Coches arrasados por la dana de Valencia de octubre de 2024. EFE

Coches arrasados por la dana de Valencia de octubre de 2024. EFE

Valencia

La Policía sospecha que un narco de Valencia cobró una indemnización fraudulenta de la dana por su Lamborghini

Un informe presentado al juzgado encargado de la causa de 'Spider' expone los vehículos de la trama del Puerto procedentes del blanqueo.

Más información: Los narcoestibadores de la trama 'Spider' supieron que iban a detenerles: uno de los líderes borró sus mensajes

Valencia
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El último informe presentado por la Policía al juzgado de Instrucción número 15 de Valencia, encargado de la Operación Spider sobre narcotráfico a gran escala, relata un episodio relacionado con los vehículos intervenidos a los presuntos líderes de la trama que estaba asentada en el Puerto de Valencia.

Uno de estos coches pertenecía a Iván T., uno de los principales cabecillas de la red. Se trataba de un Lamborghini Huracán que fue intervenido en el domicilio que el acusado -todavía en prisión provisional desde el pasado septiembre- tenía en Ibiza.

La investigación apunta a que tanto este vehículo como otros de alta gama pertenecientes a los miembros de la trama procedían del blanqueo de capitales. Es decir, del dinero de origen ilícito proveniente de las operaciones de narcotráfico que era destinado a inversiones o adquisición de bienes.

En su informe, la Policía destaca que se tienen indicios fundados de que el Lamborghini de Iván T. fue objeto de indemnización por haber sido afectado por la dana de Valencia de octubre de 2024 de manera fraudulenta. El motivo de la sospecha es que no fue dado de baja posteriormente en la Dirección General de Tráfico.

El juez que dirige la causa ya expuso en su histórico auto de 1.600 páginas esta operativa de blanqueo. Los considerados líderes de la red de narcotráfico hacen uso y disfrute de vehículos de alta gama, la mayoría de ellos importados.

Este extremo, recordaba, es habitual en estos tipos delictivos, pues son bienes de alto valor económico que permiten introducir grandes sumas de capital ilícito en una sola operación y son fácilmente transmisibles, lo que favorece la movilidad del activo.

A su vez, la importación de coches a España de otros países es un añadido a la hora de blanquear fondos ilícitos, pues muchas veces aparecen empresas intermediarias que facilitan estas transacciones que no verifican de forma exhaustiva el origen de los fondos entregados o que incluso aceptan pagos en efectivo.

Si bien la compra de vehículos con fondos cuyo origen es delictivo supone una fase del agotamiento del delito de tráfico de drogas, las conductas posteriores a esa adquisición, como la venta de esos vehículos o los cambios de titularidad con ánimo falsario, sí que supondrían una integración y conversión de esos fondos en dinero legítimo. Por ende, razonaba el juez, los acusados estarían participando en una fase del delito de blanqueo de capitales.

Algunos de los líderes de la red habrían utilizado, además, la figura de los testaferros -la mayoría amigos o familiares- para introducir fondos de origen delictivo en el circuito legal a través de la compra de vehículos.

La Policía dedica sus últimos informes a enumerar todas estas operaciones. Los vehículos de alta gama intervenidos a la presunta trama fueron numerosos: Lamborghini, Porsche, Hummer, Audi, BMW, Land Rover, Jeep, Mercedes... Algunos de ellos han pasado a ser usados de manera provisional por agentes tras recibir la autorización para ello por parte del juzgado.

Los análisis y peritajes apuntan a que son instrumentos del delito o ganancias del mismo y que su verdadera titularidad está en algunos casos "claramente enmascarada" por diferentes motivos, señala la Policía.

El principal es la intención de los acusados de ocultar su patrimonio. Se trata de algo habitual en este tipo de delincuencia. Se ocultan los bienes y se ponen a nombre de otras personas para intentar que no sean decomisados en caso de detención o investigación.

Aquí aparece como común la figura del testaferro. Son conocidos o familiares cercanos. Los bienes están titulados por ellos y en diversos registros domiciliarios cuando esta operación estalló se encontraron importantes cantidades de dinero en efectivo.

Ocurrió, por ejemplo, en el caso del testaferro de otro de los cabecillas principales de la red, Borja M. En su casa aparecieron más de 100.000 euros en efectivo. O en el caso de otro acusado. En el domicilio de su madre y su hermana fueron localizados 56.900 euros fraccionados en billetes ocultos en la campana extractora de la cocina.

No sólo se usaban personas. También empresas pantalla que solían utilizarse para realizar inversiones y que, ya de paso, eran titulares de vehículos.

La Policía no constata únicamente en sus informes a quién pertenecían en realidad estos coches. Incide igualmente en cómo fueron usados por los propios miembros de la red de narcotráfico para la comisión de los supuestos delitos. En ellos se desplazaban a las reuniones preparatorias para las entradas de cocaína al Puerto de Valencia, en las cuales se organizaban las operaciones de extracción. Por ello son calificados como "instrumentos del delito".

El blanqueo de capitales es una de las derivadas más complejas de esta investigación. El juez ha abierto una pieza separada al margen de la relativa a la organización criminal para tratar de determinar todo el recorrido del dinero procedente de las operaciones de narcotráfico.