Ferran Torres.

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Ferran Torres, 26 años: "Cuando mis padres me dejaban en la residencia era llorar y llorar. Fue duro pero me hizo madurar"

El jugador del Barça y de la Selección Española habló de su infancia y sus inicios en el fútbol en el pódcast de Jordi Wild.

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La #ferranexperience sigue este martes. Pese a que todavía no se conoce la alineación de España frente a Francia en las semifinales del Mundial 2026, lo más probable es que Ferran Torres no sea titular.

Luis de la Fuente aún guarda su as bajo la manga para intentar imponerse a Les Bleus. Lo cierto es que el jugador valenciano disputó 35 minutos contra Bélgica y apenas 15 contra Portugal, pero su brillante asistencia en este último a Mikel Merino contribuyó al pase de la selección a cuartos.

No importa cuánto tiempo pise el césped ni tampoco el gesto que haga con su melena: él sabe que las redes arderán al instante con vídeos y montajes que suben el ego del tiburón.

Pase lo que pase esta noche, y aunque el futbolista esté más o menos acertado, llegar al punto en el que está no ha sido nada sencillo.

En su infancia hubo episodios que marcarían la personalidad del atacante. En una entrevista para el pódcast de Jordi Wild, confesó cómo fueron sus inicios en el Valencia CF.

"Los domingos por la noche, cuando mis padres me dejaban en la residencia, era llorar, llorar y llorar, porque hasta el viernes o sábado siguiente no los iba a ver", recordó.

Para el jugador, tener a su familia cerca y a la vez tan lejos era "duro". "Al final entras en una burbuja, estás evadido de todo", explicó, pero también se mostró agradecido porque, según indicó, eso le hizo madurar antes de hora, "y gracias a eso soy la persona que soy".

Los padres del joven se divorciaron cuando él apenas tenía 12 o 13 años: "Fue un shock para mí porque, al final, eres bastante pequeño y no sabes cómo afrontarlo".

Su círculo, su representante e incluso el propio Ferran decidieron que ingresaría en la residencia del Valencia CF para vivir y formarse con los otros niños que venían de fuera de la capital.

"Era un caso raro que un chaval de Valencia estuviese en la residencia. Me daba vergüenza decir por qué estaba allí y me inventaba que vivía a 40 minutos de aquí", contó.

Inicios

El futbolista nació en Foios (Valencia) y sus primeros recuerdos están ligados al fútbol, desde que empezó a practicarlo en su colegio a los 6 años.

"Al año siguiente me llamaron para hacer las pruebas en el Valencia CF y, a partir de ahí, hasta que llegué al primer equipo. Siempre me dicen que, de pequeño, le pegaba patadas a todo, intentaba coger y chutar cualquier cosa. Se veía de pequeño que me gustaba el fútbol", relató a Wild.

Por aquel entonces no era del todo consciente de lo que suponía formar parte de la cantera de aquel club: con tan solo 7 años entró en las categorías inferiores del Valencia CF, en lo que, para él, "solo era un juego".

"Iba, pasaba la tarde jugando al fútbol con mis amigos y volvía a casa. Entrenaba dos e incluso tres veces por semana, una hora y media. No es muy serio", detalló.

De niño jugaba al fútbol 7 de lateral, extremo; "era más lateral que extremo y luego delantero". "Después me fui decantando hacia la banda", afirmó.

"Que juegues en una posición u otra depende más de los entrenadores. En partidos de niños de 7, 8 o 9 años corren todos donde va la pelota; ahí no hay posiciones", añadió entre risas.

Tampoco era algo que concebía como algo demasiado serio, ya que jamás imaginó que acabaría siendo jugador de Primera División.

Un verano, su vida daría un giro de 180 grados. Enfermó y creció, de golpe, nada más y nada menos que 12 centímetros: "En la pretemporada lo pasé muy mal porque estaba súper descoordinado. No sabía correr, no sabía controlar el balón... nada".

Fue cuando empezó a adaptarse a su nueva altura y a recuperar la coordinación cuando comenzó a despuntar "a tope", a marcar muchos goles y a dar muchas asistencias. Pero antes, como reconoció, no era de los que más destacaba.

"Empiezo a subir con categorías superiores hasta que, con 15 o 16 años, empecé a entrenar con el filial e incluso a debutar. Me fui al Mundial Sub-17 con España, en el que quedamos subcampeones, y ya volví y fui directamente al primer equipo", señaló.