Pou Clar, en Ontinyent (Valencia).

Pou Clar, en Ontinyent (Valencia). Turisme CV

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El rincón de aguas turquesas y cristalinas ideal para desconectar este verano: ubicado en pleno Paraje Natural

El nacimiento del río Clariano ha dado lugar a una serie de pozas excavadas por el agua sobre la roca que conforman un paisaje natural de gran valor.

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Valencia
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El verano es sinónimo, muchas veces, de buscar esos lugares a los que hacer una escapada y poder refrescarse sin alejarse demasiado de casa.

La Comunitat Valenciana esconde rincones de aguas turquesas y cristalinas ideales para aprovechar el día.

Uno de ellos es el Pou Clar, en Ontinyent, un paraje fluvial que alberga importantes valores naturales y paisajísticos, y se ubica en pleno Paraje Natural Municipal Serra de l'Ombria.

Allí mismo nace el río Clariano, y es por eso que en sus primeros metros configura un seguido de pozos excavados por el agua sobre roca calcárea que conforman un paisaje bien singular de formas redondeadas y de tranquilas láminas de agua.

La fuerte vinculación de este paraje con la población local ha hecho que cada pozo reciba un nombre.

De arriba a abajo tienen las siguientes denominaciones: Pou dels Esclaus, Pou Clar, Pou Gelat, Pou de la Reixa, Pou Fosc y Pou dels Cavalls.

A las pozas se puede llegar a pie o en bicicleta desde Ontinyent, ya que está prohibido acceder con vehículo a motor.

La oficina de turismo del municipio recomienda utilizar el aparcamiento de vehículos del polideportivo, junto a la piscina cubierta, que es gratuito.

Las piscinas naturales se encuentran a tan solo 2 kilómetros del núcleo urbano. Para llegar a ellas lo ideal es recorrer el camino del Llombo hasta el desvío de la senda del Alba, que lleva directamente al Pou Clar.

Aunque no está señalizado, es sencillo llegar. Si decides ir en bicicleta, hay un aparcamiento para bicicletas en la entrada del paraje donde podrás dejarla.

Ontinyent

Situado en la comarca de la Vall d’Albaida, a unos 82 kilómetros de la ciudad de Valencia, Ontinyent ofrece al visitante tanto un recorrido cultural por su casco antiguo como la posibilidad de refrescarse en parajes naturales de gran valor paisajístico.

A orillas del río Clariano, Ontinyent conserva un conjunto histórico-artístico declarado Bien de Interés Cultural, donde el contraste arquitectónico define su personalidad.

En este lugar conviven mansiones señoriales del siglo XVIII con construcciones más modestas de finales de ese mismo siglo y principios del XIX.

El corazón de este legado es el Barrio de la Vila, situado en la parte alta de la ciudad, junto al río, donde todavía se aprecian restos de las antiguas murallas que hoy sirven como muro de contención.

Recorrer sus calles empinadas y estrechas -con callejones sin salida, también denominados "atzucacs"- permite descubrir una trama urbana llena de encanto, con balcones enrejados, cerámicas decorativas y rincones que remiten a su pasado medieval.

Entre los principales puntos de interés destaca la iglesia de Santa María, del siglo XIV, con un imponente campanario de 71 metros -del que se dice que es el más alto de la Comunitat Valenciana-.

En su interior sobresalen las bóvedas góticas y la Capilla de la Purísima, que alberga obras de artistas como Ribalta o Mariano Benlliure.

El recorrido patrimonial incluye también espacios como el Palacio de la Vila -actual sede del Museu del Tèxtil Valencià y del museo de Gigantes y Cabezudos, la plaza del Castell, el carrer Major, el lavadero, la torre de l’Atxa del siglo XIII o el Pont Vell.

Desde el puente de Santa María se pueden contemplar las antiguas fábricas textiles y sus características chimeneas industriales, reflejo del pasado manufacturero de la ciudad.

Otros enclaves de interés son el Palacio de la Duquesa de Almodóvar, la Casa de los Condes de Torrefiel, el convento de las Carmelitas o el claustro del convento de los Franciscanos, que alberga el Museo de Ciencias Naturales, además del Museo Arqueológico y el dedicado a las fiestas de Moros y Cristianos.

Respecto a su agenda festiva, las celebraciones de Moros y Cristianos, la Feria, el Corpus Christi o la Semana Santa llenan las calles de tradición y participación vecinal, especialmente durante los meses estivales.

Historia

La historia de Ontinyent se remonta a tiempos prehistóricos, con yacimientos del neolítico y la Edad del Bronce como el Arenal de la Costa o el Cabeço de Navarro.

Durante la época romana existieron diversos asentamientos agrícolas en su término, aunque no en el actual núcleo urbano.

Más tarde, en época andalusí, se consolidaron núcleos de población como el Castellar y diversas alquerías, además de construcciones singulares como las cuevas-ventana utilizadas como graneros.

El núcleo medieval de la Vila está documentado desde el siglo XI y fue citado por geógrafos y cronistas andalusíes.

Tras la conquista cristiana en 1244, Ontinyent se convirtió en Villa Real con representación en las Cortes del Reino, protagonizando episodios históricos relevantes como las Germanías, la expulsión de los moriscos o su participación en la Guerra de Sucesión.

También fue escenario de conflictos durante la Guerra de la Independencia y las guerras carlistas, hasta recibir el título de ciudad en 1904.

Hoy, Ontinyent reúne siglos de historia en un entorno donde el patrimonio, la naturaleza y la cultura conviven, ofreciendo una propuesta turística completa para quienes buscan algo más que sol y playa en la Comunitat Valenciana.