El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, visita un colegio junto a Carmen Ortí.

El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, visita un colegio junto a Carmen Ortí. EE

Opinión TRIBUNA

El futuro empieza en las aulas

Fernando Pastor
Valencia
Publicada

Hay decisiones que definen la verdadera prioridad de un gobierno. La educación es una de ellas. Frente a quienes entienden la política educativa desde la pancarta, la protesta permanente o el enfrentamiento, este Consell mantiene una apuesta firme por una enseñanza de calidad, por el respaldo al profesorado y por un sistema educativo que avance desde la racionalidad, el diálogo y la buena gestión. Porque la educación no necesita más ruido, sino estabilidad, recursos y decisiones que se traduzcan en mejores oportunidades para alumnos, docentes y familias.

Ese es el camino que ha elegido el gobierno de Juanfran Pérez Llorca. Los Presupuestos de la Generalitat para 2026 son la mejor prueba de esa voluntad. Con 7.749 millones de euros destinados a Educación, Cultura y Universidades, un 6,2 % más que el año anterior, se vuelve a situar al sistema educativo como una de las grandes prioridades. Porque un presupuesto no es solo una relación de cifras: es la expresión más clara de un proyecto político y de las decisiones que marcan el presente y el futuro de una sociedad. No se trata únicamente de una cifra récord. Es la demostración de que la formación del alumnado es un compromiso real. Todo lo contrario, a un gobierno central que recorta 309 millones de euros de los recursos destinados a educación, para pasarlos a gastos de personal de Presidencia.

Pero los presupuestos solo tienen sentido cuando se convierten en realidades. Y eso es precisamente lo que estamos haciendo. La inversión ya se traduce en medidas concretas que mejoran la vida de miles de familias, como la gratuidad de la educación de 0 a 3 años, que afronta su tercer curso consecutivo y benefició el pasado año a más de 45.000 niños, el doble que cuando esta iniciativa comenzó. Una medida que favorece la conciliación, impulsa la igualdad de oportunidades desde las primeras etapas y elimina barreras económicas.

Desde la convicción de que el camino se recorre andando, la Generalitat ha querido demostrar que las palabras solo tienen valor cuando van acompañadas de hechos. Por eso ya ha comenzado a transferir ayudas directas a los centros para climatizar las aulas a las que, en septiembre, volverán nuestros hijos. Esa apuesta se materializa en un sistema más inclusivo, en el mayor refuerzo de profesionales realizado hasta la fecha, en una mejora retributiva del profesorado -con financiación garantizada- y en una inversión de 372 millones de euros para seguir modernizando las infraestructuras y ofrecer centros más accesibles, eficientes y preparados para los retos del futuro. Todo ello, además, con un esfuerzo presupuestario realizado prácticamente a pulmón.

Y conviene no perder de vista el contexto. La Comunitat Valenciana sigue afrontando una situación financiera especialmente compleja, consecuencia de años de infrafinanciación, del peso de una deuda acumulada durante años y del enorme impacto económico que dejó la DANA. Los recursos públicos son los que son y gobernar exige administrarlos con responsabilidad, estableciendo prioridades y diciendo siempre la verdad. La buena política no construye castillos en el aire; gestiona con rigor los recursos disponibles. Como recuerda con frecuencia el president, nunca hay que prometer aquello que no se puede cumplir. Y la educación del futuro nace de ir poniendo, día a día, piedra sobre piedra para construir un sistema mejor.

Fernando Pastor es portavoz del grupo parlamentario Popular en Les Corts Valencianes.