Antigüedades, objetos de coleccionista, ropa nueva o vintage, comida, artesanía... Todo esto y mucho más puede encontrarse en los mercadillos ambulantes, una cita imprescindible en pueblos y ciudades de toda España.
Y es que, la cultura del mercadillo forma parte de la tradición comercial del país desde hace siglos. Sus orígenes se remontan a la Edad Media e incluso a eépocas anteriores, cuando judíos y árabes impulsaban el intercambio de mercancías en prósperas ciudades comerciales.
Aquellos mercados eran mucho más que un lugar para hacer compras, constituían una auténtica forma de vida y un importante punto de encuentro social. Hoy, siglos después, siguen muy presentes en todas las comunidades autónomas, aunque algunos destacan por su tamaño, productos o singularidad.
Mercadillo ambulante.
Uno de ellos es el Mercadillo Semanal de L'Estartit en el municipio de Torroella de Montgrí (Girona). Celebrado cada jueves junto a la playa, se ha convertido en una de las citas comerciales y turísticas más concurridas de la Costa Brava, tanto para los vecinos de la zona como para los miles de visitantes que aprovechan su estancia para recorrer sus puestos.
El mercado abre de 8:00 a 15:00 horas en la Avinguda de Roma, donde reúne decenas de vendedores con una amplia oferta de productos. Entre sus puestos es posible encontrar frutas y verduras frescas, embutidos y otros alimentos de proximidad, además de ropa, calzado, artículos para el hogar, artesanía, juguetes...
Recorrerlo por completo suele llevar entre 20 y 40 minutos, dependiendo del tiempo que se dedique a cada puesto y además, dispone de un aparcamiento situado a unos 250 metros del recinto.
Gracias a su ubicación, a escasos metros de la playa de L'Estartit, el mercado ya se ha consolidado como una visita habitual para quienes pasan unos días en la localidad. Pero precisamente para ellos, también hay otras recomendaciones que no pueden faltar en la visita.
Qué ver y hacer en l'Estartit
Más allá de su tradicional mercadillo de los jueves, L'Estartit es uno de esos rincones de Girona que sorprenden por su riqueza natural. Situado en pleno corazón de la Costa Brava, este destino enamora por sus playas de arena fina, sus calas escondidas entre pinares, los acantilados con vistas al archipiélago de las Illes Medes y los espectaculares atardeceres que tiñen de color los campos de girasoles de los alrededores.
Este rincón de la Costa Brava destaca también por albergar uno de los espacios naturales más valiosos del Mediterráneo: el archipiélago de las Illes Medes, formado por siete islotes protegidos que integran el Parque Natural del Montgrí, las Illes Medes y el Baix Ter. Sus aguas esconden un fondo marino de enorme riqueza ecológica, con praderas de posidonia, coral rojo y una gran diversidad de especies, lo que ha convertido la zona en uno de los destinos de buceo más prestigiosos de Europa
Reserva marina de las Illes Medes.
Quienes prefieran disfrutar del paisaje desde tierra firma también encontrarán numerosos atractivos. El renovado paseo marítimo conecta el puerto con el Passeig del Molinet, un recorrido que termina en un mirador desde el que se obtienen algunas de las mejores panorámicas de las Illes Medes y del litoral.
Muy cerca, el casco antiguo conserva el encanto de un antiguo pueblo marinero, con la calle Santa Anna como principal eje comercial y gastronómico. A todo ello, se suman kilómetros de costa con opciones para todos los gustos.
La playa con tumbonas en L'Estartit.
La Platja Gran, de arena fina y aguas tranquilas, es la favorita de muchas familias; La Platgeta ofrece un ambiente más recogido junto al puerto deportivo; La Pletera dispone de un espacio habilitado para quienes viajan con su perro; y Mas Pinell, con cerca de dos kilómetros de longitud, sorprende por su carácter más salvaje, sus dunas y el entorno natural que la rodea.
Y cuando cae la tarde, los campos que rodean L'Estartit se convierten en otro de sus grandes reclamos. Dependiendo de la época del año, los girasoles, el trigo o el maíz tiñen el paisaje de tonos dorados, ofreciendo una de las estampas más fotografiadas de esta localidad gerundense.
Un escenario perfecto para poner el broche final a una visita que combina tradición, naturaleza y algunos de los paisajes más espectaculares de la Costa Brava.