De izquierda a derecha, Raúl Bonacho, Ruth Sánchez, Belén Navarro y Josefa Férriz. EE
El PP mantendrá a la concejal de Vallanca que insultó a Pedro Sánchez en un mitin del PSOE: "Pidió perdón, asunto zanjado"
Los socialistas exigen a Llorca y a Feijóo que la expulsen del partido: "Los hechos la incapacitan para ocupar un cargo público".
Más información: Una mujer interrumpe e insulta a Sánchez durante su mitin en Teruel y el presidente le replica que "no tiene argumento"
El Partido Popular mantendrá a su concejal en el Ayuntamiento de Vallanca (Valencia), Belén Navarro Cañete, tras haber insultado este domingo al presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, en un mitin en Teruel. "Ya ha pedido perdón", señalan desde la formación.
En el mismo sentido se ha pronunciado el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, quien ha valorado la "reacción inmediata" de la edil al haber pedido disculpas por su comportamiento horas después y con ello da el "asunto" por "zanjado".
En una atención a medios en el Palau de la Generalitat, Llorca ha reconocido que "lo que pasó ayer por parte de una concejala del PP no fue correcto" y está "a la antítesis" de lo que él cree que debe ser la política y el respeto a las instituciones. "No hace falta insultar a nadie, no se consigue nada, y eso lo reprocho y lo recrimino", ha señalado.
Cuestionado por si desde el PPCV se han puesto en contacto con la concejala para recriminarle su comportamiento, el presidente del ejecutivo autonómico ha indicado que el secretario general de la formación, Carlos Gil, "habló con ella" después de que esta hubiera "enviado una carta de disculpas".
Al respecto, ha confirmado que el partido no le va a pedir el acta ni le dará de baja de militancia, y, a su vez, ha reprochado al PSOE que exija estas medidas mientras este partido "no llevó a Fiscalía las denuncias por acoso a sus militantes".
A su juicio, "no se pueden tener tantos criterios a la vez": "El PSOE ha indultado a malversadores, ahora se plantea indultar al Fiscal General del Estado, a gente que ha delinquido, que han sido condenados por sentencia firme".
Con todo, ha abogado por "polarizar menos" y ha insistido en que la conducta de la concejala del PP "no fue la apropiada". "Lo reconozco, se le reprochó por parte del Partido Popular y se disculpó. Creo que con eso este tema está solventado", ha agregado.
Conviene recordar que al inicio del mitin del PSOE este domingo, en el que participaban tanto Sánchez como la candidata socialista a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, Navarro irrumpió en el Hotel Palacio La Marquesa al grito de "hijo de puta".
El suceso generó un importante revuelo entre los asistentes, que le reprocharon de inmediato el improperio y le gritaron para que se marchara del lugar. Acto seguido, vitorearon al líder del PSOE, que replicó que quienes insultan no tienen argumentos "ni nada que ofrecer" a los ciudadanos.
Tras conocer que la causante era una concejal del PP que había acudido al acto de los socialistas, el PSOE exigió a través de redes sociales su expulsión inmediata del partido, así como una condena por parte del presidente del PP de Aragón, Jorge Azcón, y del líder estatal de los populares Alberto Núñez Feijóo.
"No podemos aceptar ni normalizar el odio o las agresiones verbales, ni quedarnos de brazos cruzados cuando se sobrepasan los límites. Como en la vida, no todo vale en política", escribieron en la red social X.
Por su parte, este lunes el secretario de Organización del PSPV, Vicent Mascarell, ha tildado de "inaudito" que frente a unos hechos tan graves ni Feijóo ni Pérez Llorca se hubieran pronunciado.
Por ello, ha reclamado una "denuncia pública" del partido ante unas declaraciones que, a su juicio, "incapacitan a cualquier persona para ocupar un cargo público".
De forma paralela, la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, también ha calificado de "violencia política" lo ocurrido este fin de semana y ha exigido al PP que le reclame el acta a la concejal.
"Ese PP traspasa todos los límites. Insulta abiertamente y demuestra una y otra vez que la polarización es asimétrica, y lo demuestra en el momento en que se organiza para ir a reventar un acto democrático. Eso es violencia política y no se pueden traspasar esos límites", ha advertido.
Código ético
Como concejal de Vallanca, Navarro está sujeta a un código ético y de conducta que marcan a sus ediles unas normas de comportamiento y de proceder que deben cumplir para dar ejemplo como representantes públicos que son.
Entre ellos, por ejemplo, figura el compromiso de "respetar los derechos y las libertades de la ciudadanía rechazando
cualquier actitud discriminatoria", pero también "respetar la voluntad expresada en las urnas por la ciudadanía, y
actuar con lealtad política".
Dos circunstancias que los socialistas creen que la edil ha vulnerado "sobradamente" con su actitud del domingo.
Los populares, por su parte, consideran "suficientes" las disculpas de la edil. En un comunicado remitido por el PP, Navarro explicó horas después del suceso que "de manera espontánea" pronunció "unas palabras" que no debió decir.
"Fueron inapropiadas y no están a la altura del respeto que debe presidir el debate político, incluso en contextos de confrontación y discrepancia", dijo.
Así, pidió "disculpas de manera expresa al Partido Popular, a sus afiliados y simpatizantes, por el daño que estas palabras hayan podido causar a la imagen de la organización", e indicó que "la crítica política es legítima", pero "el insulto no".
"Asumo plenamente la responsabilidad por lo ocurrido y lamento sinceramente haber contribuido a deteriorar el clima de respeto que debe existir entre formaciones políticas en una democracia", manifestó.