El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y el portavoz de Vox, José María Llanos. José Cuéllar / Corts
Llorca pacta sus Presupuestos con Vox: tendrán "prioridad nacional" a través del "arraigo" y una rebaja en la renta
El presidente de la Generalitat acuerda las cuentas tras meses de negociaciones sobre la bajada de impuestos. La ley de Acompañamiento se retrasa.
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Se trataba de un acuerdo cantado pero que finalmente ha llegado. El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha alcanzado un pacto con Vox para sacar adelante los Presupuestos de 2026 a finales de julio.
El anuncio se daba por hecho esta semana, pero quedaba por ver el cómo. La posición de fuerza en la comunicación ha sido de Vox, que este martes trasladó el acuerdo y enumeró las cesiones del PP. Entre ellas, la de una rebaja de impuestos y la llamada "prioridad nacional" -que los españoles vayan primero en el acceso a las ayudas y prestaciones públicas-.
Ahora falta por ver cómo se traduce en la práctica en las cuentas, ya que el PP lo circunscribe al concepto de arraigo.
Como avanzó EL ESPAÑOL, Pérez Llorca tenía los presupuestos encarrilados y prácticamente ultimados desde hace semanas. Las conversaciones, de hecho, se han extendido durante varios meses. El presidente de la Generalitat ha pilotado en primera persona las discretas negociaciones con la secretaria general adjunta de este partido, Montse Lluis.
El pacto estaba casi atado en abril a falta de algunas cuestiones. Pero las conversaciones sufrieron un frenazo coincidiendo con el debate sobre la "prioridad nacional" aupado por Vox tras los acuerdos de Gobierno con el PP en Extremadura y Aragón y en plena campaña de las elecciones andaluzas.
Pasados estos comicios, ya parecía el momento propicio para retomar el asunto. El presidente de la Generalitat ha cerrado los flecos que quedaban y el pacto ha salido adelante.
El anuncio, como también publicó este periódico, lo realizó Vox. Fue su portavoz parlamentario, José María Llanos, quien lo comunicó en Les Corts tras la Junta de Portavoces, donde se ordenó el calendario de tramitación de las cuentas.
Anuncio de perfil bajo
Resulta llamativo que no lo haya hecho nadie de la dirección nacional como con otros acuerdos territoriales. Un anuncio a bombo y platillo en mitad del actual contexto, con todo el foco mediático puesto en la investigación a José Luis Rodríguez Zapatero, parece claro que no convenía ni al PP ni a Vox, quienes han optado por una comunicación de perfil bajo.
Tampoco ha habido nada por escrito, al igual que ocurrió en la investidura de Pérez Llorca. Ni foto, ni documento y ni siquiera una convocatoria específica a los medios de comunicación. Sólo compromisos verbales que deberán tener su traslación ahora en el proyecto de Presupuestos.
La retórica domina en este tipo de comunicaciones. Vox habló este martes de "prioridad nacional", aunque a su vez dijo que cumplirá la ley. Realmente, es algo similar a lo que ha sostenido el propio Pérez Llorca hasta la fecha en su juego de equilibrios discursivos con los que fueran sus socios. Él evita usar el concepto de Vox en público y se ha desmarcado en la aplicación real de esa "prioridad nacional".
"Mientras esté una ley en vigor, nos guste o no nos guste, esta administración va a ser ejemplar", dijo recientemente en una intervención en Les Corts en la que insistió en el concepto de arraigo sin mencionarlo explícitamente.
La realidad es que la traslación de la "prioridad nacional" a los presupuestos resulta muy complicada. Ni puede haber una partida específica que lo regule ni tiene un encaje legal claro en general, pues para aplicarla habría que modificar primero la Ley de Extranjería con mayoría absoluta en el Congreso. De ahí que ambas formaciones hablen del cumplimiento de la ley.
Llanos sí hizo hincapié en "medidas para combatir la inmigración ilegal, masiva y descontrolada y el fraude en el acceso a ayudas públicas", entre ellas la creación de un servicio específico de control del fraude padronal y la sobreocupación de viviendas. También se exigirá al Gobierno Central la inmediata adaptación en España del Reglamento Europeo de Retornos.
El escollo de la bajada de impuestos
Otro eje del acuerdo entre Pérez Llorca y Vox es el de la "rebaja de la presión fiscal". Llanos habló de bajadas a través del IRPF y "recortes del gasto considerado innecesario o ideológico". Se favorecerán, comentó, nuevos tijeretazos a patronal y sindicatos.
La bajada de impuestos ha sido, paradójicamente, un escollo superior al de la "prioridad nacional" durante las negociaciones, según ha podido saber este periódico. Vox quería más rebajas en determinados impuestos, pero la situación financiera de la Generalitat tampoco lo hace tan fácil.
Así que el acuerdo ha consistido en lo que Pérez Llorca expresó este martes como "una bajada considerable de la Renta" -es decir, del IRPF- que todavía no ha querido cuantificar y que se conocerá en los próximos días.
En cuanto a la vivienda, Vox indicó que impulsarán "un paquete de medidas orientado a eliminar trabas burocráticas y facilitar el acceso a la vivienda a jóvenes y familias valencianas".
Tramitación y Acompañamiento
Los Presupuestos se presentarán el viernes después de ser aprobados por el pleno del Consell. Comenzarán su tramitación en Les Corts ese mismo día y está previsto que se aprueben el 21 y 22 de julio.
Lo que no llegará al mismo tiempo al Parlamento autonómico será la ley de Medidas Fiscales o conocida como ley de Acompañamiento, como ha informado EL ESPAÑOL. Ésta tiene que pasar por varios trámites que alargarán su registro. Por el momento no hay fecha para que entre en Les Corts y hay dudas sobre que finalmente se pueda aprobar junto a Presupuestos.
Unas cuentas electorales
En todo caso, la luz verde a las cuentas es un tanto buscado de Pérez Llorca. Con ello consolida su liderazgo tanto en materia de gestión como de cara a Génova, que ya lo señala como candidato en 2027 pero todavía no ha hecho oficial la celebración del congreso regional que lo tiene que ratificar y que apunta a otoño.
Además, le permite demostrar cierta estabilidad con Vox. La relación con esta formación es realmente buena pese a la presión que ejercen hacia un Ejecutivo del que no forman parte y al que fuerzan a hacer importantes cesiones.
Igualmente, le facilita el mensaje de contraponerse a Pedro Sánchez, que lleva tres años sin presentar Presupuestos Generales del Estado.
La 'cara B' del logro del presidente de la Generalitat es que se trata de un presupuesto mucho más político y electoral que real. Su ejecución será muy reducida.