Imagen de archivo de un perro. EE
Ya ha entrado en vigor: la Ley de Bienestar Animal contempla multas de hasta 50.000€ por no poner microchip a tu perro
En la Comunitat Valenciana, la identificación de animales de compañía es obligatoria desde 1996 a través de ese sistema.
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La llegada de un cachorro a casa siempre implica cambios y responsabilidades. De todas ellas, si hay algo que tienen que hacer sin falta los dueños es acudir al veterinario para comprobar el estado de salud del animal y realizar su identificación oficial.
Sin embargo, no todos los dueños lo llevan a cabo, especialmente en zonas rurales o pequeños pueblos y aldeas, donde muchos perros y gatos notienen microchip y están sin identificar.
Para evitar que esta situación influya en el abandono de animales y no se pueda localizar a los dueños, la Ley de Bienestar Animal fija prohibiciones y sanciones para aquellos que no cumplan con la normativa e identifiquen a sus mascotas.
El artículo 26 de esta normativa establece que todos los dueños deben identificar a sus mascotas mediante microchip. Además, cabe destacar que el incumplimiento de estas obligaciones no es algo menor.
La ley considera la falta de identificación como una infracción grave, tal y como recoge el artículo 74. Las sanciones asociadas a este tipo de infracción pueden ser muy elevadas, con multas que van desde los 10.001 hasta los 50.000 euros, según lo estipulado en el artículo 76.
Para evitar este tipo de sanciones, lo más recomendable es acudir a un centro veterinario autorizado, donde se realizará correctamente la implantación del microchip.
Además, el veterinario se encargará de registrar los datos del animal y del propietario en el registro de animales de compañía de la comunidad autónoma correspondiente.
Reglamento valenciano
En la Comunitat Valenciana, la identificación de animales de compañía es obligatoria desde 1996 para perros mediante microchip. Se trata de un procedimiento exclusivo de veterinarios colegiados, garantizando condiciones higiénicas y sanitarias adecuadas.
La Ley 2/2023, de 13 de marzo, de Protección, Bienestar y Tenencia de animales de compañía extendió esta obligación a gatos y hurones, integrándola en el Registro Informático Valenciano de Identificación Animal (RIVIA), un sistema supramunicipal abierto a entidades y administraciones para facilitar la protección animal.
Tras la aprobación, los datos del sistema revelan un aumento notable en identificaciones —56% en gatos y 23% en hurones entre 2023 y 2024—, aunque los veterinarios insisten en que aún queda camino por recorrer para una tenencia responsable.