La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia durante un festival. EE
La patronal del ocio pide un 'festivalódromo' fijo fuera de la ciudad tras la sentencia que impide el ruido en CACSA
Considera que Valencia no cuenta con un gran espacio al aire libre preparado para grandes concentraciones que no sea la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Más información: Les Arts no mueve ficha a un mes del festival mientras el Big Sound tiene plan B "cerrado" ante el "silencio" de CACSA
Con la sentencia que prohíbe los conciertos de música, por su elevado nivel de ruido, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA), Valencia dejará de disponer de un espacio al aire libre en el que poder programar eventos con una afluencia masiva.
Ante esta problemática que ha obligado a reprogramar todos los eventos previstos para estos meses menos el de Les Arts, que se resiste a abandonar su plan inicial, la patronal del ocio nocturno ha exigido al Gobierno valenciano un festivalódromo.
La idea es disponer de un espacio fijo al aire libre lo suficientemente grande para albergar concentraciones de más de 20.000 personas con varios escenarios simultáneos.
Sería el modelo de Benicàssim, que cuenta con una gran explanada de más de 100.000 metros cuadrados fuera del núcleo urbano, con zona de aparcamiento y que alberga macroeventos todos los años como el FIB, el SanSan Festival o el Rototom Sunsplash.
Esta propuesta, sin embargo, no es nueva. El presidente de la Federación de Ocio y Turismo (FOTUR), Víctor Pérez, afirmó a EL ESPAÑOL que lleva ocho años reclamando que haya espacios estables y bien acondicionados para la celebración de estos eventos.
Al respecto, explicó que las alternativas a la Ciudad de las Artes y las Ciencias que hay en la capital son insuficientes. Señaló que la zona de la Marina es inviable por cuestiones de aforo, ya que caben unas 15.000 personas, frente al máximo de entre 20.000 y 25.000 que permite el recinto de CACSA.
Pérez, que defiende la convivencia entre el derecho al descanso de los vecinos y el derecho al trabajo del sector, confía en que la Generalitat Valenciana estudie la propuesta.
Una de las opciones es el parque inundable en la zona dana. En un primer momento, el Ejecutivo autonómico abrió la puerta a que este proyecto pudiera incluir un espacio para eventos, pero fuentes de la Generalitat enfriaron esta posibilidad, al no considerar el futuro parque como un lugar adecuado para celebraciones con ese nivel de masificación.
Festival de Les Arts
Con la decisión del Bigsound de abandonar definitivamente el complejo de Santiago Calatrava y trasladarse a Torrent, el Festival de Les Arts es el único que todavía está en el aire.
Queda menos de un mes, pero ni los promotores ni CACSA se han pronunciado respecto a una posible reubicación tras la sentencia que condena al Ayuntamiento de Valencia a indemnizar a los vecinos de la zona afectados por el ruido que producen estos conciertos.
De hecho, según adelantó EL ESPAÑOL, la empresa promotora está planteando soluciones tecnológicas para sortear la sentencia, que obliga a cumplir la normativa municipal.
Imagen del festival Big Sound Festival, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, en una edición anterior.
La ordenanza permite un máximo de 90 decibelios en el foco emisor, 45 decibelios en la zona de uso residencial más próxima durante el horario nocturno y 55 decibelios en esta zona si el horario es diurno.
La compañía se mantiene en silencio desde que se produjo la contundente sentencia. A tres semanas de la celebración del evento nadie confirma todavía dónde se desarrollará.
La intención del Festival de Les Arts es clara: no quieren rendirse, y quieren celebrarlo los días 5 y 6 de junio en el lugar al que hace referencia su propio nombre. El evento sigue anunciándose en redes sociales sin hacer ninguna referencia a un posible cambio de ubicación.
Mientras, están estudiando qué tecnología poder poner en marcha para reducir el ruido y poder celebrar el evento, algo que los expertos consultados por este periódico consideran muy complicado, ya que el límite de decibelios marcado por la normativa es similar al de una aspiradora.
Traslados
El primer concierto en trasladarse después de la sentencia fue el de Jean-Michel Jarre, que será finalmente en la Marina Norte.
El Ayuntamiento de Valencia también decidió suprimir el Village de los Gay Games de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y está buscando una alternativa para el evento de clausura, que también estaba previsto allí.
Los últimos, los festivales I Love Reggaeton y Love the 90s cambiaron su ubicación al estadio Ciutat de Valencia.
Sentencia judicial
El pasado mes de marzo, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 8 de Valencia puso límites estrictos a la celebración de eventos musicales masivos en este espacio debido a la contaminación acústica.
Instó al Ayuntamiento de Valencia y a CACSA a prohibir o reubicar cualquier actividad que supere el ruido que marca la ordenanza.
El juez estima que el ruido de los eventos (en la sentencia analiza el Big Sound, un concierto de Raphael y de la discoteca Umbracle) vulnera derechos fundamentales de los vecinos y condena al Consistorio a indemnizarlos con 3.000 euros a cada uno de los demandantes.
En este contexto, el Ayuntamiento instó a CACSA, que es quien otorga las licencias para los eventos, a cumplir con la sentencia.
Por su parte, CACSA solicitó a los tribunales mantener las actividades musicales en su ubicación original siempre que se garantice que no se supere el ruido permitido y adoptando medidas adicionales.