El exsecretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso. Rober Solsona / Europa Press
Un jefe de servicio del 112 asegura que Argüeso le pidió que gestionara sus peticiones de auxilio personales el 29-O
El técnico también ha resaltado que el volumen de llamadas al servicio era "insostenible" y que no se le pidió información desde el Cecopi.
Más información: El jefe del operativo de la dana afirma a la jueza que empezó a ser consciente de la tragedia del Poyo a partir de las 21.30
El jefe de Explotación Operativa del 112 ha declarado este martes como testigo ante la jueza de que instruye la causa de la dana que el día de la tragedia gestionó las peticiones de auxilio personales del ex secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso.
En cuanto al ex secretario autonómico, a preguntas del ministerio fiscal, el testigo ha relatado que, por la tarde, Argüeso visitó de nuevo la sala del 112 para recabar información sobre conocidos suyos que no podían acceder al servicio. Eso fue alrededor de las 19.30 horas.
El ex secretario autonómico se encontraba "muy nervioso" y "agitado" y pedía que se gestionara la petición de auxilio personal que a él le había llegado al no poder acceder al servicio de emergencias.
Por otro lado, en cuanto a las llamadas al sistema del 112, entre las 16:30 y las 17:00 horas la sala empezó a recibir una demanda enorme de llamadas de toda la provincia, que ha calificado de "avalancha".
A partir de ese momento, el volumen de llamadas era "insostenible" y no era posible dar respuesta, algo en lo que también han reparado otros testigos y técnicos en declaraciones anteriores dando cuenta del colapso del 112 en la tarde de la tragedia.
Según la declaración del técnico, a las 14.00 horas fueron al 112 Pradas, Argüeso y Suárez, junto con el ex director general de Coordinación de los Servicios de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento, Alberto Martín Moratilla, y estuvieron preguntando por la sala y las emergencias que se estaban registrando.
Ese encuentro, que se recogió en un vídeo que ya consta en la causa, duró unos 15 minutos y posteriormente "no demandaron más información", ha explicado este testigo, quien ha subrayado que tampoco está entre sus funciones la de transmitir información al Cecopi.
En ese momento, según el jefe de Explotación Operativa, ya se hablaba sobre desbordamientos en zonas como Manises, Chiva y Buñol, con llamadas alertando de achiques en viviendas, en un área que les preocupaba.
Esta información, según ha afirmado, se les trasladó a los tres responsables de Emergencias y también, en ese momento, les indicó que preocupaba el barranco del Poyo, porque había llamadas de desbordamientos en zonas en las que no llovía mucho.
El día de la dana
El técnico ha afirmado que antes de las 8:00 horas se había elevado a rojo la alerta por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y que empezaron a recibir llamadas de la zona de Utiel y Requena hasta las 9:30.
A partir de las 10:00, al seguir esos avisos, se reorganizó el servicio y desde ese momento las llamadas que llegaban también fueron de Chiva y Buñol.
La situación se estabilizó sobre las 13:00 horas pero fue a partir de las 14:00 cuando se produjo un gran aumento de las llamadas, justo cuando llegaron a la sala Pradas y el resto de cargos.
El testigo solo habló con ellos durante la jornada en esa visita en la que no demandaron más información y en la que no se comentó que la zona más afectada podía ser Carlet. En ese momento, el área más perjudicada por la situación era Utiel y Requena.
A partir de ahí, se produjo una avalancha de llamadas e información, que llegaba de prácticamente toda la provincia, con una demanda enorme a la que no era posible dar respuesta ya sobre las 17:00 horas, que era "insostenible".
De hecho, ha cifrado en más de 1.200 llamadas las recibidas en ese momento, con tiempos de ocupación de cada persona muy largos. De acuerdo con su declaración, no es que cayera el teléfono de emergencias 112 sino que "colapsó", y el sistema las rechazaba.