Pista de tenis en Castrelos.
Vigo Secreto: el rincón de Castrelos que recuerda a los pioneros del tenis en Galicia
Oficiales británicos, aristócratas y una pista desaparecida en el Malecón forman parte de los primeros años de este deporte en la ciudad
Más Vigo Secreto: El desaparecido campo de fútbol que acogió el primer partido de la historia del Celta
La importancia del Cable Inglés en Vigo abarca múltiples facetas; entre ellas, la deportiva. Gracias a la presencia inglesa en la ciudad, llegaron desde las islas deportes que, hoy en día, son de práctica habitual.
Es clásico el debate de la ciudad en la que se disputó el primer partido de fútbol en España; Vigo cuenta con muchas papeletas gracias a esa relación con los ciudadanos británicos. Pero también hay que mirar a otro deporte, más individual, de esferas más pequeñas y que se juega con una raqueta: el tenis.
Asociado a la nobleza y vinculado a unas formas elegantes, tanto dentro como fuera de la pista, se puede hablar de los inicios del siglo XX, y sin miedo a equivocarse, como la época en la que comenzó a asentarse este deporte en Vigo.
La pista de Castrelos
La prueba es documental, pero también física. En un rincón de Castrelos se encuentra uno de los principales testimonios del tenis en la ciudad olívica, una histórica cancha que la información que ofrece el Concello la define como "una de las primeras que hubo en Galicia".
La pista formaba parte del espacio de ocio de los moradores del Pazo de Castrelos junto al bosquete y el palomar, regalando una imagen muy distinta de la finca que se ha convertido en lugar de visita para vigueses y turistas.
Fue construida a principios del siglo pasado y está vinculada a las visitas de oficiales de buques ingleses que fondeaban en la ría y acudían al pazo.
La copa del torneo "San Carlos de Pedroso"
Una fecha que sí que es oficial es la de 1911. En la exposición que se celebró en 2025 con motivo del centenario de la donación del Pazo de Castrelos al pueblo de Vigo, el Concello mostró gran parte de los lotes adquiridos en la subasta Antonia Bañuelos-Thorndike, segunda esposa de Fernando Quiñones de León, Marqués de Alcedo.
Entre las piezas exhibidas, se encontraba la copa del torneo de tenis "San Carlos de Pedroso" obtenida por el marqués o por sus hijas ese año. Este objeto es, además, una prueba de que el tenis ya formaba parte de la vida de la nobleza viguesa.
De hecho, fue Maryanne Whyte, última moradora del Pazo de Quiñones de León, la que encargó su construcción. La aristócrata británica se casó con Fernando Quiñones de León Elduayen, marqués de Valladares y de Mos, al que conoció en Londres.
Tras casarse, vivieron en el pazo familiar, y aunque el marqués falleció con 35 años, ella volvió a esposarse con un noble británico y dejó Vigo para regresar a Inglaterra en 1934.
Una pista más antigua
De esta pista de tenis en Castrelos se conserva parte del graderío y los postes que sujetaban la red, pero la historia del tenis en Vigo podría haber comenzado antes, a finales del siglo XIX.
En 2007, el historiador y periodista Gerardo González Martín recogía en La Voz de Galicia, apoyándose en una investigación académica del historiador Andrés Domínguez Almansa, que poco después de 1890 se instaló una pista de tenis en el interior del antiguo velódromo situado en el Relleno o Malecón de Vigo.
Igual que años antes había llegado el fútbol al Malecón, cuando empezó a funcionar el velódromo de Vigo los funcionarios del Cable Inglés instalaron en el centro una pista de tenis.
Destaca también, como recoge el propio González Martín, que fue un deporte en el que las mujeres, al igual que el patinaje o la vela, comenzaron a practicar y a competir, y según Domínguez Almansa "en términos comparativos, las mujeres de la alta sociedad gallega consiguieron un nivel superior al de los tenistas masculinos".
Extensión de pistas en Vigo
En "La Finca", la residencia vinculada al Cable Inglés en el entorno de Taboada Leal, llegaron a existir dos pistas de lawn tennis en las que se celebraban torneos, y se conserva incluso referencia a una imagen de participantes en una competición de 1913. A ello se sumaron otras canchas privadas repartidas por la ciudad.
Participantes nun torneo de Lawn Tennis (1913).
Vigo fue así uno de los lugares donde el tenis comenzó a abrirse paso en Galicia. Castrelos conserva hoy el testimonio más visible de aquellos pioneros, pero la pista desaparecida del Malecón recuerda que el origen exacto continúa escondiendo todavía alguna incógnita.