Parque La Torre, Benetússer, Alfafar y Sedaví. EE
Un gran parque conectará Valencia, Paiporta, Sedaví y Alfafar: será dos veces más grande que Viveros
Será la segunda área verde por extensión, solo por detrás del nuevo cauce del río Turia.
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Una gran parque con una extensión de casi 40 hectáreas conectará Valencia con su área metropolitana y municipios como Benetússer, Alfafar, Sedaví o Paiporta.
Es una de las ideas a desarrollar en uno de los tramos del proyecto de parque inundable de la Generalitat Valenciana, anunciado el pasado verano como una infraestructura para hacer frente a episodios semejantes a la dana del 29 de octubre de 2024.
El Gobierno valenciano ha dividido el parque en 18 sectores con la intención de desarrollar en cada uno de ellos varias iniciativas: desde grandes zonas de laminación de agua para evitar su entrada en cascos urbanos o zonas de huerta, hasta ideas más específicas como una ciclovía que lo recorra, un auditorio o cultivos agrícolas.
Justo en el tramo 8, la intención es hacer un parque que se transformará en la segunda área verde de la ciudad de Valencia por extensión, por detrás del Jardín del Turia, pero por delante de Viveros: tendrá más del doble de extensión.
En esta zona que coserá Valencia con l'Horta Sud, el ejecutivo autonómico abre el abanico de posibilidades sobre las dotaciones que podrá acoger: cultivos, bosques, un paseo anular junto a una ciclovía, zonas de aparcamiento para residentes contiguas al parque o incluso el desarrollo de vivienda pública.
Conviene apuntar que el parque inundable es uno de los planes más ambiciosos que tiene en el horizonte el Gobierno valenciano: según explicó el vicepresidente tercero Vicente Martínez Mus hace unas semanas, tendrá en su conjunto casi 73 kilómetros de longitud y abarcará casi 1.500 hectáreas.
El motivo por el cual se ha optado por 'trocear' el recorrido no es otro que el de intentar agilizar la ejecución de las obras en cada uno de ellos, de manera que no se eternice su desarrollo. Además, eso permitiría licitar la ejecución de planes en varios tramos de forma simultánea y no esperar a la finalización de uno para el inicio del siguiente.
Pero antes de nada, eso sí, la Generalitat tiene previsto convocar este año un concurso de ideas para que no sea un 'proyecto Frankenstein' y tenga cierta unidad. Es decir, que aunque se desarrollen los proyectos por partes, tengan cierta conexión y sentido unos con otros.
A partir de entonces, se decidirá por qué tramo comenzar, aunque la intención según fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación es hacerlo "de arriba abajo", de forma inversa a la recomendación para ejecutar obras hidráulicas.
Plano del sector 1 del parque inundable de la Generalitat. EE
No en vano, el primer sector de este proyecto, el de Pla de Quart, es la mayor zona de laminación de agua que contempla el parque inundable, con un total de 726,9 hectáreas de extensión.
El terreno pertenece a Quart de Poblet, pero se encuentra rodeado por los municipios de Riba-roja, Aldaia, Chiva, Torrent y Alaquas. Todos ellos, afectados por la riada del año pasado.
Su extensión es la más relevante de todos los tramos: más grande que la ciudad de San Marino o que el propio Hyde Park de Londres.
Y todo por un motivo: reúne las condiciones para ser una zona para retener agua, para absorberla como si de una esponja se tratara y reducir la cantidad que llegaría a los cascos urbanos en caso de que el episodio del 29 de octubre volviera a ocurrir. Por ello, reúne todas las papeletas para ser el primero en desarrollarse.
El proyecto de la ciclovía
Más allá de las interevenciones que se hagan en cada lugar, la Generalitat tiene además la intención de poder conectar todo el parque inundable y las zonas cero de la dana con una gran ciclovía, tal y como adelantó EL ESPAÑOL.
El modelo a seguir es el del Lakefront Trail de Chicago, un sendero pavimentado de 29 kilómetros que bordea la costa del lago Míchigan. Recorrerlo se sitúa en el 'top 10' de cosas que hacer si visitas esta ciudad de Illinois, según las mejores guías de viajes.
Su diseño conecta varios puntos de la ciudad y permite descongestionar el tráfico, que los vecinos se desplacen en bicicletas, patines o patinetes y a su vez aborda los problemas de drenaje local, o el desbordamiento ocasional de olas, comunes en parques lacustres.
La idea sería que funcionara como una infraestructura verde multifuncional, capaz de retener agua en episodios de lluvias torrenciales, proteger los núcleos urbanos y, al mismo tiempo, ofrecer nuevos espacios de ocio, deporte y biodiversidad.