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Galicia puede presumir de contar con uno de los litorales más bonitos de España y de todo el continente, contando con diferentes lugares de interés que merece mucho la pena visitar. Además, la región puede presumir de contar con uno de los grandes paseos urbanos de Europa.

Hablamos del paseo marítimo de La Coruña, el paseo marítimo urbano más largo de Europa, con cerca de 13 kilómetros de recorrido junto al mar y vistas a un faro romano único que bien merece la pena ser visitado.

A lo largo de este trazado se puede recorrer buena parte de la península coruñesa y visitar a pie o incluso en bicicleta algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Esto implica poder visitar espacios como las playas de Riazor y Orzán, miradores al Atlántico y zonas de acantilados.

Un paseo extenso y lleno de atractivos

El paseo marítimo de La Coruña posee una gran cantidad de atractivos de los que disfrutar mientras se pasea por él, siendo uno de sus elementos más característicos y llamativos sus farolas rojas modernistas, que han sido diseñadas inspiradas en la historia y simbología gallega.

Se han convertido en todo un icono de la ciudad gallega y acompañan a los viandantes a lo largo de gran parte del recorrido. Más allá de ser considerado un elemento decorativo y práctico, dan carácter e identidad visual a un paseo largo y de lo más diverso.

Uno de los grandes atractivos del recorrido se encuentra en el momento en el que se llega a la popular Torre de Hércules, un faro romano que se encuentra en funcionamiento y que fue declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Se trata de un monumento de casi 2.000 años de antigüedad al que se puede llegar a través de este paseo marítimo que ya es una referencia a nivel continental. Además, no hay que olvidar que el paseo coruñés es ampliamente usado por vecinos y turistas para moverse de un barrio a otro, dar un paseo, salir a correr o andar en bicicleta.

De esta manera se combina su uso cotidiano con un enorme atractivo turístico, pues, además de enclaves como la Torre de Hércules, permite disfrutar de unas espectaculares vistas al Atlántico.

A lo largo del paseo, especialmente en los días claros y con mejor tiempo, se puede contemplar en todo su esplendor este océano de gran personalidad, con un mar abierto, sintiendo el viento marino y con cambios rápidos de luz.

En lo que respecta a los tramos de este largo paseo, ofrece la posibilidad de que cada uno opte por aquellos que prefiera. Hay quienes optan por centrarse en el entorno de la Torre de Hércules, otros por la zona de Riazor y Orzán, y hay quienes prefieren un sector más céntrico y cercano al puerto. También cuenta con un carril bici en buena parte del itinerario.

Qué ver en el paseo marítimo

El punto de inicio del paseo marítimo de La Coruña es el castillo de San Antón, actualmente reconvertido en Museo Arqueológico Histórico. Fue construida en el siglo XVI y formaba, junto a los castillos de San Diego y Santa Cruz, una fuerte línea defensiva.

A medida que el peligro fue yendo a menos, la fortaleza fue siendo utilizada para otros fines, habiendo sido prisión y también un lazareto, donde se ingresaba a los marineros que llegaban con una enfermedad o se sospechaba que podían tenerla. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1949.

A lo largo del recorrido se pueden encontrar diferentes playas como la de Riazor o la de Las Lapas, donde se observa la mencionada Torre de Hércules desde la arena, en lo que es una estampa espectacular.

Otro de esos lugares a visitar es el cementerio de San Amaro, que comenzó a construirse en el año 1812, cuando se prohibieron los enterramientos en el interior de la ciudad. Dentro del cementerio destacan distintos monumentos, como el de los Mártires, que se levantó como recuerdo a los protagonistas de la huelga general de 1901.

También conviene hacer mención a la fuente de los surfistas, situada entre la playa de Matadero y el Orzán y que está dedicada a los amantes de este deporte. Igualmente, y como no podía ser de otra manera, en el paseo marítimo de La Coruña existe una escultura de un pulpo, de dos metros de alto y tres de ancho.

Si seguimos analizando este bonito recorrido, nos encontramos con el parque escultórico de la Torre de Hércules, compuesto por un total de 18 esculturas. Estas figuras siguen una temática mitológica o marítima, pudiendo encontrar alusiones a la fundación del faro y el héroe Hércules, así como otros símbolos que relacionan al pueblo gallego con el mar.

Por último, hay que hablar de la Fiestra Aberta ó Mar, que es como se conoce en gallego a una obra de Francisco Pazos que podemos encontrar en la localidad de O Portiño, en lo que son los últimos tramos del paseo marítimo más largo de Europa.

Desde este bonito lugar se tienen unas bonitas vistas al Atlántico. Situado frente a las islas de San Pedro, es un mirador con piedras de granito que merece mucho la pena visitar, siendo un lugar perfecto para observar las aguas al amanecer, cuando atardece e incluso cuando hay un fuerte oleaje.