El vino en Pompeya fue siempre un artículo sagrado para sus habitantes. La ciudad estaba llena de tabernas donde se bebían variedades locales mezcladas con agua y para las élites se reservaban los mejores caldos envejecidos con miel y especias, imprescindibles en las fiestas en honor al dios Baco que se plasmaron incluso en los frescos de los palacios.
Y es que tanto en las afueras de la ciudad como en los jardines de las viviendas, antes de la erupción del Vesubio viñedos de variedades que han dado origen a la Falanghina, Greco, Coda di Volpe o Aglianico, se nutrían de los suelos volcánicos de esta zona de la Campania para llenar ánforas enterradas donde se dejaban madurar para luego venderlos hasta en Roma.
Ahora, estos históricos suelos vuelven a recibir el olor de la uva y el vino gracias a un proyecto único que ha conseguido plantar seis hectáreas de vides en mitad de las ruinas de la famosa ciudad.
Helena y París representados en uno de los nuevos frescos de Pompeya Parque Arqueológico de Pompeya
La idea es cultivar un "viñedo arqueológico", como lo llaman sus impulsores, que recupere las prácticas sostenibles y orgánicas de la mítica ciudad sepultada por el Vesubio hace 2.000 años y también la vida doméstica.
"Es un proyecto más cultural que comercial que busca revivir la historia del vino, donde, hace 2.000 años, este producto fue embajador de la civilización romana en todo el mundo", recuerdan los responsables.
La idea viene de la mano de las famosas bodegas Feudi di San Gregorio y Basilisco, las más importantes del sur de Italia, que se han unido a los científicos del parque para cultivar unos suelos ricos e intactos durante milenios y conseguir redescubrir cómo funcionaban las antiguas técnicas agronómicas.
El 'sacrarium' de paredes azules hallado en Pompeya. Parque Arqueológico de Pompeya
La construcción de esta bodega va a permitir probar, por fin, a qué sabía el increíble vino de Pompeya antes de su desaparición porque tanto la vinificación como la crianza se van a realizar siguiendo los pasos que marcan los restos descubiertos entre las ruinas.
"Desde la década de 1990, el Parque Arqueológico se ha dedicado mediante estudios botánicos realizados por su laboratorio al análisis de los viñedos de la antigua Pompeya a investigar sus características históricas y científicas, sus técnicas vitivinícolas y, por consiguiente, sus hábitos alimentarios. Desde entonces, se han implementado iniciativas para valorizar los viñedos, con el fin de contar la historia y dar a conocer la antigua ciudad desde diversas perspectivas", insiste el director del recinto, Gabriel Zuchtriegel.
Los viñedos junto a las ruinas de Pompeya.
Pero el vino no es el único producto que quieren revivir uniendo ciencia y tradición. También se está poniendo en valor el cultivo de los olivos en Pompeya y hasta se están planteando proyectos de agricultura social dentro de lo que llaman la "granja cultural".
Vinos de calidad
Para la bodega Feudi di San Gregorio, una de las instituciones principales en la defensa de las uvas varietales autóctonas de Campania, como las centenarias vides Taurasi, esta recuperación en Pompeya marca un hito para la historia de la compañía y su arraigo con el territorio.
"El enfoque que hemos elegido es eminentemente cultural y no especulativo, con una visión que va más allá de los beneficios inmediatos y piensa en las generaciones venideras, garantizando un futuro sostenible para este extraordinario lugar. Además, nos ofrece la oportunidad de seguir compartiendo la cultura milenaria del vino con el mundo", aclara su presidente Antonio Capaldo.
Foro con vistas al Vesubio en Pompeya.
Sin embargo, el nuevo vino de Pompeya también será una joya enológica y de eso se va a encargar uno de los expertos con mayor renombre internacional, Pierpaolo Sirch, que es el director de producción de Feudi di San Gregorio.
Habrá que esperar un poco para poder probar estos caldos aunque ya se puede ver parte de los viñedos que tienen un objetivo doble: producir vinos auténticos y de alta calidad e integrar la viticultura con la historia y la experiencia del visitante a estas ruinas mágicas.