Pérez Llorca y el portavoz del PSPV en Les Corts, José Muñoz. Biel Aliño / EFE

Pérez Llorca y el portavoz del PSPV en Les Corts, José Muñoz. Biel Aliño / EFE

Valencia

Los entes estatutarios seguirán bloqueados: el PSPV traslada a Llorca que no pactará un reparto de puestos con Vox

Llorca traslada al portavoz del los socialistas en Les Corts que no le pedirá "de momento" el acta de diputado a Mazón.

Más información: Pérez Llorca tenderá la mano al PSOE: el relevo en la televisión valenciana propicia pactos en Les Corts y en varios entes

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Los órganos estatutarios de la Comunitat Valenciana seguirán bloqueados por el momento y nadie sabe si podrán llegar a renovarse esta legislatura a tenor del resultado de la ronda de encuentros que mantuvo este martes el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, con los portavoces de los grupos parlamentarios de Les Corts.

El jefe del Gobierno valenciano había citado a los síndics de PSPV, Compromís, Vox y PP en el Palau de la Generalitat para tener su primera reunión en calidad de president y tratar de desencallar unas negociaciones que llevan años sin avanzar.

Pero las posiciones de los partidos siguen siendo las mismas que hace un mes, que hace dos, e incluso que hace dos años, cuando se celebraron las elecciones autonómicas de 2023: los socialistas mantienen su negativa a negociar absolutamente nada con Vox.

O dicho de otra manera: el PSPV no acordará con el PP ningún reparto de puestos si ello conlleva que el partido de Santiago Abascal pueda designar a ningún miembro del Consell Jurídic Consultiu, la Sindicatura de Comptes o el Consell Valencià de Cultura.

El portavoz de los socialistas valencianos, José Muñoz, advirtió tras el encuentro con Llorca que mantendrían su cordón sanitario a Vox y reprochó, además, que el president vinculara la renovación de los órganos estatutarios con la Mesa de Les Corts o el Consejo de Administración de À Punt, la radiotelevisión autonómica.

"No entendemos por qué sigue planteando una negociación en pack, no tiene nada que ver", censuró el portavoz del PSPV en el parlamento autonómico.

El veto a Vox también es compartido con Compromís, pero la coalición sin embargo no pudo siquiera verbalizarlo porque no acudió a la cita de este martes. Reclamaba como condición para hacerlo que Llorca le exigiera el acta a Mazón, algo que no ocurrió.

Así pues, las posturas continúan idénticas al inicio de la legislatura: inamovibles. Por lo que todo apunta a que el bloqueo continuará sine die, pues aunque Compromís y PSPV no quieran saber nada de los de Abascal, es el grupo que permitió al PP sacar adelante los Presupuestos de la Generalitat de 2025 en pleno contexto postdana.

Por lo que resulta prácticamente imposible que el Partido Popular vaya a aceptar dar la espalda a su socio preferente en el parlamento autonómico teniendo en cuenta, además, que el jefe del Consell tiene intención de aprobar unas nuevas cuentas en 2026 y validar un segundo Plan Simplifica.

El cambio en À Punt

Tras ser investido presidente, Pérez Llorca tomó una decisión relevante a la hora de constituir su equipo y que, a priori, serviría para desencallar la situación: fichar al entonces presidente de la radiotelevisión pública, Vicente Ordaz, como secretario autonómico de Comunicación.

La vacante que dejaba abría la puerta a retomar las conversaciones entre las formaciones políticas y ofrecerle así al PSPV incorporase al Consejo de Administración de la cadena, cuyos puestos habían copado PP y Vox.

Un total de 7 de los 8 consejeros fueron nombrados por estos dos partidos, ya que Compromís y los socialistas declinaron designar a nadie tras tras el cambio en la ley de À Punt que habían pactado populares y voxistas.

El cambio legal les permitía elegir nuevo presidente y un Consejo sin contar con la oposición. Así que la izquierda sentía que su participación en este órgano era "testimonial".

En cualquier caso, tras el nombramiento de Ordaz en el Consell, el presidente de la Generalitat quiso retomar las negociaciones de los entes estatutarios, ya que la mayoría llevan años operando de manera interina.

En el caso de la Sindicatura de Comptes, incluso, una de sus integrantes falleció el verano pasado (Marcela Miró) y recientemente sufrió otra baja por la jubilación del síndico Antonio Mira Perceval. Hoy por hoy tan solo permanece en este Tribunal de Cuentas valenciano Vicent Cucarella.

Para renovar algunos de los puestos en funciones, el PP debe acudir a la oposición porque con los votos de Vox es insuficiente, ya que suman 53 escaños y son necesarias tres quintas partes de la cámara: 57.

Así pues, en el pack de la negociación planteado por Llorca también entraba el puesto que el PSPV perdió en la Mesa de Les Corts tras la salida de Gabriela Bravo en marzo de 2024, que decidió renunciar al acta y volver a su plaza en la Fiscalía.

El PP aprovechó su mayoría parlamentaria para forzar la negociación de los entes estatutarios: si los socialistas aceptaban renovarlos, facilitarían el relevo de una diputada del PSPV. Pero de lo contrario, arrebatarían este puesto en la Mesa, como finalmente ocurrió.

Ahora, Llorca planteaba al PSPV recuperar su puesto en la Mesa y su entrada al Consejo de À Punt, pero a cambio, estos debían acceder a renovar el Jurídic o la Sindicatura. Algo que, con el veto a Vox, no fue posible.

Acta de Mazón

La reunión, en definitiva, tuvo pocos resultados a efectos prácticos, pues volvió a evidenciar la sintonía que existe entre el Gobierno y Vox, pero la enorme distancia que lo separa del PSOE.

Los socialistas acudieron a la reunión con un documento de 26 medidas a ejecutar en este ejercicio 2026. La primera de ellas, exigía al nuevo jefe del Gobierno valenciano que le pidiera el acta de diputado a su predecesor en el cargo.

Sin embargo, según ha relatado el propio síndic socialista en el parlamento valenciano, Pérez Llorca no tiene intención de hacerlo "en estos momentos". Por lo que, salvo cambios de criterio, se mantendrá en el escaño 97 y ostentará la portavocía en la comisión del Reglamento de la cámara autonómica.

"Veníamos con una clara reivindicación: que le pidiera el acta de diputado a Mazón y ha dicho claramente que no lo va a hacer, por lo que seguirá de diputado, de portavoz en comisión y en la oficina del expresidente", reprochó Muñoz al término del encuentro.

El debate sobre este asunto generó ya hace semanas una importante preocupación en el seno del PP valenciano. Varios miembros del PP la consideraban una medida excesiva y humillante para el expresidente. En definitiva, no estaban de acuerdo.

Consideraban que el partido no podía "repetir el error de Rita (Barberá)", por lo que reconocían que, de hacerlo, el presidente autonómico se estaría equivocando y generaría, además, las mismas consecuencias que ocasionó la reprobación de la exalcaldesa: abrir al partido en canal.

Los mecanismos para que eso ocurriera, además, son complicados. El acta es personal y el expresidente de la Generalitat tiene derecho a mantenerla. Así que la única manera de que dejara de ocupar un escaño del PP sería una suspensión de militancia y que pasara al grupo de no adscritos.

Hasta el momento,Llorca se había remitido a los estatutos del PP al ser preguntado sobre el asunto sin profundizar más en el tema. Este martes, según los socialistas, ha asegurado que no lo hará.

El portavoz del grupo socialista advirtió que salía de la cita "decepcionado" porque esta ha sido "poco productiva".

Tras lamentar que no se invitara en primera instancia a la secretaria general de los socialistas valencianos, Diana Morant, a esta ronda de encuentros con los partidos de la oposición que integran el arco parlamentario, Muñoz lamentó que Llorca tan solo hubiera aceptado una de las 26 peticiones que tenía el PSPV.

Un balance similar, eso sí, al que realizó el president de la Generalitat cuando se reunió con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En aquel encuentro, Pérez Llorca también lamentó que le aceptaran una de las 100 reivindicaciones que trasladó a Madrid.