Victoria, fundadora de Vicky Foods (Dulcesol), junto a Rafael Juan, su hijo y CEO de la compañía, en una imagen de archivo. EE
La 'victoria' de Dulcesol sobre Panrico 40 años después: en los 80 el intento de compra fue al contrario y la fundadora dijo 'no'
La incipiente empresa que rechazó vender la matriarca factura hoy más de 700 millones, muy por encima del negocio de 23,8 adquirido ahora a Panrico.
Más información: Vicky Foods compra la histórica marca Panrico para crecer en el mercado del pan
Ocurrió a mediados de los años 80, cuando Dulcesol todavía era un pequeño grupo pastelero y Panrico ya vendía en toda la Península Ibérica. Un alto ejecutivo de esta última convenció a Victoria para reunirse con ella en el restaurante Zacalaín de Madrid.
"Aquel director general de multinacional no sabía mucho más del negocio que yo ni era más inteligente, aunque tuviese más estudios.Y entonces pensé que quizás yo también podía mantener mi empresa", relató sobre el encuentro años después la propia fundadora de Dulcesol.
El testimonio de esta mujer, matriarca de una empresa que desde 2019 lleva su nombre al pasar a denominarse Vicky Foods, fue recogido en el libro Los nuevos burgueses Valencianos del periodista valenciano Rafael Navarro en 2005.
Victoria no quiso revelar entonces qué empresa había intentado adquirir Dulcesol en aquella cita secreta. Tampoco lo confirma ahora Vicky Foods.
Pero fuentes conocedoras de aquella conversación confirman a EL ESPAÑOL que la firme propuesta que declinó llegó de Panrico, el líder español del sector por aquel entonces.
Victoria y Antonio, fundadores Dulcesol, en una imagen de archivo de Vicky Foods. EE
"Estaba de viaje con uno de mis hijos y mi nuera en el norte de España intentando captar distribuidores, que era muy difícil para nosotros. Por insistencia de un amigo, acepté la invitación que hizo el director general de una multinacional en España", explicó en el libro de Navarro.
La empresaria, según su relato, supo leer la escena a la perfección. "Me trataba con gran deferencia, como si me estuviese haciendo un favor por relacionarse de igual a igual conmigo, siendo él quien era. En realidad, lo que quería era asustarme, porque lo pintaba todo muy negro", relató.
Victoria, según recordaba, zanjó el encuentro con un broche magistral. "Y yo al final le dije que me iba muy tranquila, porque sabía que cuando necesitara a algún salvador podría buscarle", explicó.
Lejos de sucumbir al dinero fácil en un momento delicado, cuando acababa de morir su marido y patriarca de la empresa, Antonio Juan, la fundadora de Dulcesol, la inventora de las glorias, las magdalenas cuadradas con las que había arrasado su empresa, demostró también un gran arrojo empresarial.
Se tomó aquella propuesta como un seguro de vida al que acudir si se torcían las cosas, como una inyección de autoestima. Y acertó.
La compra
Cuatro décadas después ha ocurrido justo lo contrario. Vicky Foods comunicó el pasado 17 de marzo "un acuerdo con Adam Foods para la adquisición de la emblemática marca de panadería Panrico".
"La operación, con alcance en los mercados español y portugués, comprende tanto la enseña como su activo industrial clave: su centro de producción en Gulpilhares, Portugal", precisó.
"Esta instalación, de más de 50.000 metros cuadrados, cuenta con tres líneas de producción especializadas en pan de molde y una capacidad anual de 21.000 toneladas", expuso la empresa valenciana, que cifró en 23,8 millones la facturación de Panrico en 2025 entre España y Portugal.
Las cifras actuales de Vicky Foods, la empresa que Victoria rechazó vender, están hoy muy por encima de las atribuidas a Panrico. Rebasaron la friolera de los 700 millones de euros en 2024.
Según Vicky Foods, la categoría de pan se ha consolidado en los últimos años como la primera línea de negocio de la firma en volumen de ventas. Está por delante de la bollería desde 2022.
"La integración de Panrico refuerza esta evolución y aporta mayor capacidad productiva en una categoría clave, especialmente en el segmento de pan de molde, donde la marca cuenta con un fuerte reconocimiento entre los consumidores", expuso en su comunicado.
Pan de molde de Panrico. EE
En consecuencia, "la compra consolida el liderazgo de la empresa en la categoría que dio origen a su actividad y que hoy sigue siendo el núcleo de su crecimiento", agregó.
A su vez, la operación "se enmarca en la estrategia de expansión internacional de Vicky Foods y supone un avance relevante en el fortalecimiento de su estructura industrial en la península ibérica".
"La incorporación de la planta de Gulpilhares consolida su presencia en el mercado portugués, refuerza su capacidad operativa en la región y amplía su potencial de desarrollo en mercados europeos estratégicos", indicó.
Con presencia en más de 50 países y centros productivos en España, Francia y Argelia, la compañía valenciana "continúa construyendo una red industrial y comercial sólida y diversificada, orientada a garantizar un crecimiento sostenible, competitivo y a largo plazo".
Según Vicky Foods, la marca Panrico "se suma a un portfolio consolidado que incluye otras como Dulcesol, líder en el mercado en España en el ámbito de pan, pastelería, bollería y helados; Be Plus, focalizada en la alimentación saludable y de conveniencia; Hermanos Juan, que ofrece bollería y pan congelados para hostelería y el canal alimentación; Il Forno di Giovanni Ricci, con recetas italianas; y FIT´z, la marca de alimentos preparados congelados".
Vicky Foods comenzó su andadura en la década de los 50, como una panificadora que abastecía a la comunidad local. Hoy opera en más de 50 países y cuenta con cuatro centros de producción: en Villalonga y Gandía (España), Argelia y Francia, donde inauguró su primera planta de producción en Fragnes-La Loyère el pasado mes de noviembre.