Joan Baldoví, en su escaño de Les Corts.
Compromís, reticente a concurrir junto al PSPV-PSOE en una lista única de la izquierda para el Senado
La coalición considera que caería en una contradicción si lo hiciera, dado que para el Congreso busca aglutinar a la izquierda alternativa al PSOE.
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Compromís no termina de ver clara la propuesta del PSPV-PSOE de concurrir en una lista conjunta al Senado para concentrar el voto de la izquierda y evitar que la derecha se haga con el control de la Cámara Alta.
La fórmula, que permitiría a las fuerzas progresistas sumar apoyos en una misma candidatura, ha generado un fuerte debate interno en la coalición valencianista. Por un lado, porque no quieren diluir su marca. Por otro, porque temen que este movimiento traslade una intención contradictoria al electorado.
No en vano, explican a este diario la dificultad que supondría explicarle al votante que para el Congreso buscan construir un frente amplio valenciano alternativo al PSOE mientras para el Senado confluirían con los socialistas en una lista única.
Sobre la mesa, conviene apuntar, hay dos posibilidades. La primera pasa por que cada partido limite el número de candidatos que presenta en las distintas papeletas. Así, por ejemplo, el PSOE podría pactar incorporar en su papeleta únicamente a dos aspirantes y Compromís a uno, de manera que el electorado pudiera repartir sus votos entre ambas formaciones.
Sin embargo, esta fórmula presenta ciertas dificultades, ya que obligaría a los ciudadanos a marcar sus opciones en varias papeletas. Esto podría generar confusión en el votante y es muy probable que se perdieran votos por el camino.
La segunda alternativa, considerada entre los socialistas como la más razonable desde el punto de vista práctico, consistiría en que se presenten como coalición.
De este modo, los candidatos de las distintas fuerzas compartirían una misma papeleta y el votante únicamente tendría que marcar a los candidatos presentes en la lista unitaria. Esta fórmula facilitaría el sufragio y permitiría concentrar el voto progresista sin obligar al electorado a elegir entre distintas candidaturas.
Pese a ello, en Compromís son prácticamente partidarios de descartar esta lista unitaria. La coalición considera contradictorio impulsar un frente amplio valenciano como alternativa de izquierdas al PSOE para el Congreso y, al mismo tiempo, presentarse junto a los socialistas en una candidatura conjunta a la Cámara Alta.
Las fuentes consultadas por este diario, advierten que situar a tres candidatos de distintas formaciones en una misma papeleta, sin diferenciación entre partidos, supondría "renunciar a una alternativa al PSOE".
Además, temen que esa imagen de unidad electoral "pudiera terminar propiciando una mayor concentración del voto" en el PSPV-PSOE en la votación para la Cámara Baja.
Por lo pronto, la opción que genera más simpatías en el seno de Compromís es la segunda, limitar el número de candidatos de cada formación. Pero aún así en la coalición nadie está convencido de explorar lo que, consideran, un "experimento".
"La piscina no está llena. No está claro…", resumen las mismas fuentes, que admiten que las reservas son generalizadas en las tres patas de la UTE electoral que componen Més, Iniciativa y Verds.
Antes del viernes
La cuestión deberá resolverse antes de este viernes 16 de octubre, cuando concluye el plazo para registrar las coaliciones electorales. El calendario obliga así a acelerar unas conversaciones que se abordarán este jueves en las ejecutivas de Compromís.
Por lo pronto, en la coalición están centrados en desbloquear las negociaciones con Esquerra Unida para que accedan a no presentar candidatura propia y se integren en sus listas bajo su marca. Una pretensión que en el partido de Rosa Pérez Garijo no están dispuestos a aceptar.
Creen que hacerlo diluiría su identidad y relegaría al resto de formaciones a un papel secundario. "No puede estar su marca únicamente", aseveraban este martes de forma tajante a EL ESPAÑOL.
Un pulso que ha obligado a todas las partes implicadas a volcarse en las reuniones a varias bandas. Más aún teniendo en cuenta el margen con el que cuentan para llegar a un entente: algo más de 24 horas.
Tras desbloquear esta discusión, será el turno de abordar el reparto de cuotas en las listas y, especialmente, quién encabeza la circunscripción de Valencia al Congreso.
En último lugar se abordará cómo concurrir al Senado. Un orden de negociaciones que demuestra, a su vez, el poco entusiasmo que existe en la coalición por explorar la vía que pretenden los socialistas.