Vicente Lafuente, presidente de la patronal valenciana CEV.
Lafuente (CEV): "PP y PSOE deben pactar la financiación de las CCAA, la sociedad está harta de polarización y postureo"
"El respaldo a las empresas tras la dana ha sido absolutamente insuficiente. Si el Consorcio hubiera tenido fluidez, muchas no habrían cerrado".
"Tengo mi ideología. Debemos defender a la empresa y ser progresistas en lo social. Es perfectamente combinable".
"Si los 500.000 inmigrantes ya están aquí y no los regularizamos, lo que tenemos es economía sumergida".
"El empresariado se siente representado por Antonio Garamendi. Mi impresión es que no habrá candidatura alternativa".
Vicente Lafuente recibe a EL ESPAÑOL en la antesala de su despacho, donde lucen los cuadros de sus antecesores. "Yo no me lo quiero hacer, no me gusta mucho esto de hacerme un cuadro, igual soy el que rompe con la tradición", anticipa.
Con ese espíritu, el de quien asume la responsabilidad pero rehuye del reconocimiento, dice haber asumido el testigo de Salvador Navarro en la patronal valenciana, empujado por los disconformes con la gestión de su antecesor.
En sus primeras semanas al frente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) ha marcado distancias con PP y PSOE.
A los segundos les reprocha las formas a la hora de anunciar el nuevo modelo de financiación, pactado con ERC. A los primeros, que se levanten de la mesa de negociación.
"No hay que levantarse de la mesa en la que se negocia la financiación. Hay que buscar un consenso para que ese modelo de financiación llegue"
Todas las autonomías del PP e incluso dos socialistas han rechazado la reforma del sistema de financiación que propone el Gobierno de España, pactada con ERC, por otorgar la ordinalidad a Cataluña. ¿Qué piensa de este rechazo? ¿Quéposición tienen los empresarios valencianos?
La hoja de ruta la hemos tenido clara desde el minuto uno y no hemos variado nuestra nuestra brújula. El cambio de modelo de financiación es imprescindible para la sociedad valenciana, no solo para el empresariado, sino para toda la sociedad. El actual modelo está agotado y siempre hemos dicho que los partidos valencianos en Madrid deberían defender más la valencianía que al propio partido.
En este momento, afortunadamente, tenemos una propuesta de financiación en la que no nos han gustado, como a mucha gente, las formas en las que las ha presentado el PSOE; pero pensamos que el PP no debe levantarse de esa mesa de negociación. Hay que buscar en el fondo un acuerdo y un consenso para que ese modelo de financiación llegue.
La única solución en estos momentos nace por un pacto entre el Partido Popular y el Partido Socialista a nivel nacional. Tiene que llegar a un acuerdo en los términos que sean, pero el modelo anterior hace insostenible a la Comunidad Valenciana.
Vicente Lafuente, junto a los cuadros de sus antecesores como presidentes de la CEV.
Por lo tanto, instamos a que dialoguen, instamos a que hablen y a que lleguen a un acuerdo cuanto antes. Como empresarios, siempre hemos sido partidarios del diálogo y la lucha partidista en esta situación no debería tener cabida.
Esto es como una partida de póquer en la que está jugando cada uno con su posicionamiento, pero la sociedad ya está harta de la polarización y del postureo. Necesitamos propuestas serias en todo lo que se trate y la Generalitat Valenciana no puede renunciar a un nuevo modelo de financiación y el que hay creo que el que hay encima de la mesa es manifiestamente mejorable.
Hay que ver el tema de la condonación de la deuda y el Fondo de Nivelación porque, si tuviéramos que esperar un año, no podríamos continuar aumentando las diferencias con otros territorios. Pero, lo que tiene que dejarse es el postureo y tomar decisiones. La sociedad valenciana se lo merece.
"La política tiene que tirar hacia el centro y buscar equilibrios. La gente sabría agradecer esos movimientos que, de momento, no se están produciendo"
¿A quién acusa de ese postureo? ¿Al presidente de la Generalitat, a Alberto Núñez Feijóo? ¿Cree que están desatendiendo los intereses de los valencianos?
Están ahora simplemente haciendo esa política partidista de la que últimamente estamos muy cansados. Están en este postureo de posicionamientos maximalistas, y la política tiene que tirar hacia el centro y buscar equilibrios. La gente sabría agradecer esos movimientos que, de momento, no se están produciendo.
Desde 2018 el presidente Sánchez nunca ha llevado a votación al Congreso un cambio del modelo del sistema de financiación. ¿Cree, como afirma el PP, que puede ser de nuevo una falsa voluntad de reforma, al escenificarse con ERC, algo que prácticamente garantiza el rechazo del PP?
Las formas son importantes y aquí han fallado totalmente. Lo que buscaba el presidente es acercarse un poco hacia Cataluña, que es la verdaderamente la bisagra en este momento de la gobernabilidad. Hay que poner en valor que, si no fuera por Cataluña, el modelo de financiación no estaría encima de la mesa, porque no hay ninguna comunidad que haya tenido la capacidad de hacerlo. Pero las formas fueron nefastas.
Pero, dicho esto, repito que las formas no nos tienen que quitar de que lo importante es llegar a un acuerdo al final. La política no está al servicio de la sociedad, lo vimos en la dana de una manera muy clara, en temas de agua, en temas territoriales...
Vicente Lafuente.
¿Cree asumible el peaje del Gobierno para que se apruebe este sistema, que es la ordinalidad para Cataluña? ¿No teme que esto pueda ser un misil en la línea de flotación del autonomismo, el hecho de que una comunidad rica pase a tener firmado de antemano que vaya a aportar al Estado lo mismo que recibe?
Ahí lo único que se está buscando es un equilibrio para mantener un Gobierno. Como decía antes, yo creo que las formas son importantísimas. Se tenía que haber reunido a todas las comunidades autónomas, a los responsables de las comunidades autónomas y haber abierto un debate franco y directo en política. Eso no está sucediendo hoy en día.
"La ordinalidad catalana volvería a incidir en la ruptura de mercado que ya se produjo con País Vasco y Navarra. No estamos de acuerdo"
¿Le parecería bien a la patronal valenciana que se acabe aceptando un modelo en el que Cataluña obtenga esa ordinalidad?
No. Ya ya estamos padeciendo desde hace tiempo otros temas como el Grupo Vasco o Navarra. Son derechos adquiridos que lo que hacen verdaderamente romper la unidad de mercado. Esa ordinalidad catalana volvería a incidir en esa ruptura de mercado y, como organizaciones empresariales, lo que tenemos que instar es a la normalidad, a la seguridad jurídica y a un mercado único. Por lo tanto, no estaríamos de acuerdo con esa ordinalidad.
Lo ha vinculado con el cupo vasco y con la situación del fuero de Navarra. ¿Sería ajustado a llamarlo así? ¿Es un 'cupo' catalán?
Sería ajustado llamarlo así. El nombre es lo de menos. Lo importante es que estás haciendo una excepción que está afectando a gente, por lo tanto, trabajemos por esa unidad del mercado.
Vicente Lafuente, durante la entrevista.
Los Presupuestos Generales del Estado llevan tres años sin aprobarse, y a nivel autonómico no se han aprobado los de 2026. ¿Cuál es la exigencia de la patronal valenciana en ambos casos?
No es grave que no se aprueben unos presupuestos, pero lo recomendable es que sí que puedan hacerse esos presupuestos. El triunfo del diálogo y del debate está en las aprobaciones de los presupuestos, y estamos viendo tanto a nivel nacional como autonómico cómo se ha convertido ya como una norma la continuidad de los de los presupuestos de años anteriores. Creo que hay que trabajar en el diálogo y hay que tener en cuenta que los presupuestos definen mucho las líneas de inversión, sobre todo de las empresas.
Cuando hay políticas claras, concisas y ves que va a haber inversión, la economía se moviliza, se invierte y se arriesga. Cuando ves que las propias administraciones son las que están ralentizando la administración, eso retrae en la la política de inversiones. Por lo tanto, no es grave, no nos vamos a morir porque no haya una renovación de los presupuestos, pero no es bueno.
¿La falta de Presupuestos Generales durante tres años ha generado mayor inseguridad o falta de inversión en las empresas valencianas?.
Sí, directamente una prueba clarísima la tenemos la inversión en infraestructuras en la provincia de Alicante que hace unos años estaba en el puesto 52 de 52 provincias como inversión del Estado y, lógicamente, al ir renovando los presupuestos año tras año, continúa durante muchos años teniendo ese agravio.
"La gestión de la dana es un gran fracaso de las administraciones. La gente merece un trato diferente. Aún no les hemos dicho qué pasa con las infraestructuras hídricas que hay que arreglar"
Cuando llegó a la patronal, afirmó que era "exigible" que las nuevas cuentas anuales contarán con una partida dana. ¿Cómo cree que puede afectar el que se prorroguen y cómo ve la reconstrucción casi dos años después de la tragedia?
Hay que alabar la resiliencia de las empresas y la clase trabajadora en la zona afectada. Muchas se han podido recuperar debido a la tenacidad de la propia empresa y, aunque sí que es verdad que ha habido ayudas, lo que lo que es exigible es la coordinación entre administraciones.
Creo que es un gran fracaso de las administraciones la gestión que han hecho de la dana. Lo vimos también posteriormente con los incendios en Castilla y León; la política no sirve para todo, tiene que dar soluciones a la sociedad y la gente de la zona afectada se merece un trato diferente.
Aún no les hemos dicho qué pasa con las infraestructuras hídricas que hay que arreglar para que no vuelva a suceder y esa gente no se merece lo que le estamos haciendo pasar.
Vicente Lafuente, en su despacho.
Hace poco se creó la Comisión Mixta entre Gobierno y Generalitat. ¿Han podido colaborar en ese entendimiento?
No estamos en la mesa. No tenemos noticias de si se han sentado o lo que han hablado. Podíamos llegar a entender que con la anterior presidencia de la Generalitat hubiera tensiones sobrevenidas por temas judiciales. No lo compartíamos, pero lo podíamos entender.
Pero, en este momento, no hay ni una sola razón que no lleve a que estén dialogando de una manera fluida y directa. De hecho, estamos viendo los problemas que están teniendo muchísimos ayuntamientos para poder gastar en los recursos que tienen por falta de de coordinación entre las propias administraciones.
"El respaldo a las empresas tras la dana ha sido absolutamente insuficiente. Si el Consorcio de Seguros hubiera tenido fluidez, muchas compañías no habrían cerrado"
Hay un informe de Cámara Valencia que detalla que muchas empresas no reabrieron tras la dana, y que hasta un 20% cerró. ¿Se ha hecho suficiente de parte de las administraciones por protegerlas?
Ha sido absolutamente insuficiente. La primera carencia clara ha sido la agilidad del Fondo de Compensación de Seguros, que si hubiera tenido fluidez y hubiera ayudado a estas empresas desde el principio, muchas compañías no habrían cerrado.
Aún a día de hoy hay muchas ayudas que no han llegado. Y, en cuanto a la recuperación, la reestructuración del tejido productivo la teníamos que haber hecho de una manera más avanzada, más digitalizada y más preparada para sufrir y superar estas adversidades.
Son muchas las empresas que han reabierto en las mismas condiciones que tenían anteriormente, y eso es un error. Teníamos que haber aprendido de esta situación, pero al final las empresas lo que necesitan es abrir la puerta, subsistir, facturar y pagar sus nóminas. Hemos perdido una ocasión importante de no solo de salir, sino de salir más reforzados.
Podríamos haber sido un campo de experimentación de las propias administraciones de cómo recuperar una zona y sacarla potenciada y no lo hemos hecho. Ojalá no haya ningún territorio a nivel nacional que pase lo que hemos pasado nosotros, porque yo creo que en la historia de España eso no ha sucedido nunca, pero no hemos aprendido de ello.
A su llegada a la CEV afirmó que iba a ser una organización no presidencialista, pero sí coral, horizontal y abierta. ¿Se ha trasladado ya esa intención a la práctica?
Esta organización no es presidencialista, pero la manera de pensar de un presidente acaba influyendo en la organización. Llevo muchos años en el mundo empresarial y, donde he estado, he intentado que sea así. No soy la persona que más sabe de todo, pero tengo que saber rodearme de la gente que sabe pensar de todo.
Estamos dando pasos. Recientemente nos pidió reunión el presidente de la Generalitat, y, en realidad no fue el presidente de la CEV, sino que fue acompañado de todas las vicepresidencias que son las que recogen el abanico de diferentes actividades de la Comunitat Valenciana. Estamos haciendo que sean las personas que saben hablar de cada tema las que hablen. Creo en los equipos de trabajo y que en el siglo XXI las organizaciones presidencialistas no tienen recorrido.
Vicente Lafuente.
Ha dicho usted antes que entendía eh esa barrera era para el diálogo entre administraciones que se producía por la situación tan inestable del presidente Mazón. ¿Qué cambio ha detectado con la llegada de Pérez Llorca?
No voy a valorar el periodo anterior porque yo no era presidente de la CEV, en primer lugar, y en segundo lugar porque es obvio que la situación institucional estaba tan absolutamente deteriorada que llevaba la ingobernabilidad. Desde que yo presido, y coincide precisamente que el cambio de la presidencia de la Generalitat, hemos intentado que sea una relación totalmente directa, fluida, clara. En los tiempos que corren no tenemos tiempo que perder en retóricas.
Tenemos que ir directos al grano de los problemas porque es lo que necesitan las empresas. Creo que el diálogo social tiene que ir de abajo a arriba, debe nacer de la sociedad, de la relación entre la clase trabajadora y de las organizaciones empresariales. Tenemos que intentar llegar a acuerdos porque nos dicen que somos enemigos y no es así.
En muchas cosas diferimos, pero en el 90% de las cosas en economía estamos de acuerdo. Tenemos la obligación de intentar ponernos de acuerdo primero a la sociedad y luego este diálogo social tiene que llegar a la política y a la Generalitat para que vean qué es lo que piensa.
Y en cuanto a su relación con el señor Pérez Llorca...
Es fluida, de diálogo directo, de diálogo fluido. Nos hemos dicho las cosas claras, aquellas en las que estamos de acuerdo, en las que podríamos estar de acuerdo y en las que no podemos estar de acuerdo, y yo creo que esa es la tónica de que debemos de seguir para ser efectivos.
Había un presidente de la CEV, Salvador Navarro, que nos anunció a los medios que quería continuar... Usted no estaba en el radar y decidió de pronto dar el paso. ¿Qué ocurrió? ¿Qué le hizo decidirse?
No he cambiado nunca de opinión, siempre he dicho la verdad. He estado durante muchos años con Salvador Navarro, que es un muy buen amigo mío. He estado colaborando con él desde los orígenes de la CEV. De hecho, en la federación a la en la que estaba, que era Femeval, pensábamos que tenía que haber un cambio y nuestra persona en ese momento fue Salvador Navarro.
En una organización en la que tienen que estar todas las empresas, tienes que darte cuenta que tienen que estar las grandes, las pequeñas, los autónomos... tienes que tener en cuenta el criterio territorial, las diferencias provinciales... Esa diversidad tenemos que saber gestionarla.
"Un mes antes de llegar, ni Salvador Navarro esperaba no ser él, ni yo me esperaba ser el presidente de la CEV. Que nadie vea en esto una ambición personal"
Lógicamente, con el paso de muchos años, en el proyecto hay gente que está muy contenta y gente que no lo está, que surgen recelos, y ahí tienes que debatir si continuar el camino por una línea o por otra. Vimos que la mejor manera era un cambio absolutamente consensuado. Salvador Navarro y yo nos pusimos de acuerdo de una manera muy rápida, porque teníamos claro que lo importante era la organización, la continuidad y que no hubiera problemas.
En el breve plazo que llevamos, podemos estar satisfechos de que el paso que hemos dado conjuntamente ha sido el adecuado, porque esos recelos van desapareciendo, la organización está funcionando y está fluyendo, estamos generando líneas de trabajo y creo que ese es el camino. El tiempo nos dirá si lo hicimos bien o lo hicimos mal.
Un mes antes de llegar ni Salvador Navarro esperaba no ser él, ni yo me esperaba ser el presidente de la CEV. Por lo tanto, que nadie vea esto como una ambición personal de relevarle, sino que fue una carrera de relevos en la que consideramos que lo importante era el proyecto y la continuidad.
Si ni él ni usted se lo planteaban, algo se rompió. ¿Qué pasó?
No fue una ruptura, sino que, ante una noticia ya pública de que iba a haber un cambio, aquella gente a la que había cosas que no le gustaban transmitió su opinión de una manera muy elegante. Nadie salió en medios a montar broncas, porque tampoco eran cosas tan grandes; pero, si el proyecto era manifiestamente mejorable, había que mejorarlo.
No hay que esconder que había problemas territoriales, pero, a fecha de hoy, nadie oye esos problemas. Ha sido una cuestión de voluntad y de actitud, porque la gente cree en el proyecto. Vivimos en una sociedad en la que tenemos que cambiar los miedos y los recelos por diálogo y por debate desde las diferencias. Esos miedos y esos recelos que había en la organización, sentándonos, hablando y trabajando, hemos intentado solventarlos.
Habla de "recelos" de cuestiones "manifiestamente mejorables" y de "problemas territoriales". ¿Considera que estaba siendo centralista la CEV?
Siempre he dicho que las líneas que hay entre Valencia, Alicante y Castellón son líneas de unión, no de división, pero hay que querer entenderlo así. La gente se ha dado cuenta de eso. Estamos participando todos en este proyecto.
El tiempo dirá si lo hemos hecho bien o mal, pero de momento, en el periodo que llevamos, yo creo que las cosas están cambiando, que hay satisfacción. Esto no es una crítica al periodo anterior, del que yo también soy corresponsable, porque formaba parte de la CEV.
Vicente Lafuente.
¿Veremos con Vicente la Fuente una mayor independencia en la organización empresarial CEV Alicante?
Alicante tiene una característica territorial que no es la provincialidad, es la propia comarcalización, y tiene ciudades importantísimas como Orihuela, Elche, Benidorm, Ibi o Alcoy. Es una organización potente en lo territorial y muy potente en lo empresarial.
Tienen un potencial tremendo y lo están visualizando, la CEV no les tiene que dar ninguna independencia ni nada similar. Ellos también son la CEV y tienen que ver que, dentro de las normas que nos hemos autocreado, tienen la autonomía suficiente como para defender todos los intereses de su provincia.
Entre los argumentos contra Salva Navarro figuraba su mala relación con el entonces presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón. ¿Influyó el exmandatario o su Gobierno en la caída del expresidente de la CEV?
En absoluto. Los que me conocen después de muchas trayectorias empresarias saben que siempre he sido absolutamente independiente de lo político. Representamos solamente a los intereses de las empresas. Todo lo que ha pasado ha sido por una valoración absolutamente empresarial.
No voy a esconder que la relación entre el presidente de la CEV y el presidente de la Generalitat llegó un momento en el que era muy difícil.Y no es bueno que eso se transfiera a las instituciones. Pero Vicente Lafuente no se ha visto influenciado nada más que por las decisiones empresariales de asociaciones y federaciones de la CEV.
"Tengo mi ideología. Debemos defender a la empresa y ser progresistas en lo social. Es perfectamente combinable"
Mazón trató de hacer de Salva Navarro y del Gobierno una misma cosa por la buena relación que se dice que tuvo con Ximo Puig. Por ello es curioso que Mazón celebrara su llegada a la CEV, a quien siempre le hemos considerado de un perfil progresista. ¿Usted se considera una persona progresista?
Yo tengo mi ideología. Siempre he dicho que debemos ser progresistas en lo social, pero que la economía necesita en muchos casos apoyo explícito. Es un binomio entre entre defender a la empresa y ser progresista en lo social. Es perfectamente combinable.
Este martes han presentado el barómetro del bienestar laboral en la Comunitat Valenciana y la vicepresidenta eh de la Generalitat, Susana Camarero, ha dicho que "no hay empresas competitivas con personas agotadas". ¿Comparte usted esta afirmación?
El problema más grande de competitividad que padecen las empresas y la administración es el absentismo laboral. La evolución exponencial del absentismo está haciendo daño a muchísimas empresas.
No podemos caer, como hemos hecho algunas veces, en el mensaje de que la gente no quiere trabajar. Tenemos que analizar por qué está sucediendo esto. Una de las conclusiones sale clarísima de este informe es el bloqueo absoluto de la sanidad pública.
Vicente Lafuente, en su despacho.
Hay gente que a lo mejor está en disposición de hacerse una prueba y le están diciendo que tiene que ir dentro de 3 meses, o que para darle el alta tiene que esperar 20 días. Esos tiempos de espera están provocados por el bloqueo de la sanidad pública y tienen graves consecuencias para las empresas y para las propias administraciones.
La colaboración público-privada a través de las de las mutuas puede ayudar. Tenemos que conseguir reducir esa lacra, y necesitamos también que se involucren los sindicatos, que muchas veces no quieren poner este asunto en la mesa de negociación. La sociedad se lo merece.
¿Qué piensa de la propuesta del Gobierno de ofrecer incentivos fiscales a las empresas a cambio de ese incremento del salario mínimo interprofesional?
En principio no estamos de acuerdo, pero yo creo que es de las pocas veces que ha hecho una propuesta que no ha venido desde la imposición. Nosotros a lo que nos negamos totalmente es a la imposición de cualquier tema por Real Decreto.
En la negociación acabamos llegando a acuerdos sólidos. Si llegamos a acuerdos sólidos, yo creo que son más potentes. Entonces, nosotros todo lo queremos desde el diálogo y desde el debate. Podemos hablar del salario mínimo, podemos hablar de horarios, podemos hablar de muchos temas, pero todo lo que venga desde la imposición es un error.
"Debemos ser conscientes de que si los 500.000 inmigrantes ya están aquí y no los regularizamos, lo que tenemos es economía sumergida"
¿Y de la regularización de 500.000 inmigrantes que residen en España de forma irregular?
Tenemos que analizar la situación. La sociedad española necesita sí o sí de la inmigración; las tasas de natalidad han bajado constantemente y la población, si está aumentando, es porque viene gente de fuera a trabajar, gente que viene a aportar. Además, hay que agradecerles que ocupan puestos de trabajo que la gente nacional muchas veces no quiere.
Lógicamente, eso tiene que venir desde el orden. No puede ser que abran las puertas y te entren de golpe. Tiene que venir desde el orden y hay que ser conscientes también de que si la gente ya está aquí y no la regularizas, pues al final tenemos economía sumergida. Son necesarios, pero no puedes hacer un efecto llamada que puede ser contraproducente, hay que intentar regularizarlo.
Hay que trabajar en esa línea, pero tiene que venir desde el desde el consenso a nivel Congreso. No puede venir de imposiciones por Real Decreto ni puede ni puede venir con una idea completamente electoralista, tiene que venir acompañada de un estudio de sostenibilidad del sistema.
Vicente Lafuente.
Nosotros estamos tenemos un sistema de la educación, de la sanidad, cogido con pinzas. Hay que ver el impacto que puede tener esta regularización porque si esto va a desmontar el sistema, tenemos un problema. Por lo tanto, no pueden ser medidas impulsivas ni electoralistas, sino que tienen que ser medidas trabajadas y a largo plazo.
Además no debe de ser solo responsabilidad de España, tiene que ser responsabilidad de la Unión Europea. Estamos en un mercado eh común europeo en el que estas medidas tienen que estar absolutamente consensuadas.
Por lo tanto, no criminalicemos a la gente que viene porque bastante hace con venir. Intentemos hacerlo todo desde el orden. Intentemos hacer análisis de impacto de de lo que sucedería porque no lo hemos hecho.
"En este momento el empresariado español se siente representado por Antonio Garamendi. Mi impresión es que no va a haber una candidatura alternativa"
¿Cree que Antonio Garamendi va a tener competencia ante una posible reelección o cree que va a ser otra vez presidente de la CEOE?
Si se va a presentar o no, te podrá responder solamente él. En este momento el empresariado español se siente representado por Antonio Garamendi. Mi impresión personal es que no va a haber una candidatura alternativa que se presente y hay que reconocer que verdaderamente Antonio Garamendi ha presidido la CEOE en las legislaturas más difíciles que ha tenido de relación con el Gobierno.
La CEOE al final ha tenido que decir: no me levanto de ninguna mesa, pero no me pidas que que te diga que sí a una negociación en la que no hemos podido estar. Eso lo está valorando el empresariado. Mi impresión es que él se va a presentar y que no va a tener ninguna crítica.
En las últimas semanas apareció el nombre de Gerardo Cuerva. ¿No cree que vaya a optar también a la presidencia?
Eso te lo puede contestar Gerardo Cuerva, yo insisto en que, de momento, el sentir que veo yo es que la gente está contenta con Antonio Garamendi.
¿Respaldará usted a Garamendi?
Llevo muchísimos años con Antonio Garamendi. Creo que la forma de trabajar es la adecuada y si el planteamiento que nos hace es de que se presenta y es mayoritario, pondría a disposición de los órganos de gobierno ese apoyo. No habría ningún problema en apoyarle.