Llegados al cierre del año creo que somos muchos los que solemos hacer recapitulación, o, como se dice ahora, acortando, así, en moderno, recap.
Permitiéndome hablar en primera persona, porque ya se sabe que es de bien nacidos ser agradecidos, este año debo reconocer el mérito a EL ESPAÑOL por arriesgarse conmigo y darme licencia para subirme al barco de los leones, donde cada semana ando afilando mi pluma para comentar en estas líneas mi análisis sobre la actualidad política.
Las ciencias políticas nos permiten observar, realizar acciones comparativas, aplicar los estudios empíricos, y, con todo, poner sobre la mesa los motivos o la estrategia empleada para llegar hasta el hecho concreto.
Hay que reconocer que los que nos dedicamos a esto de la politología tenemos más de forenses que de adivinadores, aunque es cierto que la anticipación también es una virtud que viene del detalle en todo lo que nos rodea, y si bien es verdad que está visto que no estábamos en lista cuando se hizo el reparto de la profecía son muchas las veces que nos avanzamos, eso sí, pronósticos de sondeo indagatorio en mano.
Este año ha estado marcado por el fatídico primer aniversario de la mayor tragedia vivida en nuestro territorio, el pasado 29 de octubre se cumplió un año de aquel día en el que todo cambió, nada tenía sentido, el dolor nos invadió, nos ha estado acompañando, y la cicatriz quedará estampada en nuestra historia.
Después de la efeméride en el mundo de la política el giro, igual no tan inesperado, vino con una dimisión y un nuevo nombramiento, ahora es Pérez Llorca el que ocupa el máximo cargo de representación de la Comunitat Valenciana, convertido de Síndic del Grupo Popular a President del Consell.
Nadie puede negar que estos primeros días han estado completados con promesas cumplidas, con visitas que, anormalidad democrática mediante, no eran de rigor no hacerse, pero todavía queda mucho recorrido, o muy poco, según las expectativas que quieran alcanzarse para el 2027, de lo que seguro apuntaremos en el próximo recap.
Ahora ya en el primer día del año 2026 sí, seamos todos conscientes, la cuenta atrás ha comenzado, y nos adentramos en el año más electoral de cualquier legislatura, el que culmina, saca cuentas de lo ejecutado y queda aquello que, justificado o no, está pendiente de cumplimiento.
Unos al gimnasio, como mandan los cánones, cada mes de enero, otros a sacar punta sobre las debilidades del adversario, lamentablemente entrando en las olimpiadas del "y tú más", ojalá no pero así será, muchos otros inmersos en sus quehaceres ya nos preparamos para lo que ha de venir.
Feliz año 2026.