De izquierda a derecha, Raúl Bonacho, Ruth Sánchez, Belén Navarro y Josefa Férriz. EE

De izquierda a derecha, Raúl Bonacho, Ruth Sánchez, Belén Navarro y Josefa Férriz. EE

Valencia

El PP mantendrá a la concejal de Vallanca que insultó a Pedro Sánchez en un mitin del PSOE: "Pidió perdón, asunto zanjado"

Los socialistas exigen a Llorca y a Feijóo que la expulsen del partido: "Los hechos la incapacitan para ocupar un cargo público".

Más información: Una mujer interrumpe e insulta a Sánchez durante su mitin en Teruel y el presidente le replica que "no tiene argumento"

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El Partido Popular mantendrá a su concejal en el Ayuntamiento de Vallanca (Valencia), Belén Navarro Cañete, tras haber insultado este domingo al presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, en un mitin en Teruel. "Ya ha pedido perdón", señalan desde la formación.

En el mismo sentido se ha pronunciado el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, quien ha valorado la "reacción inmediata" de la edil al haber pedido disculpas por su comportamiento horas después y con ello da el "asunto" por "zanjado"

Al inicio del mitin, en el que participaban tanto Sánchez como la candidata socialista a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, Navarro irrumpió en el Hotel Palacio La Marquesa al grito de "hijo de puta".

El suceso generó un importante revuelo entre los asistentes, que le reprocharon de inmediato el improperio y le gritaron para que se marchara del lugar. Acto seguido, vitorearon al líder del PSOE, que replicó que quienes insultan no tienen argumentos "ni nada que ofrecer" a los ciudadanos.

Tras conocer que la causante era una concejal del PP que había acudido al acto de los socialistas, el PSOE exigió a través de redes sociales su expulsión inmediata del partido, así como una condena por parte del presidente del PP de Aragón, Jorge Azcón, y del líder estatal de los populares Alberto Núñez Feijóo.

"No podemos aceptar ni normalizar el odio o las agresiones verbales, ni quedarnos de brazos cruzados cuando se sobrepasan los límites. Como en la vida, no todo vale en política", escribieron en la red social X.

Por su parte, este lunes el secretario de Organización del PSPV, Vicent Mascarell, ha tildado de "inaudito que frente a unos hechos tan graves ni Feijóo ni Juanfran Pérez Llorca se hayan pronunciado al respecto" todavía.

Por ello, ha reclamado una "denuncia pública" por parte del Partido Popular "ante unas declaraciones que incapacitan a cualquier persona para ocupar un cargo público" y la expulsión inmediata de la edil.

De forma paralela, la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabéha calificado de "violencia política" lo ocurrido este fin de semana y ha exigido al PP que le reclame el acta

"Ese PP traspasa todos los límites. Insulta abiertamente y demuestra una y otra vez que la polarización es asimétrica, y lo demuestra en el momento en que se organiza para ir a reventar un acto democrático. Eso es violencia política y no se pueden traspasar esos límites", ha advertido. 

Por lo pronto, el PP ha decidido que no pedirá el acta ni dará de baja de militancia a la concejal y fuentes de la formación valenciana consideran que es "suficiente" que la concejal haya pedido perdón. Y de la misma manera se ha pronunciado el jefe del Gobierno valenciano. 

Código ético

Conviene apuntar que, como concejal de Vallanca, Navarro está sujeta a un código ético y de conducta que marcan a sus ediles unas normas de comportamiento y de proceder que deben cumplir para dar ejemplo como representantes públicos que son.

Entre ellos, por ejemplo, figura el compromiso de "respetar los derechos y las libertades de la ciudadanía rechazando
cualquier actitud discriminatoria", pero también "respetar la voluntad expresada en las urnas por la ciudadanía, y
actuar con lealtad política".

Dos circunstancias que los socialistas creen que la edil ha vulnerado "sobradamente" con su actitud del domingo.

Las disculpas

En un comunicado remitido por el PP, la concejala explicó horas después del suceso que "de manera espontánea" pronunció "unas palabras" que no debió decir. "Fueron inapropiadas y no están a la altura del respeto que debe presidir el debate político, incluso en contextos de confrontación y discrepancia", dijo.

Así, pidió "disculpas de manera expresa al Partido Popular, a sus afiliados y simpatizantes, por el daño que estas palabras hayan podido causar a la imagen de la organización", e indicó que "la crítica política es legítima", pero "el insulto no".

"Asumo plenamente la responsabilidad por lo ocurrido y lamento sinceramente haber contribuido a deteriorar el clima de respeto que debe existir entre formaciones políticas en una democracia", manifestó Navarro.