Cecopi celebrado la tarde de la dana. EE

Cecopi celebrado la tarde de la dana. EE

Valencia

Los técnicos de la Generalitat y la CHJ también chocan ante la jueza sobre quién debió avisar del riesgo del Poyo

Las declaraciones de Emergencias y Confederación del último año evidencian que ambos daban por hecho que estaban informando de la gravedad.

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El último año de declaraciones ante la jueza de la dana ha dejado un previsible y relevante choque entre técnicos de Emergencias y de la Confederación Hidrográfica del Júcar sobre quién debió avisar del riesgo que suponía la progresiva subida de caudal en el barranco del Poyo -aquel que provocó la gran mayoría de las 230 muertes-.

Mientras los de la Generalitat han asegurado a la magistrada que la CHJ tenía la obligación, no sólo de aportar la información, sino de interpretar los datos en el Cecopi, los técnicos del organismo de cuenca dicen lo contrario: que el Centro de Coordinación de Emergencias tenía toda la información y, por tanto, su trabajo era prever el riesgo.

"Dimos por hecho" ha sido, seguramente, la frase más repetida para explicar que creían que alguien estaría mirando todos los datos de los caudales para reaccionar a lo que estaba por venir.

Fue justo en mayo del año pasado cuando fueron a declarar como testigos varios trabajadores que se ubicaban en la sala de control del Centro de Coordinación de Emergencias. Se trataba de personas que ocupaban diversos puestos y cuyo superior jerárquico es el subdirector general de Emergencias, Jorge Suárez. Se encontraban a pocos metros de la sala en la que se celebró el Cecopi desde las 17.00 horas.

Coincidieron básicamente en dos grandes aspectos: de un lado, en que la entonces consellera de Interior Salomé Pradas ostentaba el mando único de la emergencia y sobre ella recaían todas las decisiones al ser la directora del plan.

De otro, que la CHJ cuenta con un comité permanente que tiene que ofrecer la información y la explicación de las consecuencias de los caudales. "La obligación del análisis de los caudales pertenece a la CHJ. Las competencias son de la ella, no se asumen por la Generalitat cuando hay declarada la situación 2 de emergencia", afirmaron algunos técnicos.

En este punto entra el famoso correo de la CHJ de las 18:43. Era aquel que alertaba sobre la brutal subida del Poyo en el que hacía constar que el caudal ya alcanzaba los 1.686 m3/s. Pero hasta entonces, la subida -lógicamente- fue progresiva y no hubo correos previos sobre esa tendencia. Se iba actualizando el SAIH.

Todos los técnicos de Emergencias señalaron que al estar la CHJ presente en el Cecopi dieron por hecho que se encargarían de alertar.

Cabe recordar que en el momento de llegada del mail, el Cecopi se encontraba desconectado de manera telemática (así permaneció entre las 18.00 y las 19.00 aproximadamente), aunque nadie habló tampoco antes de la desconexión del incremento progresivo del caudal del Poyo.

La magistrada ha sostenido durante todo este tiempo en sus autos que la Generalitat tenía sobrada información la tarde la dana para tomar las medidas de protección a la población -desde la de la Confederación, con los datos actualizados del SAIH, hasta las llamadas del 112 con rescates e inundaciones-. Una tesis a la que los técnicos de la CHJ también se han acogido estas últimas semanas.

En el Cecopi estuvieron conectados hasta siete miembros del organismo aquella tarde. Uno de los testimonios más importantes fue, no solo el de su presidente, Miguel Polo, sino el de la comisaria de aguas, Cristina Solà (de la cual también dependen los agentes medioambientales o policías del agua).

Los representantes de la CHJ, explicó, estaban al principio centrados en la presa de Forata porque -argumentó- era la única información que dependía de ellos exclusivamente y que el Cecopi no podía obtener de otra manera. Además, existía un riesgo importante para la población.

La Fiscalía aprieta con el silencio

La Fiscalía le insistió mucho en dos puntos: las dos horas de silencio en los mails de aviso sobre la crecida del caudal del Poyo -no enviaron correos entre las 16:13 y las 18:43 horas a pesar de que se superaban los umbrales en los que la CHJ tenía la obligación de avisar por esa vía- y por qué nadie manifestó en el Cecopi los datos que estaban apareciendo en el SAIH.

La Confederación no ha podido dar todavía explicaciones concretas al respecto. "A las 18:43 estábamos desconectados y no pudimos poner de manifiesto el correo", han insistido Polo y los técnicos durante todos estos meses. Sin embargo, tampoco lo hicieron en la reconexión a las 19:00 como han reconocido todos. "Cuando se reanuda, el mail ya estaba mandado y se habla de que la situación está mal en toda la provincia de Valencia", afirmó la comisaria de aguas.

El fiscal le recordó que antes de esa desconexión la subida del Poyo ya era progresiva. "Entendíamos que ellos (Emergencias) eran conocedores de esos datos, era una información que creíamos que ya les constaba a todos los presentes en el Cecopi", respondió.

"¿Y que valoración hicieron de esos datos que recogían los puntos del SAIH?", le cuestionó la Fiscalía. "Que la situación era muy extraordinaria, una avenida así no la habíamos vivido", expuso. "¿No analizaron con más profundidad lo que podía representar?", insistió el fiscal.

"Bueno, nosotros manejamos, y está a disposición de todos, la cartografía. El Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables. Están los mapas de peligrosidad que representan cuál es la extensión de la zona de inundación, las velocidades y los escalados para los diferentes caudales. Y estábamos hablando que para la cartografía de ese momento nos situábamos en caudales superiores a 500 años de periodo de retorno. Por eso, la valoración de las progresiones es que estamos en una situación extraordinaria, no era una pequeña crecida que estaba teniendo lugar", afirmó.

"Daba por hecho"

"¿Y esa valoración se transmite a miembros del Cecopi?", le volvió a preguntar la Fiscalía. "Se transmite que la situación era extraordinaria, pero de eso se habla en el seno del Cecopi. Se habla del envío de mensajes a la población desde bastante inicio y de utilizar el Es-Alert, precisamente porque era una situación que había que prevenir", indicó.

"¿Usted duda en algún momento de que Emergencias de la Generalitat no fuera capaz de analizar, con los datos que había, cuál podía ser la situación?", le cuestionó el letrado Manolo Mata. "No, yo en ese momento no lo dudaba. Yo daba por hecho que ellos estaban haciendo el seguimiento. De los caudales, de toda la información que les llegaba, los mapas es algo que estaban en abierto. Estaban accesibles. Yo daba por hecho que ellos estaban con esa información y eran conscientes de todo, y que la estaban haciendo el seguimiento", apuntó.

En un sentido muy similar se manifestó la operadora del SAIH que envió el correo de las 18:43. Estaban "confiados", comentó, en que "todo el mundo" estaba avisado del crecimiento de caudal del Poyo. "Esos datos los puede ver cualquiera", apuntó, y no llamaron para avisar porque el protocolo no lo establece. Nadie vio aquel mail en el Cecopi.