Debate de Política General.

Debate de Política General. Rober Solsona / Europa Press

Opinión

Silencio por favor, estamos trabajando

Carlos Gil
Publicada

Esta semana, en el Debate de Política General, volvimos a ver dos formas de entender la política. Una, la de quienes creen que hacer oposición consiste en montar el numerito, levantar la voz y conseguir un titular. La otra, la de quienes pensamos que gobernar consiste en trabajar, tomar decisiones y dar soluciones.

La caja de José Muñoz lo resume bastante bien. Un enorme 'TOP SECRET' para anunciar un supuesto informe contra el president Pérez Llorca. El problema es que la caja estaba vacía y lo que vimos aquel día no fue un informe. Fue una performance. Mucho teatro y cero contenidos, como corroboraron los gritos de Isaura Navarro completando el cuadro. Porque cuando faltan argumentos, siempre queda el ruido.

Frente a una izquierda agitada y entregada al escándalo, nos encontramos con el aplomo y la solvencia de una bancada popular que presenta iniciativas y las razona. La izquierda valenciana lleva demasiado tiempo intentando convertir la política en un debate sobre lo que dicen que hacemos, mientras nosotros preferimos que el debate sea sobre lo que estamos haciendo.

Esa es, probablemente, una de las principales conclusiones que deja el Debate de Política General: frente al ruido, gestión; frente al relato, resultados; frente a quienes siguen mirando al retrovisor, un Gobierno que está mirando hacia adelante.

Porque en política hay una diferencia que no admite interpretaciones: no es lo mismo gobernar que decir que se gobierna. Y esa diferencia se demuestra cuando los proyectos tienen presupuesto, cuando las obras empiezan, cuando se reducen las listas de espera, cuando se activa vivienda, cuando se crean oportunidades y cuando la Administración responde.

El cambio que los valencianos decidieron en 2023 no fue simplemente un cambio de siglas en la Generalitat. Fue un cambio de rumbo. En política, las palabras importan. Pero los hechos importan mucho más.

Un Gobierno puede presentar proyectos y multiplicar anuncios. Pero llega un momento en el que la política tiene que abandonar el terreno de las intenciones y enfrentarse a una pregunta mucho más sencilla: ¿qué ha cambiado realmente en la vida de las personas? Ese es, a mi juicio, el verdadero valor del Debate de Política General.

No solo permite hacer balance de lo realizado. Permite comprobar qué modelo de Comunitat Valenciana estamos construyendo y hacia dónde queremos avanzar. Y hay una idea que resume bien este momento político: el cambio no se cuenta, se comprueba en los resultados.

Los ciudadanos necesitan una política que funcione cuando entran en un centro de salud, cuando buscan una vivienda, cuando llevan a sus hijos al colegio, cuando ponen en marcha un negocio o cuando necesitan que la Administración responda. Por eso, el Consell ha puesto sobre la mesa 55 acciones con presupuesto y calendario.

Y solo por citar algunos datos del balance de gestión presentado: en sanidad, 2.459 millones de euros del Pla Avancem Salut, más de 2.000 nuevas camas hospitalarias previstas hasta 2028 y una reducción de la espera para las operaciones de pacientes con riesgo vital, que ha pasado de 61 a 17 días.

En educación, más de 83.500 docentes, 48.000 alumnos beneficiados ya por la gratuidad de 0 a 3 años y 419 obras del Plan Edificant en marcha, con una inversión superior a los 780 millones de euros. Y en vivienda, el Plan VIVE ha alcanzado 6.600 viviendas activadas, con 361 municipios adheridos, y más de 3.700 jóvenes se han beneficiado de los avales de la Generalitat.

Y todo ello sin descuidar una economía capaz de generar oportunidades. En tres años se han creado 206.905 empleos y la Comunitat Valenciana registra el mayor número de autónomos de toda la serie histórica.

Y este Debate llega, además, después de la dana. Una tragedia que nos enseñó que reconstruir es imprescindible, pero que prevenir también es la principal responsabilidad política, porque hay pérdidas que jamás pueden reconstruirse. La Generalitat cifra en más de 4.100 millones los recursos movilizados para la recuperación, de los que 1.800 millones son ayudas directas a las víctimas.

El Plan Endavant suma 296 iniciativas y la Generalitat ha anunciado también nuevas inversiones para mejorar la protección frente al riesgo de inundaciones. Gobernar no es solo reaccionar cuando llega un problema. También es adelantarse, prevenir y tomar decisiones. Es mirar hacia delante, generar actividad, atraer inversiones y crear empleo.

Queda mucho por hacer y reconocerlo no es debilidad. Es responsabilidad. Un Gobierno no puede caer en la autocomplacencia. Tiene que saber qué funciona, qué queda por mejorar y ponerse a trabajar cada día para resolverlo.

Pero tampoco podemos comprar ese relato de que aquí no ha cambiado nada. Porque sí ha cambiado. Hace tres años comenzó una nueva etapa en la Comunitat Valenciana y ahora toca consolidarla, acelerar las reformas y seguir avanzando.

Y, sobre todo, toca seguir demostrando algo que en el PP es sagrado: el valor de la palabra dada. Como dijo el president, no se trata de prometer lo que no podamos cumplir. Se trata de comprometernos con aquello que sabemos que podemos hacer y cumplirlo. Frente al ruido, el show y la política de la pancarta, nosotros tenemos otra forma de hacer las cosas: trabajar.

Frente al titular fácil, gestión. Frente a la performance, resultados. Y frente a quienes necesitan que todo sea un espectáculo, nosotros seguiremos a lo nuestro: resolver problemas y cumplir nuestra palabra. A nosotros, las musas nos pillarán siempre trabajando. Por eso, si no es mucho pedir: silencio, por favor, que estamos trabajando.

Carlos Gil es secretario general PPCV