de Bages, alrededor de la cual se organizan propuestas vinculadas al vino, los viñedos y los productos locales.

Un entorno que permite combinar en una misma escapada naturaleza, patrimonio, pequeños pueblos y enogastronomía, todo ello sin alejarse demasiado de Barcelona.