Horno eléctrico de Equipe Cerámicas. EE

Horno eléctrico de Equipe Cerámicas. EE

Economía

En las entrañas del primer horno eléctrico para cerámica de España: "Un 25% más caro pero el doble de eficiente"

Con cuatro millones de euros invertidos, Equipe Cerámicas es pionera en el uso de este modelo de producción que ahora quieren llevar a otros sectores.

Más información: La Generalitat Valenciana apuesta por el modelo industrializado para crear vivienda rápida en la Comunitat

Publicada

En el centro de producción de Equipe Cerámica, dos hornos lideran la fabricación, el de gas y el eléctrico. El segundo, el más reciente de la planta, representa el "futuro" del sector.

En Onda, la firma cerámica es pionera en el uso del horno eléctrico para la fabricación de sus productos; una apuesta por la energía renovable que les ha llevado a dejar atrás otros modelos de producción más económicos pero menos sostenibles.

"Instalar el horno eléctrico es un 25% más caro que instalar uno de gas. Sin embargo, duplica en eficiencia a este último", destaca el CEO de Equipe Cerámicas, Rogelio Vila.

Junto a él, EL ESPAÑOL se ha adentrado en las entrañas del que es el primer horno eléctrico del sector de la cerámica en España, el cual se puso en marcha en su planta de Onda, en Castellón, e implicó una inversión total de cuatro millones de euros.

"El primer horno ha costado cuatro millones de euros, la amortización dependerá del coste del gas con respecto a la energía eléctrica", ha detallado Vila. Una amortización condicionada por el contexto sociopolítico actual, el cual la acelerará.

Pese a un mayor coste, las ventajas para la producción hacen que desde la empresa hablen de que tiene potencial para convertirse en el "futuro" del sector.

El horno eléctrico presenta múltiples ventajas frente al tradicional, destacando principalmente su eficiencia energética, ya que "es 2,4 veces más eficiente que un horno de gas" debido a que "las resistencias aportan directamente la energía a las piezas".

Un sistema "mucho más estable" que puede incluso reducir los tiempos en los ciclos de producción hasta los 25 minutos en lugar de 30. "Incrementar productividad, estabilizar costes de producción y reducir las emisiones de CO2" son los tres pilares fundamentales del modelo.

Ahora, todos los ojos están puestos sobre la infraestructura que busca revolucionar el sector de la cerámica y que ya ha llevado a Equipe Cerámicas a decidir que no volverán a instalar un horno de gas. "No tiene sentido", ha reconocido Vila.

Actualmente, la empresa está desarrollando un segundo horno eléctrico en Figueroles, para el cual se han invertido 10 millones de euros. Este entrará en funcionamiento en junio de este mismo año, tal y como ha apuntado el CEO de la empresa.

Panel del horno eléctrico. EE

Panel del horno eléctrico. EE

Con la apuesta por la electrificación de la cocción de los productos, la empresa afronta otro "cuello de botella".

"Nuestro cuello de botella ya no es la cocción en sí, sino el procesamiento, el encajado de las piezas a la salida. Eso es lo que está marcando nuestra velocidad porque podríamos ser más rápidos todavía", asegura Vila.

"Inversión sin ayuda"

"Supone un esfuerzo económico porque tiene bastantes riesgos, no sabíamos bien si iba a funcionar o no. Después se ha demostrado que ha sido un acierto total", revela Vila. De hecho, ha reconocido que "no han tenido ayuda para llevar a cabo la inversión".

El buen resultado les ha ayudado a dar el paso en Figueroles, donde concentran el 90% de su producción. "El horno será el doble de grande que este con una producción de más de 3.000 m² al día", ha apuntado.

Con su puesta en marcha, buscan "confirmar que este camino es una opción viable" y animar a otras empresas cerámicas y de otros sectores a buscar en el horno eléctrico una solución al problema de las emisiones de CO2 y los precios "impredecibles" del gas natural.

44% de eficiencia

"Con 30 o 40 años de desarrollo, el horno de gas ha alcanzado el 18% de eficiencia energética. El primer horno eléctrico ya alcanza el 44% de eficiencia", explica Vila. Su potencial es la gran baza de este modelo.

Horno eléctrico. EE

Horno eléctrico. EE

Además, el contexto sociopolítico ha obligado a replantear el sector de la energía, además del apagón que sufrió el país el pasado año. "Necesitamos ser independientes energéticamente", explican desde el Instuto Tecnológico Cerámico (ITC).

Sin embargo, desde Iberdrola, Equipe Cerámicas y el resto de instituciones involucradas en este proceso destacan que lo principal es que "el sector se lo acabe de creer". En esta línea, empresas como Pamesa Cerámica o Porcelanosa ya están probando este horno a pequeña escala.

"Para conseguir que el sector incorpore esta tecnología es necesario contar con infraestructuras y redes eléctricas preparadas para poder suministrar la energía necesaria para cuando el sector decida acometer las inversiones", apuntan.

Alianza Q-Cero

Por su parte, César Muñoz, coordinador de la Alianza Q-Cero para descarbonizar el calor industrial, ha explicado que sus miembros exigen "el desarrollo de la red para garantizar que la industria tenga la conexión necesaria" y evitar saturaciones.

Además, subraya la "necesidad de tener fuentes energéticas propias" para alcanzar la independencia energética mencionada previamente y también mejorar la eficiencia en los procesos productivos.

Sin embargo, advierte que la burocracia, la fiscalidad sobre las alternativas energéticas descarbonizadas y el reforzamiento mucho más grande de las redes en Castellón frenan este avance.