Urgencias del Hospital General de Valencia. EE
El drama de la mujer que murió "abandonada" 36 horas en Urgencias: una "madraza" que cuidaba a la suya de 99 años
El Gobierno valenciano indemniza a la familia con 225.000 euros por negligencia médica.
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La Generalitat Valenciana ha indemnizado con 225.000 euros a la familia de una mujer de 69 años que falleció por una negligencia médica en el Hospital General de Valencia.
La paciente, cuyo nombre la familia prefiere no desvelar, tenía 69 años cuando acudió a Urgencias en mayo de 2025 por un fuerte dolor en la barriga.
Le diagnosticaron una pancreatitis aguda, una enfermedad que se cura con tratamiento. Sin embargo, ya no salió del hospital. Murió tras estar "abandonada" en un box del servicio de urgencias durante 36 horas. Sin que nadie la atendiera ni le administrara ningún fármaco.
Así lo relata a EL ESPAÑOL la abogada del caso, Ica Aznar, de Bruna Abogados, que afirma que el acuerdo con la aseguradora del hospital se ha alcanzado en pocos meses debido a la contundencia del caso.
El pesar de la familia, según afirma, es no haber podido acompañarla en sus últimos momentos. La mujer, que residía en Valencia, estaba casada y tenía dos hijos. También nietos. "Era una madraza", destacan quienes la conocían.
En este sentido, era la cuidadora de su madre, de 99 años de edad, con quien pasaba los días, sacándola a pasear y compartiendo tiempo juntas.
"Nadie suele preguntar cómo era ella. Hablamos de los hechos y de la negligencia médica, pero detrás hay una historia de vida", reflexiona la letrada.
Al respecto, asegura que la víctima no presentaba ningún problema de salud, más allá del que le llevó al hospital. "Era una persona que no tenía que haber fallecido. Fue al hospital por un dolor de barriga y no volvió", lamenta.
Los hechos
En mayo de 2025, la mujer acudió al Hospital General Universitario de Valencia por dolor abdominal, vómitos de horas de evolución, y sensación de hinchazón abdominal.
A su llegada a Urgencias se le realizó una exploración y diversas pruebas médicas, entre ellas una ecografía abdominal, cuyos hallazgos fueron de vesícula poco distendida con litiasis, de paredes finas sin dilatación de la vía biliar.
Posteriormente, se contactó con cirugía general y digestiva para valoración, y se diagnosticó pancreatitis aguda biliar, por lo que procedió a su inmediato ingreso en hospitalización.
Según figura en los informes médicos, no existían camas en hospitalización ni sala de tratamiento libres para poder trasladar a la paciente, por lo que permaneció en el box de urgencias a la espera de tratamiento, según denunció la asociación del Defensor del Paciente y avanzó El País.
Estuvo allí desde la 00:12 horas del día de su ingreso hasta las 07:32 horas del día siguiente, cuando se firmó su fallecimiento.
Sus hijos permanecieron en la sala de espera de Urgencias hasta que tuvieron que ir a trabajar por la mañana. Después de sus jornadas, regresaron y, cuando preguntaban por ella, la respuesta que les daban era que "estuvieran tranquilos, que esperaran".
En ese tiempo, unas 36 horas, no consta un registro de constantes, ni analíticas ni exploración alguna más que la de su entrada en el hospital.
Cuando se percataron del fallecimiento ya era tarde, y no se pudo hacer nada para reanimar a la paciente y evitar su muerte.
La pancreatitis grave requiere vigilancia estrecha y tratamiento intensivo, ya que su evolución rápida puede poner en riesgo la vida del paciente.
La paciente, según estas fuentes, tenía altas esperanzas y expectativas de curación.
El acuerdo se alcanzó en el marco de un procedimiento administrativo, una vez interpuesta la reclamación patrimonial contra la sanidad pública.
Solicitaron que se indemnizara a la familia de la paciente fallecida por los daños y perjuicios sufridos por la negligencia médica cometida.
La abogada de la familia afirma que lo único que buscan es que este tipo de errores no vuelvan a suceder. En su opinión fue un caso claro de descoordinación entre dos servicios del centro médico.
Desde la asociación consideraron que "estas actuaciones médicas son fácilmente evitables, pues se trata de prestar un mínimo de atención en el estado de los pacientes que se encuentran dentro de las instalaciones del hospital".
"No es de ninguna manera aceptable que la paciente permaneciera un día y medio en un box de urgencias sin que ningún médico, facultativo, enfermera o trabajador sanitario de cualquier tipo ni siquiera se acercara a esta paciente", añadieron.