Un chico con un perro en un supermercado.
Ya en vigor: nuevas multas de hasta 10.000 euros por soltar al perro en la calle o dejarlo atado mientras se hacen recados
En Valencia, además, se obliga a los dueños a llevar a los animales identificados y con correa o cadena.
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Un gesto tan cotidiano como llevar suelto al perro en una zona pública o dejarlo atado a las puertas de un comercio mientras se hacen recados puede acarrear una importante multa económica.
En concreto, los dueños de perros que incumplan la norma se exponen a sanciones de entre 500 y 1.000 euros.
Esta sanción está contemplada en la Ley de Bienestar Animal. Concretamente lo explica así el artículo 27. Cada territorio también aplica su norma. Por ejemplo, en Valencia los perros deben ir con correa.
El texto subraya la prohibición de mantener a los animales "atados o deambulando por espacios públicos sin la supervisión presencial por parte de la persona responsable de su cuidado y comportamiento".
Así, este artículo obliga a los dueños de los perros a supervisarlos de manera presencial, teniéndolos siempre a la vista.
El objetivo: velar por el bienestar animal. Esto incluye el poder actuar rápidamente en caso de ser necesario, bien sea por cualquier incidente o pelea con otro perro, así como prevenir golpes de calor o ansiedad en los animales.
En caso de no cumplir con esta normativa, el dueño del perro se expone a multas de entre 500 y 1.000 euros, en función de las características del caso en concreto.
Los detalles de las sanciones vienen recogidos en el artículo 76, y las tipifica entre infracciones leves y otras más graves dependiendo de la situación.
Por ejemplo, una infracción leve sería dejar al perro suelto o atado y el animal no ha provocado ningún tipo de incidente con otros animales o personas.
En caso de haber puesto en peligro a alguien o haber dado pie a cualquier situación de tensión, la multa podría ascender hasta los 10.000 euros en caso de haber provocado un daño muy grave.
Además de esta Ley de Bienestar Animal, cada territorio posee una normativa concreta. En Valencia, esta requiere que el perro vaya siempre con correa o cadena y esté identificado.
En caso de que el animal tenga antecedentes o una peligrosidad previsible, también se requiere de un bozal en determinadas situaciones.
Cabe destacar, además, que estas no son las únicas sanciones que se contemplan relacionadas con el cuidado de los animales.
También existen otras relacionadas con el transporte de animales, por dejarlos solos en las terrazas de los pisos y por incumplir las normas en caso de tener un perro de raza potencialmente peligrosa.