Fernando Roig durante la presentación de resultados de Pamesa este martes. EFE/Andreu Esteban

Fernando Roig durante la presentación de resultados de Pamesa este martes. EFE/Andreu Esteban

Economía

Fernando Roig urge al Gobierno a luchar contra los impuestos de la UE al CO2: "El italiano hace más presión que el español"

El presidente de Pamesa considera que el nuevo marco regulatorio de carbono de la Unión Europea augura "años muy difíciles" para la cerámica.

Más información: Pamesa mantiene sus ventas con una facturación de 1.147M pero su beneficio disminuye un 11,4% por el coste del CO2

Valencia
Publicada

El sector cerámico se enfrenta a un futuro complicado a corto y medio plazo. "Van a ser años muy difíciles si no nos ponemos las pilas", augura Fernando Roig, presidente de Pamesa. La cerámica vive un momento de incertidumbre como consecuencia del nuevo marco regulatorio de carbono de la Unión Europea.

La advertencia que ha lanzado el presidente del grupo durante la presentación de los resultados del año 2025 llega días después de que la Comisión Europea ignorara las reivindicaciones del sector cerámico de cara al periodo entre 2026 y 2030, cuando se prevé un recorte de un 34% en las emisiones 'gratuitas' de CO2.

Una situación de gran riesgo para la cerámica que ya advirtió la patronal Ascer y que este martes Roig ha recogido para demostrar cómo puede perjudicar a la industria. Lo ha reflejado en los resultados de Pamesa, donde los impuestos sobre el CO2 ya han tenido impacto directo en los beneficios del grupo.

Cabe recordar que Pamesa alcanzó en 2025 una facturación consolidada de 1.147 millones de euros en las ventas, lo que supone un aumento del 1% con respecto a 2024. Sin embargo, disminuyó su beneficio en un 8,6% hasta los 101 millones de euros, según su presidente, como consecuencia de los impuestos sobre los derechos del CO2.

Los datos reflejan el incremento del coste de las emisiones. En 2024, los impuestos correspondientes al carbono se situaban en 12,7 millones de euros; en 2025, la cifra ascendió hasta los 25,2 millones de euros.

De cara a 2026, cuando comenzará a hacerse efectiva esa reducción de emisiones gratuitas en el sector, Roig considera que las compañías cerámicas deberán asumir una factura aún mayor. "Prevemos que su coste será mayor en 2026", ha lamentado.

Una visión que también respalda Ascer, que cifró las pérdidas que llegarían con este marco regulatorio en 163 millones. Una cantidad referida tan solo al territorio nacional, pero que en el conjunto de Europa dejaría pérdidas más cuantiosas.

Una presión insuficiente

En este contexto, la presión del sector cerámico sobre Bruselas ha sido insuficiente. Sin embargo, para Roig, también ha sido poco eficaz la realizada desde los gobiernos, especialmente la del Gobierno de España.

"Creo que el Gobierno italiano está haciendo más presión que el español, pero estamos en desventaja respecto a otros países como pueden ser China o India", ha criticado Roig. Una desventaja que, a juicio del presidente del Grupo Pamesa, "puede hacer que dejemos de ser competitivos".

"Es un palo gordo para la energía, para la cerámica española y también para la italiana. No sé si es que no tenemos bastante fuerza política o no se nos hace caso pero somos los dos países europeos que estamos fabricando cerámica", ha insistido.

Para tratar de paliar ese impacto negativo y dilucidar el perjuicio sobre las cifras finales del ejercicio, el sector cerámico y, en concreto, Pamesa buscan otras fórmulas para adaptarse a la nueva regulación y reforzar la industria.

Política sostenible

Mientras Ascer confía en que la revisión del marco regulatorio prevista para julio pueda introducir criterios alternativos específicos para el sector, Pamesa ya trabaja en un plan de sostenibilidad que le permita reducir sus emisiones a partir de cuantiosas inversiones realizadas años atrás y las previstas para el próximo ejercicio.

En esta línea, Roig ha anunciado que invertirán 120 millones de euros en 2026 de los cuales más de 74 millones estarán destinados al proyecto 'Pamesa Net Zero'.

La plataforma energética estará compuesta por hasta 80 MWp de generación fotovoltaica y 366 MWh de almacenamiento en baterías, que se suman a los más de 20MW de capacidad renovable ya existente sobre 121.000 metros cuadrados. Con su puesta en marcha, esperan reducir hasta 31.000 toneladas la emisión de CO2.

"Tenemos que mejorar porque la energía va a costar más, hay que trabajar mejor para ahorrar energía. Fundamentalmente estamos dirigiendo todas nuestras inversiones a tener menos coste energético, ser más sostenibles y emitir menos CO2", ha explicado Roig.

Mayor coste

Al "problema" del recorte de los derechos de emisión de CO2 se le suma un escenario energético inestable como consecuencia del conflicto en Oriente Medio que podría seguir agravando las dificultades económicas del sector cerámico.

De hecho, Roig ha reconocido que la industria se enfrenta a un notable encarecimiento de los costes impulsado por la inestabilidad geopolítica y pronostica un aumento del coste del gas en "un 14 o 15%" respecto al año previo.

La combinación de las nuevas normativas climáticas en Europa y el aumento de los costes por los conflictos bélicos auguran, según Roig, unos años "muy difíciles" para la cerámica. "Tenemos que ponernos las pilas", ha recordado el presidente de Pamesa.