El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Rober Solsona / EP
Los apurados plazos de Llorca para negociar Presupuestos con Vox abren la opción de pactar directamente los de 2027
El acuerdo de las últimas cuentas de la legislatura habría de llegar en abril para aprobarlas antes del verano. Posponerlo a septiembre complica la luz verde.
Más información: Llorca buscará una oportunidad en el calendario electoral para pactar presupuestos y mantener su 'oasis valenciano' con Vox
Los plazos aprietan para aprobar los últimos presupuestos de la legislatura. El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, siempre ha dejado claro que quería intentar tener nuevas cuentas con el apoyo de Vox. Pero la cuestión es hasta cuándo se puede considerar que es la 'fecha límite'.
La prioridad, evidentemente, es sacar adelante las de 2026 en el actual periodo de sesiones de Les Corts, que abarca hasta verano. Si se fijara como referencia el mes de julio, el pacto debería cerrarse, como máximo, en abril o comienzos de mayo para comenzar la tramitación del proyecto, que suele durar unos dos meses.
En el caso de que no se lograra ningún entendimiento con Vox en esa franja temporal, la posibilidad que se abre es la de un acuerdo en septiembre. Esto supondría que los presupuestos tuvieran luz verde el próximo otoño. Y que ya no fueran los de 2026, sino los de 2027.
Una manera de regresar al calendario ordinario de la presentación y tramitación de las cuentas que algunas voces dentro de Vox ven bien pero que, en realidad, complica mucho las negociaciones por la proximidad de las elecciones autonómicas de 2027.
Pérez Llorca ha tratado de buscar desde que tomó posesión la ventana de oportunidad dentro del ciclo electoral nacional para presentar presupuestos. Tras los comicios en Extremadura, Aragón y Castilla y León, los pactos entre el PP y Vox para conformar Gobierno siguen pendientes.
En algunos territorios parece más fácil que en otros. Un acuerdo en Aragón, por ejemplo -algo que parece, a priori, más factible que en Extremadura-, podría allanar el camino a un pacto presupuestario en la Comunitat Valenciana.
Elecciones andaluzas
Pero ahora se le añade un componente adicional: el de las elecciones en Andalucía, que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha adelantado al 17 de mayo.
Esto aprieta más todavía un calendario presupuestario que ya se mueve en un margen de días, por lo que el asunto se tendrá que resolver sí o sí en las próximas semanas de una u otra manera.
El ambiente entre el PP y Vox no es el mejor actualmente, y queda por delante una nueva campaña electoral. En la Comunitat Valenciana, por contra, las relaciones son muy buenas en una especie de oasis. Sin embargo, todo está supeditado al escenario nacional.
Poco se conoce de las conversaciones que se puedan estar manteniendo entre Pérez Llorca y Vox sobre los presupuestos. Realmente, ocurrió lo mismo con su antecesor en el cargo, Carlos Mazón.
Tras meses de comunicación con los que fueran sus socios, acabó por cerrar un acuerdo en poco tiempo para sacar adelante las cuentas después de discretas negociaciones. Lo anunció repentinamente el 17 de marzo del pasado año. Y la historia se podría volver a repetir. O no, porque sencillo no es. En cualquier caso, poco parece que vaya a trascender ahora.
Y de ahí que aparezca el escenario de negociar los presupuestos de 2027 tras el verano. Algo que aseguraría un grado de ejecución superior de los de 2025, prorrogados actualmente, y que permitiría volver a la normalidad en el calendario.
Tensión en aumento
Pero no son pocos los que lo ven más complicado cuanto más tiempo pase y las relaciones entre el PP y Vox se vayan tensando, algo que provocaría que los segundos fueran incrementando las exigencias.
De hecho, si existe alguna escenificación de ruptura entre ambos partidos en Les Corts será justo a partir del próximo periodo de sesiones.
Para Pérez Llorca, aunque públicamente no muestre prisa ni preocupación, también son importantes los tiempos. Contar con sus primeros presupuestos pronto le permitiría vender un logro de gestión y lanzar un mensaje con el que reforzar el liderazgo de cara a su candidatura en 2027.
Máxime cuando todavía no está clara la celebración de un congreso regional que debería de tener lugar a partir de septiembre y que, de no hacerse, desencadenaría una designación 'a dedo' del candidato por parte de Génova antes de acabar el año.
Unas nuevas cuentas le darían igualmente a Pérez Llorca argumentos con los que contraponer su Gobierno al Ejecutivo central, que lleva tres años sin aprobar Presupuestos Generales del Estado.