Cuando Pelé se enamoró de las Cíes y tocó la guitarra en Nova Olimpia.
Vigo Secreto: cuando Pelé se enamoró de las Cíes y tocó la guitarra en Nova Olimpia
En julio de 1990, el astro brasileño pasó varios días en la ciudad invitado por el empresario Alejandro Fernández Figueroa Visitó las Cíes, disfrutó de la gastronomía gallega y participó en un curioso proyecto empresarial junto al diseñador Gene Cabaleiro y el exalcalde Manuel Soto.
Más Vigo Secreto: El día que Lorca paseó por Príncipe y montó su escenario en Peniche
Por el césped de Balaídos han pasado grandes jugadores de talla mundial, algunos como Messi y Cristiano Ronaldo, que se disputan eso de ser "el mejor de la historia". Pero la ciudad guarda el recuerdo de la visita turística del futbolista más importante de la historia de Brasil: Edson Arantes do Nascimento, Pelé.
Considerado por la FIFA el "Mejor futbolista del siglo XX", por delante de Maradona, a Vigo llegó más de una década después de haber colgado las botas, aunque sus visitas a Galicia fueron varias a lo largo de su vida.
En julio de 1990 llegó a la ciudad olívica invitado por su amigo Alejandro Fernández Figueroa, empresario vigués con importantes negocios en Brasil y propietario de la legendaria discoteca Nova Olimpia, así como de la imponente sala de fiestas Olympia.
Pelé llegó acompañado de Flavia Cavalcante, elegida Miss Brasil en 1989, con quien mantenía entonces una relación sentimental y se movió por tierra y mar entre Vigo, las Cíes y Cangas, donde las crónicas de la época aseguran que peloteó con marineros en el puerto morracense.
Cena en El Castillo
El 13 de julio, acudió a una cena al ya desaparecido restaurante El Castillo, en O Castro. Fernández Figueroa llevó de acompañantes a familiares suyos y a dos periodistas: Carmen Parada, de La Voz de Galicia, y Manuel Orío, que en esa época escribía para el Pueblo Gallego.
"Alejandro, sabiendo que yo era muy aficionado al fútbol y que teníamos una muy buena amistad, me dijo: '¿Te quieres venir a cenar con Pelé?'. Yo me quedé estremecido", recuerda Orío para Treintayseis.
De aquella velada, Orío conserva especialmente el recuerdo de la personalidad del astro brasileño, muy alejada de lo que esperaba de una figura de su dimensión. "Fue una cita muy divertida, muy entretenida, muy ilustrativa y con un personaje de una categoría humana importante. Era afable, modesto, muy buena gente", explica.
También le sorprendió su aspecto físico: "Me llamó mucho la atención que era muy bajito", repara; hay que tener en cuenta que el periodista ronda el 1,85, mientras que Pelé no pasa del 1,73. Eso sí, "era un tío muy fuerte, fibroso" en lo físico, y "muy simpático, con una sonrisa abierta de oreja a oreja" en el carácter.
Fútbol, tema inevitable
La conversación giró, inevitablemente, alrededor del fútbol. Orío aprovechó la ocasión para recordar algunas de las jugadas más célebres del brasileño, como el "no gol" ante Uruguay en México 70, un regate sin tocar el balón al portero uruguayo Ladislao Mazurkiewicz, o su histórico remate ante el inglés Gordon Banks.
"Me decía: 'Tú recuerdas cosas de las que prácticamente yo ni me acuerdo'", relata el periodista entre risas, que todavía recuerda lo que le dijo al saludarlo: "Esta mano y este abrazo que te he dado, esta mano ya no me la lavo en tres meses. Esto para mí es un privilegio".
Pelé también dejó espacio para el humor durante la cena; el futbolista hizo una divertida confesión sobre uno de sus hijos: "Yo toda mi vida he estado humillando porteros y matándolos a balonazos, y un hijo que tengo futbolista me salió portero". Una anécdota que refleja el ambiente distendido de una velada que el periodista sigue recordando décadas después.
Enamorado de las Cíes
Pero la visita del brasileño no se limitó a las reuniones sociales. Según Orío, Pelé pasó aproximadamente dos semanas alojado con la familia de Alejandro Fernández Figueroa y tuvo ocasión de conocer algunos de los lugares más emblemáticos de la ría.
Entre ellos, las islas Cíes, que visitó a bordo de la embarcación de su anfitrión. "Lo que más le gustó fueron las Cíes. Pelé vio aquellas playas y disfrutó como un loco", asegura. El periodista cree, además, que el futbolista pudo disfrutar de cierta tranquilidad durante su estancia: "Sospecho que, por mucho que la gente conozca a Pelé en los campos de fútbol, un señor como él, en traje de baño, en la playa, supongo que pasaría casi inadvertido".
Orío resume aquella experiencia como uno de esos encuentros que dejan una huella imborrable. "La personalidad de Pelé era todo lo contrario a lo que uno supone de un ídolo de masas, una estrella tan refulgente y tan brillante", afirma.
Y concluye con el recuerdo de un hombre que, por encima de sus éxitos deportivos, le impresionó por su trato personal: "Un personaje cercano, divertido, buena gente, humilde, con una estupenda voluntad, un carácter que dejaba huella".
Nova Olimpia
Las noches fueron para el Nova Olimpia, regentado por su amigo. En la sala de fiestas ubicada en el sótano del cine Fraga, según los medios locales, Pelé demostró que, además del balón, también se le daba bien la guitarra.
Aquella visita engrosó el largo historial de una discoteca que permaneció abierta durante más de tres décadas y por la que pasaron figuras de la música de todas las épocas. Nova Olimpia cerró sus puertas en 2007.
Pelé Jeans
Pero más allá de las anécdotas del brasileño en "modo turista", lo que más sorprende es que quiso poner en marcha un proyecto más ambicioso apoyado por vigueses y relacionado con la moda.
Así, Pelé, Fernández Figueroa y el diseñador gallego Gene Cabaleiro comenzaron a impulsar una marca de pantalones vaqueros que llevaría el nombre del futbolista: Pelé Jeans.
A la iniciativa se incorporó posteriormente Manuel Soto, que había dejado la alcaldía de Vigo en 1991 y asumió funciones de gerente. La intención era comercializar desde la ciudad una línea de vaqueros de alta gama con proyección internacional.
La marca llegó a ser presentada en la Semana de la Moda de Madrid de 1992 y, en diciembre de ese mismo año, Gene Cabaleiro mostró algunos de sus primeros modelos en el Salón Monográfico de la Confección celebrado en Vigo.
Pero la aventura empresarial no prosperó. El propio diseñador reconocía entonces las dificultades que atravesaba el sector textil en plena crisis económica. Finalmente, los Pelé Jeans nunca llegaron a consolidarse comercialmente y las razones concretas del fracaso no trascendieron.