Àgueda Micó y Alberto Ibáñez.
El adelanto de Sánchez precipita las negociaciones en Compromís: pugna entre Més e Iniciativa por el 1 por Valencia
La coalición descarta integrarse en Frente Amplio: quiere su nombre en la papeleta e integrar a miembros de Podemos y EU en sus listas.
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El adelanto de las elecciones generales anunciado por Pedro Sánchez para el 29 de noviembre, aunque barruntado desde hacía días, ha pillado a pie cambiado a los partidos y les ha forzado a engrasar a contrarreloj su maquinaria electoral.
En apenas unos días las formaciones deberán definir sus listas y posibles alianzas. En el caso de Compromís, una de las principales incógnitas es quién encabezará la candidatura al Congreso en la circunscripción de Valencia: si la diputada Àgueda Micó (Més) o el diputado Alberto Ibáñez (Iniciativa).
El partido de Ibáñez defiende que el cabeza de lista debe ser designado por ellos, dado que Més ya cuenta con Joan Baldoví como candidato a la Generalitat y, por tanto, encabezará la lista a Les Corts.
La formación mayoritaria, a la que pertenece Micó, sin embargo, rechaza que ese puesto pueda resolverse mediante un reparto de cuotas entre las distintas patas que integran Compromís. Y defienden, por contra, que deben realizarse unas primarias para elegir al número 1 por Valencia.
En este sentido, argumentan que Iniciativa ya ha situado a tres referentes del partido como candidatos a las alcaldías de las grandes ciudades de la Comunitat Valenciana: Mónica Oltra será la candidata de Compromís a la alcaldía de València, mientras Rafa Mas lo será en Alicante y Esther Díez en Elche.
Una disputa, en cualquier caso, deberá resolverse más pronto que tarde, puesto que el calendario no da ningún tipo de tregua: el plazo para registrar candidaturas, siempre que el decreto de convocatoria electoral se publicara este martes 6 de octubre en el BOE, comenzaría el 21 de octubre.
El último día para presentar las listas ante las juntas electorales coincidiría con el 26 de octubre. Lo que significa que las tres patas que componen la coalición deberán llegar a esa cita con sus equilibrios internos resueltos.
En este contexto, la coalición ha convocado una ejecutiva extraordinaria que se celebrará este martes a las 17:30 horas para tratar de llegar a un acuerdo.
"Marca valenciana"
De forma paralela, y a diferencia de lo que ocurrió en 2023, Compromís sí tiene claro esta vez que no quiere acudir a las urnas bajo el paraguas de ninguna marca estatal. La coalición quiere concurrir a las generales con marca propia y no integrarse en el Frente Amplio impulsado por Sumar.
Su portavoz en Les Corts Valencianes, Joan Baldoví, fue claro este lunes al exponer negro sobre blanco que la coalición quiere una "marca que sea valenciana al 100%" y aparecer en la papeleta del 29-N con su nombre propio: Compromís.
Si bien fuentes del partido consultadas por EL ESPAÑOL no descartan que pudiera aparecer "un apellido", la idea que maneja la UTE electoral que integran Més, Iniciativa y Els Verds es que este tan solo haga referencia a movimientos sociales.
Pero que en ningún caso referencias a otros partidos o plataformas que pudieran hacer que su identidad quedara diluida en la papeleta que los ciudadanos depositen en las urnas en apenas dos meses.
Ahora bien, la coalición no cierra la puerta a incorporar referentes deotras fuerzas en su proyecto, pues según el propio Baldoví la voluntad de Compromís es "ser generosos" y buscar una candidatura que permita que las distintas sensibilidades de la izquierda valenciana puedan tener cabida.
La fórmula que se plantean, según las mismas fuentes, pasa por que representantes de Podemos y Esquerra Unida en la Comunitat Valenciana puedan integrarse en sus listas.
"Compromís ya es un frente amplio, no nos caben cosas de última hora, ni coaliciones rápidas. Y sí que vamos a ser generosos porque queremos que haya una única papeleta de izquierdas", explican a EL ESPAÑOL.
El adelanto electoral convierte así la negociación en una carrera contrarreloj. Compromís quiere preservar su propia marca, abrir sus listas a Podemos y EU y evitar una nueva coalición estatal en el territorio. Pero el conflicto latente está en cómo se reparten los primeros puestos que tendrían asegurado un escaño en el Congreso a pesar de acudir solos a las urnas.